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domingo, 19 de mayo de 2024

AMALGAMAS

 

Soy hija de una niñez amorosa
ella supo convocar a la magia
que en cada espacio anidaba
y a la creatividad expandía.

Soy una mixtura entre etapas
la que de candor rebosaba
con la mujer más cauta de hoy
que no desalojó a su niña.

Soy de la vida que elige la trama 
entre vivencias pródigas
—las propias y las ajenas—
soy mis padres y mis hermanos.

Soy naturaleza, me esculpió un cielo,
soy un río plácido, soles abrasadores
que a mi piel dañaban
glicinas, árboles y calles anchas.

Soy tanto —porque tanto han sido—
soy mis maestras y compañeros,
soy rondas en los recreos, 
soy películas en el cine de barrio. 

Soy amaneceres y crepúsculos
soy la brisa suave de primavera,
pero también soy un cambio drástico, 
soy de la ciudad ahora,
soy de todos y de nadie. 

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 18 de mayo de 2024

EL OCASO

 

Aquel cielo cómplice

-el nexo donde coincidíamos- 

bajó el telón un día

secuestró su magia

y apagó para siempre

el lucero donde nos mirábamos. 


Los caminos recorridos

quedaron en la memoria,

yacen atesorados

eran tan vastos, tan pródigos,

hoy poseen carteles de clausura.


La luna que guardaba

nuestros anhelos cada noche, 

tiene su faz cansada

minimizó el brillo inmaculado

porque sucumbieron los sueños. 


Las aguas impetuosas del río 

en estanque devinieron, 

en un acto de empatía tal vez

decidieron ser aguas quedas

acompañando el final inesperado


Las gardenias primorosas 

menguaron el esplendor

esa madrugada,

la espera fue estéril

y ellas sobre esperas

no comprenden, son flores.


Los proyectos amorosos 

se volatilizaron, 

no hay luna, ni nexo 

se confundieron los caminos 

hacia ningún lado, 

y por tristeza

las gardenias fenecieron. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SILENCIOS


Cuántas veces

cuando en libertad

a mi mente dejo,

de silencios hondos se inviste

y solamente la quietud reina.


Cuántas veces

cuando en nada pienso,

en una montaña informe

de mutismos

sin advertir siquiera, 

me convierto.


Pero no hay vacíos, 

aun silente, aun ausente,

hay palabras empotradas dentro

que plácidamente

su momento esperan.


Cuántas veces

solo páginas en blanco poseo,

pero, aunque en apariencia

ni renglones ostentan

si escudriñas con esmero

verás que están llenas.


Cuántas veces

me percibo completa

aun vacía,

trampas que tiende mi mente

porque sobre sofismas

ella es una experta.


¡Cuántas veces!


Viviana Laura Castagno Fuentes

¿DUEÑOS?

 

Nada decidimos en realidad, siempre lo hace la vida por nosotros. Tal vez, algunas veces nos permite que creamos que tenemos alguna injerencia, pero al camino lo construye ella y con un guiño de complicidad o un gesto afable nos habilita el viaje.

Un viaje que ostentará precipicios insondables, fiordos inasibles, pero también suaves valles con una delicada alfombra de gramilla y flores silvestres para garantizar el disfrute, que tendrá por supuesto sus intermitencias.

Porque nos sorprenderán - cuando más distraídos estemos - borrascas inesperadas que nos obligarán a buscar un albergue hasta que la iracundia amaine.

Creer que nuestros proyectos podemos materializar por un mero voluntarismo - en no haber comprendido nada -, las vicisitudes son tantas y tan sorpresivas, hábiles en desbaratar lo que habíamos pergeñado y siempre o casi siempre -nos sorprende desnudos y vulnerables-.

Hay que otorgar el espacio necesario para las contingencias, somos pasajeros efímeros, aunque a veces presumamos -con cierta dosis de soberbia- que somos los conductores.

Dueños de nada, de todo somos los inquilinos.

Y cuando la travesía su fin atisbe, no será con nuestra anuencia, sino que seremos sorprendidos, avasallados por los imponderables, porque así de impredecible y recalcitrante es la vida.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 16 de mayo de 2024

DESPERTARON ELLOS...


He fracasado otra vez, he sido derrotada por los recuerdos que hoy -en un acto de conspiración- se inmiscuyeron todos juntos y mi aparente serenidad alteraron.

Pueden conmigo, demolieron mis cimientos que cierta solidez tenían y el proceso comienza de nuevo.

Recuerdos, es la vida toda en los entresijos de la mente atesorados - ¿o en alma en realidad? -, acumulan la historia de una travesía que posee a todos los accidentes geográficos y más todavía.

Es mentira, nadie puede evitar que despierten, es una tarea harto imposible intentar ignorarlos, porque son quienes nos edifican, sin ellos estaríamos vacíos, incompletos, seríamos una hechura a medias. 

Evadir a los recuerdos es como pretender una biblioteca sin libros, un río sin sus vados o meandros, un adiós sin lágrimas, un árbol huérfano de sus aves y sus nidos. 

Llegaron cuando estaba absorta en mis tareas matinales, una fotografía tuya generó el desconcierto que arrasó con mi vergel, agigantó el páramo que se aposentó en cada intersticio y doblegó mi estabilidad- esa que creía férrea y contundente-.

Porque, aunque transcurren los meses y la adaptación organiza el desorden interno, a veces basta un indicio solamente para que el caos se adueñe de mí y en él vuelvo a extraviarme.

Recuerdos, esa biblioteca magna que poseemos, ellos nos traen la paz anhelada o el averno, viven acurrucados y en silencio, hasta que una fotografía los despabila y logran desafiarnos.

Entonces comienza la gesta, debo erguirme de nuevo, abrevando en los momentos maravillosos que me erigieron.

 Y definitivamente, - es en tu amor inconmensurable donde encuentro mi anclaje -, ese amor que no tendrá parangón alguno - porque nadie me amará como lo has hecho- y es él quien me convoca a continuar a pesar de todas las inclemencias con sus páramos y vergeles incluidos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 12 de mayo de 2024

LLEGÓ LA RIADA

 

Ese mismo río,

el que prohija 

y justifica al pueblo. 


Ese mismo río,

el tácito nexo

entre países hermanos.


Ese mismo río,

el cobijo amable

de la diversa natura. 


Ese mismo río,

el obsequiador

de dones inigualables.


Ese mismo río,

el espejo de agua

donde se miran los árboles. 


Ese mismo río,

a bella cascada torna 

y a estanque mudo regresa. 


Ese mismo río,

mutó hace unos días

de amparador a verdugo.


Ese mismo río, 

una oda, una desmesura, 

ahora, los está inundando. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

AMORES VERDADEROS


Hay amores

que de tan profundos

raíces tercas expanden,

son bosques en sí mismos

son universos eternos.


Hay amores

sutiles y lejanos

sobreviven al tiempo

y a las distancias,

que lejos de separarlos

más y más los acercan.


Hay amores

que mutan en silencio

mientras crecen,

aunque en apariencia

simulen ser faros

que se apagan.


Hay amores

tan únicos

y extraordinarios

que en luz mutaron

y alumbran desde adentro

porque se invisibilizaron.


Hay amores

que saben sobre cielos

porque son sublimes,

habitan en el alma

y con ellos,

ni la muerte pudo,

ni podrá nunca.


Viviana Laura Castagno Fuentes