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sábado, 31 de enero de 2026

SU ATARDECER

Sabrás que ella, 

—la que ayer nomás bailaba— 

inició un viaje hacia dentro 

donde tal vez esté cómoda. 


Sabrás que ella, 

eligió al olvido ahora 

quizás encuentra allí 

lo que recordando pierde. 


Sabrás que es natural 

aunque no parezca 

despedirse así, con prestancia 

en su peculiar mar de extravíos. 


Sabrás que un crepúsculo 

hace tiempo, fue ingresando sigiloso

entre los pliegues de su alma

y ahora, con belleza está regresando. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

viernes, 30 de enero de 2026

NOSTALGIAS GENUINAS

 

Añoro emocionarme

como antes lo hacía 

con mis amadas glicinas 

maravillosos racimos de uvas 

en fragantes flores devenidas.


Añoro a mi amado río

llegando hasta mis pies 

haciéndose el distraído 

porque en realidad... 

muy sutilmente lo acariciaba. 


Añoro ese cielo diáfano 

que en un espejo de agua 

se miraba y presumía 

interrumpido de a ratos 

por un ave y su elegante vuelo. 


Deseo la plenitud que otorgaba

la profunda sencillez de la vida 

—pletórica en valores eternos— 

que en el alma se asilaban

el hogar donde la paz habita. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EL GRAN INEXPUGNABLE

El regazo... 

ese continente imaginario 

donde los miedos todos 

se esfumaban 

—como por arte de magia— 

cuando hasta el llegábamos. 

Era una galaxia secreta, 

con un beso de mamá 

una herida dejaba de doler

y la cicatrización comenzaba.

Era la contención desmedida

para los niños desconsolados

porque un juguete querido 

se rompió por un descuido. 

Ahí acababan las rencillas

entre los hermanos, 

todos corriendo hasta mamá 

porque en su regazo 

la paz del planeta se firmaba. 

Un lugar, un universo peculiar

sin límites físicos visibles, 

el regazo era interminable 

se desdibujaba solamente

cuando mamá con un beso 

envolvía heridas, miedos y llantos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


jueves, 29 de enero de 2026

SÓLO UNA ILUSIÓN

Acaba de abrirse nuevamente

la zona horadada que creí extinguida, 

estaba allí, pero no dolía como antes, 

suturé su orilla durante largos meses

con el amor que en mí sembraste.


Pero, era una ilusión solamente

una creación de mi imaginario, 

porque bastó una imagen para despertar 

al dolor que me está fagocitando 

y percibo que me devora desde adentro.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

INESCRUTABLE

Todo se desenvuelve 

con dinamismos diferentes

y nuestro itinerario modifica, 

a veces hay indicios sutiles

otras, —como un atardecer—

acontece en absoluto silencio.


Es la vida anunciando

en voz baja y sin estridencias

y lo que creíamos tan lejano

nos alcanzó de improviso, 

esperando a la dúctil primavera 

se adelantó el hierático invierno.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

miércoles, 28 de enero de 2026

TENACIDAD

Sabrás que río, lloro,

me entristezco por días

y me aferro a la estoicidad

de las flores silvestres

que destellan con sus colores

y el mundo las pisa, indiferente. 


Quizá, estaban allí para deleitar

a las almas sensibles y amorosas 

—pero son invisibles parece—

 ellas, aun moribundas resisten

y tal vez mañana una alfombra

con delicadas florecillas invisibles

debajo de unas pisadas, fenezca de nuevo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

¿LA FELICIDAD COMO OBLIGACIÓN?

La tan remanida y/o autoexigida "felicidad" tal vez no existe y se limite a ser un hermoso sustantivo en nuestro riquísimo y vasto idioma castellano.


Quizá si nos olvidamos un rato de ella (la felicidad), descubramos que aligeramos muchísimo nuestro equipaje y viajemos más distendidos.


Quizá hasta podamos disfrutar más del paisaje al que antes no veíamos, porque nos empecinábamos demasiado en "ser felices" y terminábamos siendo "infelices y testarudos".


Quizá sentir "paz interior" sea suficiente y nos conduzca a saborear esas pequeñas situaciones de cada día, hasta de lo ínfimo (en apariencia).


Degustar un cafecito a la mañana ¿acaso no es un momento inolvidable?; realizar las tareas rutinarias también trae una sensación parecida a la plenitud, el orden no es solamente externo para mí, también coadyuva a organizar y limpiar mis jirones también, esos que se acomodan muy dentro y estorban para continuar. 


Definitivamente "no soy feliz, felicidad" y lo siento por los eternos "gurúes" que nos apabullan con sus recetas magistrales para alcanzar lo inalcanzable, y nos perdemos de las pequeñas grandes ocasiones que nos resarcen y estabilizan. 


Viviana Laura Castagno Fuentes