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lunes, 23 de abril de 2018

SER UN FARO



Ser un faro en la vida de alguien 
es sentir que justificamos la existencia, 
es dar al alma la convicción plena,
que la luz que irradia puede ser eterna. 

Ser un faro en la vida de otros 
es una responsabilidad y una osadía, 
es sentir que podemos iluminarlos 
y que ese haz de luz mutará en guía. 

Ser un faro en la vida de muchos 
es sentir que el corazón se multiplica, 
en miles de otros faros orientadores
de silentes y desorientados corazones. 

Ser un faro en la vida, es todo un lujo, 
es asumir roles para los que no hay escuela,
ni manuales, ni libros, ni aulas magnas, 
solo la amorosa acción de obsequiar al alma. 

Ser un faro, es un gesto de esperanza, 
para la tribulación y desazón que anidan, 
es decirles aquí estoy, aquí me encuentro, 
cuando la nave de sus vidas, va a la deriva. 



Viviana Laura Castagno Fuentes


MELODÍA PARA DOS



¿Qué espías luna astuta?
Creo saberlo, o intuir al menos,
deseas robar algún acorde
al instrumento que algún alma disipada
olvidó en el banco de esta bella plaza.

¿Hay certeza en mi disquisición luna
y qué canción intentarás arrebatarle?
puedo sugerirte algunas,
son muy mías y muy tuyas.

Entre las dos haremos de esta noche
una velada inolvidable.

Te confesaré al oído,
para que nadie más escuche,
son varios los temas que adoro
los iré diciendo lentamente,
y luego con un gesto cómplice
acordaremos, ¿te parece?

Me seducen: claro de luna;
a mi manera, ella, mujer enamorada,
entre tantas otras, tan sublimes,
que conmueven a mi alma.

¿Cuál te gusta bella luna?,
solo piensa un momentito,
deja que tu corazón la escoja
y estaré de acuerdo contigo.

Ya, te escucho, háblame al oído.
¿Es cierto, es esa la que te gusta?,
estamos de acuerdo luna,
es la que también me embelesa.

Me sentaré en ese banco,
sostendré el olvidado instrumento,
y seré la privilegiada 
que escuchará emocionada,
como interpretarás la canción
que ambas hemos elegido.


Muchísimas gracias amiga mía,
has embellecido mi noche,
escuchar esa bella melodía
embelesó a mi alma con creces.


Viviana Laura Castagno Fuentes.
                     

viernes, 20 de abril de 2018

EL MAR EN EL CIELO



En aquel mundo, nada era como es,
todo estaba invertido, el mar no estaba allá
donde todos conocemos, sino en un cielo diáfano
que con enorme complicidad le daba albergue
por un rato o por el tiempo que el mar decidiese.

Los abuelitos, juntos a sus traviesos nietos,
comenzaban una aventura más,
de esas que amaban, porque disfrutar
de las bondades de la natura, era un peculiar sueño 
que todos compartían.

Y esta vez, el generoso mar, subió sus especímenes
para que sobre ellos, los niños y el abuelito navegaran;
mientras la abuela, un cuento más preparaba para leer
a sus nietitos que sobre tazas volaban y sobre peces dormían.

En un cielo transformado en inmenso mar, nada era igual,
no estaban las nubes de algodón, sino transparentes burbujas
que se dejaban atrapar, por un nieto simpático y audaz,
mientras el cuento elegido por la hermanita estaba por comenzar.

La vida es así, nos obsequia cada día, situaciones sorpresivas,
nosotros debemos estar atentos nada más y dar rienda suelta a la creatividad, una llave mágica que abre posibilidades infinitas.

Porque si cerramos puertas a la imaginación y ventanas también,
no habrá mares en el cielo, ni peces -diván y tampoco cuentos para escuchar.


Viviana Laura Castagno Fuentes





                           

SEDUCCIÓN DE GLICINAS


Un racimo, de las flores que más amo,
las glicinas, están seduciendo a la luna,
que las mira, sin mirarlas parece, como abstraída.

La fragancia que poseen,
es tan embriagante y exquisita,
que seguramente despabilarán enseguida,
a una luna que simula estar dormida y ausente.

Pero intuyo muy dentro de mí,
que no es así, solo utiliza esa estrategia
para simular no ver, ni sentir nada,
porque ella es así, timorata de a ratos,
y muy audaz otras veces.

Luna, te conozco tanto como al alma mía,
no estás durmiendo, solo estás disimulando...
¿Estoy en lo cierto?

Te dejo mi sugerencia:
acerca tu cara hacia las exquisitas glicinas,
y disfruta como sabes de su fragancia
tan etérea y tan única.

Ellas estarán agradecidas,
han recorrido un largo camino
para estar a tu lado,
y si sabes apreciarlas,
esparcirán su perfume sin límite alguno,
solo para complacerte.

¿Prometido entonces,
cumplirás mi petición esta noche?

Me voy, ya las dejo,
para que dialoguen hasta el alba,
ellas te hablarán de su aventura,
y tú, con suma atención y elegancia,
intenta acariciarlas con tu luz sutilmente.

Hasta mañana luna mía,
vendré para que me digas 
cómo te sentiste;
porque al fin y al cabo
tuviste el privilegio,
de ser seducida por un racimo 
de las flores más bellas,
las más fragantes, que nos obsequió la natura.

Viviana Laura Castagno Fuentes

       

           

DESNUDEZ DE ÁRBOL



Pobre árbol solitario y desnudo,
porque sus hojas siguieron al otoño,
quiso detener al sol para sentirse abrigado
y lo encerró entre sus raídas y flacas ramas.

Él no comprende que el sol es libre,
que retenerlo es una misión imposible
porque alterar los ciclos de la naturaleza
es una acción que trae sus consecuencias.

Comprendo su situación, está desvalido,
el otoño lo despojó de su traje de hojas,
creyó que abrazando al sol con sus ramas
recuperaría el calor que su follaje le proveía.

Tranquilo amigo, solo son las estaciones,
tu desnudez será transitoria, son los ciclos,
el otoño te despoja, el invierno te congela,
pero llegará la dúctil primavera
para vestir tus flacas ramas
con tiernas y brillantes hojas.

Viviana Laura Castagno Fuentes.


                                      

NOCHE DE IDILIO

Y él imaginó, que su luna misteriosa tenía mucho frío,
y decidió envolver su cuerpo aterido
con un ovillo de lana muy blanca y fina.

Y él también imaginó,
que su bella luna, estaba cómoda
con su nuevo abrigo.

Y sí, estaba tan emocionada como él la intuía,
lucir un traje de lana suave y mullida,
la había transformado en una reina casi.

Y él no se cansaba de mirarla,
en estado de estupefacción
y de admiración por su elegancia.

Ella se mecía, el atavío de lana blanca y fina
acompañaba esa danza grácil y delicada. 


Y él permanecía, sus ojitos se entrecerraban,
porque lo obligaba el fuerte viento,
pero estaba decidido a quedarse allí,
a no abandonarla.

Y ella lo sabía, que toda la noche estaría acompañada,
por un  gatito cubierto con pelos suaves,
y con enormes ojos grises
hasta que la luz del sol
comenzara su espectáculo en el oriente.

Y llegó el día, era inevitable.

La noche había transcurrido, 
sin que él se diese cuenta,
cuando miró hacia arriba,
su luna elegante y bella se había desnudado,
y su traje de fina lana blanca
quedó esparcido, en cada intersticio del infinito cielo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

                          

COQUETO TRONCO

Un tronco de árbol vetusto,
de esos que ostenta el bosque
con disfraz de hojas y musgos
y honguitos con actitud vigilante.

Un tronco, que no es cualquiera,
porque se destaca entre todos,
desde lejos es una especie ignota,
desde cerca, parece un sueño.

Ese árbol guarda en sus entrañas:
pequeñas vidas, gnomos valiosos,
los escenógrafos que decoraron
con elegancia y amor al tronco.

Árbol de lujo, único en su estilo,
los gnomos son tus inquilinos
supieron darte porte de artista
agradecidos por ser su refugio.


Viviana Laura Castagno Fuentes