SÍGUEME EN MI BLOG

jueves, 23 de marzo de 2023

¿PASATIEMPOS?


¿Tienes pasatiempos?

Esa fue la pregunta

que sacudió

mi entendimiento,

porque la palabra
solamente

me pareció

inapropiada.

Creo que expresar

"entretenimiento o disfrute"

hubiese sido más atinado,

porque eso de pasar el tiempo

aunque sea haciendo algo

placentero,

resonó en mi alma como:

"apurar el tiempo,

matarlo si fuese posible".

Y el tiempo es tan valioso,

que nos exige celebrarlo,

cada minuto, cada segundo

que vivimos no se reitera

y somos nosotros quienes

a través de él pasamos

considerando que el mismo

es impertérrito.

Por lo tanto...

no poseo pasatiempos

sino deleites, gozos,

como escribir, leer,

jugar con mi amada

perrita "Greta"

mi pequeña docente

porque de ella aprendo

algo valioso cada día.

No, definitivamente,

no deseo matar al tiempo

haciendo algo entretenido

para que las agujas del reloj

apuren su derrotero;

pero sí poseo actividades

apasionantes que enorme

plenitud me producen.

Escribir ocupa

un lugar de privilegio

sin duda alguna,

escribir y ofrendar,

porque cada vez

que una poesía pergeño

deja de pertenecerme,

ya no es mía

sino de quién la leerá luego

y se quedará

-con una dosis de suerte-

en cada alma sensible

que elija otorgarle un hospedaje.

¿Qué pasatiempo tienes?

¡Vaya palabrita!

Viviana Laura Castagno Fuentes
Todas 

martes, 21 de marzo de 2023

¿PREPARADOS?


Miente, 

quién afirma 

que está preparado

para el arrebato 

que la muerte produce. 

Porque nos demuele 

con enorme contundencia, 

nos reduce a escombros

mientras nuestras 

fragilidades desnuda. 

Derrumba tantos sueños 

esfumando al futuro, 

trae al pasado entero 

y a vivir en él nos conmina. 

Miente, 

quién afirma 

con cierta soberbia 

que está preparado 

para decir adiós 

a quienes amamos. 

Miente, 

con absoluto descaro 

o posee tanta frialdad

que a su alma 

ha congelado. 

Porque 

aun evolucionados, 

aun conscientes

sobre lo efímero 

de la vida, 

la muerte siempre 

nos sorprende 

desnudos, vulnerables, 

mientras nuestras vísceras 

desgarra. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


ECLIPSES


¿Quién puede asegurar

que no ha padecido uno?

Y no me estoy refiriendo 

a una de las tantas

manifestaciones espectaculares 

a las que la naturaleza

nos tiene acostumbrados,

no... 

es mucho más que eso. 

Les estoy preguntando 

a cada uno de ustedes: 

¿Quién no ha percibido

un eclipse muy dentro, 

allí donde el ojo

no necesita una lente

especial para mirarlo?

Son eclipses únicos

que solamente 

el alma capta, 

son desapariciones 

transitorias, efímeras,

que traen a la oscuridad

por un rato

y en desnudeces

nos deja, 

para que seamos 

buenos aprendices.

Cuántas veces 

hemos sentido 

como si un cono 

de sombra

nos despojara 

de la luz necesaria 

para encontrar la salida.

Cuántas veces 

fuimos esa sombra 

y cuántas otras

fuimos la luz anhelada.

Es cierto, 

he tenido etapas 

en que me percibía

una "eclipsada", 

porque era 

mi elección,

desaparecía en un tris

de la interacción

cuando el hastío

de lo rutinario

así lo demandaba.

Eclipses, 

los de afuera 

son obras 

cinematográficas 

de la natura, 

los que se gestan

muy dentro, 

son necesarios 

muchas veces 

para despertar

a nuestra alma 

de algún letargo 

o para despabilarla 

cada vez que ella

adormilada

o tal vez

distraída,

el viaje 

de la vida

está transitando.


Viviana Laura Castagno Fuentes

¡CUÁNTAS VECES!


A veces, 

nada pienso

porque elijo 

dejar fluir 

a mis silencios.

Y cada vez 

que alas silentes 

les incrusto

ellos hábilmente

en avecillas mutan 

y hacia ignotos 

universos

se exilian. 

A veces 

nada pienso, 

soy una página

en blanco absoluto,

soy sencillamente 

una montaña

informe de mutismos

que en apariencia

enmudecidos yacen,

pero... si miras

muy dentro

en expertos

oradores se convierten.

A veces... 

nada pienso,

porque

es el instante

puntual y exacto

cuando comienza

a enmudecer...

mi alma.

A veces

nada pienso

¿Nada?


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 17 de marzo de 2023

SOMOS OTROS


La casa, es decir :"tu casa"

está cambiada

o está cambiando día a día,

porque nosotros 

desde tu adiós

no somos los mismos,

sino, otros ahora.


Estábamos ilesos antes,

no albergábamos

espacios horadados

tampoco yermos,

al contrario, los sueños 

despabilaban a otros sueños

y de todo eras 

la absoluta "destinataria".


Pero...todo cambió,

el presente nos desafía

a convocar al pasado

minuto a minuto

y él trae tu presencia

porque definitivamente 

es algo inevitable.


Estás en todo

y en todos lados,

en tus bellísimas 

obras de arte,

en cada aroma, en los sabores,

un café sabe diferente ahora

porque falta tu solvencia

para transformar en elixir

hasta un vaso de agua.


La casa está cambiada,

está cambiando ahora,

nosotros no seremos más 

los de antes, somos otros,

estamos aprendiendo

a abstraerte de ese lugar

al que te has ido

despertando a los recuerdos

que de tu amor están bañados.


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 16 de marzo de 2023

LAS EMISARIAS


Cuando hay vacíos

llenos de preguntas

se ausentan las palabras,

porque...

la desorientación les afecta.


Y es en ese punto exacto 

cuando comienza la gesta

no quedan senderos, ni atajos,

sin hurgar en esta búsqueda.


¿Dónde están, hacia qué lares 

han viajado sin mi anuencia?

Ellas perciben la orfandad

y tal vez allí resida la causa

de este viaje intempestivo.


Palabras, nacen en la mente,

se empapan de amor en el alma

y me buscan para que las organice

en una poesía, que hoy... 

está ausente.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 13 de marzo de 2023

UN CAMINO SOLITARIO

 

Podría presumir

con cierta solvencia:

"aquí no ha pasado nada", 

pero sería una impostura

solamente, 

para un afuera que exige 

demasiado. 


Porque la realidad habla

sin hablar siquiera

pone blanco sobre negro

y con gran contundencia

afirma:

"aquí pasó de todo".


Tenemos dos opciones:

o aceptamos al dolor

sin eufemismo alguno,

o lo expulsamos 

para extirparlo de cuajo.


Pero: ¿Qué sucedería?

¿Qué? 


Nos infligiríamos un daño

que sería irreversible

porque lo agigantaría

y sería una imprudencia,

hasta un acto de soberbia. 


Nos pertenece, el dolor digo,

es nuestro, está muy dentro,

se quedará el tiempo

que sea necesario,

y el camino será en soledad 

absoluta, no existen testaferros. 


Por eso, debemos conciliar,

ofrecerle un albergue, 

porque si no lo hacemos 

si pretendemos "ignorarlo" 

se aferrará con sus garras

y acabará con nosotros

esmerilando la paz deseada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes