Viene el amanecer
ataviado con reminiscencias
tan imprescindibles ellas
como también necesarias.
Viene el amanecer
investido de sonrisas
caben todas en tus ojos
aunque estén tiesos tus labios.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Viene el amanecer
ataviado con reminiscencias
tan imprescindibles ellas
como también necesarias.
Viene el amanecer
investido de sonrisas
caben todas en tus ojos
aunque estén tiesos tus labios.
Extrañar
es para mí un sentimiento
que tiene potestades íntimas
y posee la autonomía
para resistir mis estrategias
cuando domeñarlo intento.
Es tan ubicuo como hábil,
sortea mis estériles
esfuerzos y me desanima,
porque la analgesia fracasa
y entumece mi universo.
Extrañar, un verbo solamente
si leemos la palabra
sin atención y reparo,
pero comprendiendo
su estricta acepción
se transforma en un alud
debajo del que muchas veces
permanezco sepultada e inerme.
Que los horripilantes ruidos
de la guerra se acallen,
que enmudezcan todos
—para siempre—
y que en un recuerdo
se conviertan pronto.
Que el extraordinario poder
de las palabras
—viajen ellas escritas o verbalizadas—
sea el reemplazo eficiente
y definitivo (espero)
para convocar a los artífices
de una paz definitiva
y no —mesiánicos pactos—
que más conflagraciones encienden.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Un grito desgarrador
un ave diminuta miraba
una ventana fue el escenario.
Escudriñaba hacia el interior
reclamando una ayuda urgente
porque la vida se le esfumaba.
Heme aquí hoy —desgarrada—
la muerte me buscó de nuevo
y otra vez fracasé en la respuesta.
¿Por qué, por qué?
Viviana Laura Castagno Fuentes
Tengo un sueño dormido
una asignatura pendiente
un proyecto inacabado.
Tengo fisuras internas
espacios aún horadados
con abrazos restringidos.
Tengo tenues bifurcaciones
que mi extravío generan
justo cuando te apareces.
Tengo amaneceres rutilantes
y vergeles que se expanden
donde tu inconmensurable amor vive.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Nada material me interesa, solamente desearía que logremos convivir en una sociedad más humanizada donde las diferencias quepan y sean respetadas.
Que nadie se arrogue el derecho de invadir a ningún país para exfoliar sus ingentes riquezas utilizando como siempre a la falacia como excusa artera y remanida.
Y que de una vez y para siempre pongan punto final a los enfrentamientos bélicos, a la avidez por la supremacía —porque siempre son los mismos los genocidas—, acaban una guerra pero "inventan otras sin miramiento alguno".
Que comprendan los angurrientos por el poder: fueron elegidos para administrar lo público, no son dueños de nada, son inquilinos por tiempo limitado y merecen el juicio político más la destitución cuando en tiranos se convierten.
Soy Argentina y hemos padecido una "guerra atroz en el año 1.982", segó vidas valiosas y los piratas británicos aún continúan "ocupando nuestras Islas Malvinas" desde el 3 de enero de 1.833, cuando en otro de sus actos expansionistas expulsaron a los Argentinos que allí estaban.
Hay que mirar el mapa de mi país para constatar que jamás pudieron pertenecer a estos colonialistas asesinos, porque la tierra insular está acariciando al continente como si deseara jamás haberse separado de él.
Las Islas Malvinas fueron, son y serán Argentinas, es una realidad incontrastable.
Que terminen los amos del planeta con sus delirios y que dejen a la humanidad vivir en paz con lo que cada uno desea para el finito viaje de su vida.
Que la VERDAD triunfe sobre la miserable MENTIRA que tanto daño infiere al alma que solamente en la nobleza del amor su plenitud encuentra.