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viernes, 3 de mayo de 2019

NIÑA MÁGICA



Ella observa, escudriña, 
con enorme pasión implícita;
su mirada es pura,
no ha sido contaminada
por esquirlas del afuera.

Ha sido artífice
de un primoroso jardín
que con amor cuida, 
tiene un alma vieja
instalada en su cuerpo de niña. 

Ama a las flores todas,
riega la tierra donde medran
y es su deleite observarlas
mientras una brisa imperceptible, 
con una suave música las mece.

Ella sabe, jamás serán arrancadas
las cultivó con esmero,
para respetar los ciclos naturales,
sus flores serán frutos un día,
no adornos, para fenecer ahogadas.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                        

DISTANCIAS...


Con los años he comprendido
que la distancia no separa,
logra mantener incólumes
vínculos forjados en el alma.

Pero, hay otras distancias,
que no son físicas, ni geográficas,
son escarpados desfiladeros,
aíslan, aun cuando estamos cerca.

La distancia tiene su génesis
dentro de nosotros, allí se gesta,
puede acercar lejanías extremas
y volver inasible, lo aun presente.

Distancia, una palabra, un sustantivo,
un dolor inconmensurable,
cuando cercanas, las almas,
ausencias insondables, se tornan.

Viviana Laura Castagno Fuentes

                         

viernes, 26 de abril de 2019

ESCINDIDA

Tal vez, me equivoqué de siglo,
tal vez, me imbuí de valores
y en realidad, se trataba de códigos,
tal vez sea eso y más todavía.

Me siento escindida...
mi mente dice: ¡adelante!
pero mi intuición más profunda
enciende su luz roja de peligro.

La honestidad, la verdad,
eran el ropaje que abrigaba
y preservaban a la existencia
de las inclemencias del afuera.

Un apretón de manos
sellaba cualquier acuerdo,
una palmada cálida en la espalda
reemplazaba al litigio y al abogado.

No me gratifica el mundo
me siento una extraña,
una huérfana que busca
más humanismo, menos maldad.

Y no esquivo los cambios,
porque son parte de la vida,
me desconcierta que sean
para desbaratar paradigmas. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

                       


jueves, 25 de abril de 2019

ENIGMAS


Está observando la lejanía
o tal vez escudriñando
hacia su universo interior,
donde residen sus verdades.

Su mente es un amasijo
de pasados largos
de presentes acotados
y de futuros que se minimizan.

Dice tanto sin decir nada,
su cuerpo transmite
con habilidad única
lo que su boca calla.

No creyó llegar a viejo,
consideraba a esa etapa
como una osadía de los otros
¿envejecer?, a él no le incumbía
sería joven por mucho tiempo.

Pero se equivocó y mucho,
las horas pasaron para él
y para todos sin excepción,
porque así es la travesía
la vivamos o no.

En su mirada ausente
caben tantos interrogantes:
¿Habrá sido feliz,
o la felicidad le pasó de largo?
respuesta que solo él acuna.

Es tan callado, tan prudente,
que se llevará consigo
las rosas que iluminaron su vida,
y también las espinas que la apagaron.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                       

miércoles, 24 de abril de 2019

ELLA Y YO



Hablo mucho
con la natura,
percibo que me escucha,
y hasta sus respuestas capto.

Dirán que perdí el juicio,
—y tal vez estén en lo cierto—
porque hay que olvidar un rato 
a la mente, para liberarse. 

Siento la voz del alma,
de un animal, de una flor,
de las aves y hasta de un árbol.

No es un diálogo convencional,
se parece más a un sentimiento,
ellos son nuestros compañeros
y nosotros junto a todos
estamos realizando el viaje.

Que es diferente, pues tiene
otros ritmos y otros tiempos,
y aunque del don del habla
carezcan, 
no son intrascendentes
solamente son otros.

Somos todos importantes
cada quién cumple sus roles,
—amo hablar con mis flores,
—con mis elegantes plátanos
—con mis aves y su prodigioso canto
—con mi perrita atenta y grácil, 
que sobre amor me enseña tanto.

Diálogos que se comprenden
abriendo las puertas del alma, 
callando a la mente mercenaria, 
para que de paz el corazón se empape. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

CIELO ENMUDECIDO


El cielo está apagado, taciturno,
sin luces, sin brillos, sin nada
—con apariencia de precoz noche—
el silencio se adueñó de todo. 

Calló a las aves y al viento,
no hay sinfonías, ni aleteos,
—están atemorizadas todas—
en algún reparo seguro
hasta que la incertidumbre
su tozudez mengüe.

Es una sensación extraña,
el sol ocultó sus bríos
—como si algo nos arrebatara—
cambian las actitudes,
las risas mutan a gestos adustos.

Majestuosa y mágica naturaleza
despeja de nubes tristes al cielo,
—píntalo, haz gala de tu arte— 
solo ello hará retornar los cantos
y los rostros enjutos, serán otros. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
 

domingo, 21 de abril de 2019

NOSTALGIAS


Si supieras...
¡Cuán bello está!
se ha emperifollado de otoño, 
sus amplias veredas
están tapizadas
con una alfombra
de hojas crujientes,
que los esbeltos plátanos 
esparcieron por doquier
cuando se desnudaron.

Hay tantas especies ahora,
forman túneles vegetales
si los miras, son un cobijo, 
resguardan de los abrasadores
soles que instaló el verano.

La casa está igual, 
tiene modificaciones tenues,
cada vez que por allí paso
percibo que aún allí vives. 

Que no te has ido
que solo es un sueño,
pero la realidad me abofetea
y me despierta abruptamente.

Es que intento aferrarme
a tiempos que escribieron
páginas llenas de riquezas
de esas que se guardan en el alma, 
porque de amores rebosan.

Si supieras, si aquí estuvieses,
el otoño es casi una primavera
o un verano recalcitrante
renuente a irse, 
una gran indecisión de la natura.

Si supieras, si observaras abuela, 
a tu barrio de Núñez 
está hermoso, ha cambiado, 
como lo hemos hecho todos
y aunque es un placer recorrerlo
hay ausencias que al alma estrujan.

Si supieras, es tu amado barrio, 
pero sin tu presencia, nada es lo mismo.

Viviana Laura Castagno Fuentes