SÍGUEME EN MI BLOG

miércoles, 18 de septiembre de 2024

DONES EXTRAORDINARIOS


Tu generosidad, tu nobleza

—eran tu sello indeleble—

demolían los imponderables

y a las certidumbres convocaban.


Ofrendabas sin distingo,

porque ante tu mirada impoluta

—todos eran iguales—

era la impronta que te definía.


Supiste inventar con destreza

la cura para las raspaduras

—las besabas con amor—

y al dolor lo volatilizabas.


No conocí a nadie 

con tu magnanimidad,

desinterés y entrega,

—eras dueña de valores— 

eviternos e insustituibles.


Por ello, es tan difícil asumir

—que los recuerdos—

serán los únicos anuentes

para abducirte de ese ignoto

universo, al que has viajado.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 14 de septiembre de 2024

CUANDO MIRA EL ALMA


Quédate, 
—porque si te vas—
a mis rezagadas letras
le crecen estalactitas.

Quédate,
incitas a mis versos
—que divagan a veces— 
y los organizas.

Quédate,
porque el contumaz frío
entumece a la poesía
y yo —la deseo hoguera—.

Quédate,
—aclaras los cielos todos—
reverberas las transparencias
y a las luces eternizas.

Quédate,
habilitas los caminos
—donde suelo confundirme—
y a los óbices eliminas.

Quédate,
porque no puedo verte
—pero mi alma te mira—
y si te vas, el extravío vuelve.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 13 de septiembre de 2024

MI PREDILECTO


Septiembre, 

eres la desmesura

la entrega desinteresada.


Podrían los hombres

emularte, en un acto

de resarcimiento.


Invitas a los sentidos

los despiertas y apabullas

con tu versatilidad manifiesta.


Convocas a los recuerdos,

traes a mi infancia entera

la depositaria de tus dones.


Habilitas antes al alba

que despierta a sus luces

y a la noche desaloja.


Eres una ráfaga vigorosa

cuando con tu ímpetu 

otro renacer inauguras.


Generas una conmoción

en los verdores, los mutas

y a las reinas de gala invistes.


Septiembre, eres mi predilecto,

a la belleza y los esplendores

en obras de arte los conviertes.


Agradezco tu existencia,

eres un obsequioso perpetuo

hasta al cielo lo modificas.


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 12 de septiembre de 2024

¿CUÁNDO ACONTECIÓ?


¿Cuándo comenzó tu declinar

en qué instante aconteció

sin que lo advierta siquiera?


¿Confundí la nieve en tu cabeza

con las flores del ciruelo

que a su renacer preceden?


¿Dónde estuve, dime

cuando tu férreo andar

se volvió inseguro y vacilante?


Hubo indicios varios

había que leer entre líneas

pero en extravíos deambulaba.


Ahora, me quedó una duda:


¿Quién tomó tus manos

cuando tus fuerzas claudicaron

y de las mías te soltaste?


Viviana Laura Castagno Fuentes


PÉTALOS DESINHIBIDOS

Anoche, una lluvia 

de níveos pétalos

—inundó el patio—

con la complicidad 

de un tenaz viento.


Creo que ha sido

un gesto de compensación

para que un piso

—de gris y opaco cemento—

tuviese un sesgo de luz.


Un árbol de ciruelo

—ha sido el magnánimo—

que ofrendó a sus flores

que de tan blancas 

estrellas extraviadas parecían.


Anoche, una lluvia

de pétalos desordenados

le ha insuflado vida 

a un gris intrascendente

de un viejo piso de cemento.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 10 de septiembre de 2024

HAY AMORES ...


Hay amores tan únicos,

que no necesitan un aval

para ingresar a nuestra casa.


Se acurrucan sabiamente,

en un refugio especial

un amparo que los esperaba. 


Gozan de privilegios,

con alas habilitadas

garantes de su autonomía.


Son amores inefables,

nos acomodan el cielo

son galaxias en sí mismos.


Hay amores eviternos,

siembran primaveras enteras

aun cuando el frío entumezca.


Hay amores irreemplazables,

son dueños sin posesiones

y nuestra vida redefinen.


Hay amores incondicionales,

estaban, antes de que estemos

y continúan viviendo todavía.


Hay amores inexpugnables,

no podrá con ellos el tiempo

porque no mueren, aun fenecidos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 8 de septiembre de 2024

POR MÍ


Muchas veces necesito

estar a solas con mi alma

porque el afuera me aturde

y con estolideces me atosiga.


Muchas veces necesito

suturar mis orillas rotas

para que los sentimientos

no deseen por ahí evadirse.


Muchas veces necesito

escuchar la voz del silencio

porque cuando se expresa ella

cesan todas las futilidades.


Muchas veces necesito

hacer un viaje al pasado

refugiarme en su riqueza

porque de mí me he olvidado.


Viviana Laura Castagno Fuentes