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jueves, 21 de noviembre de 2024

INEXORABLES PEDAGOGÍAS

Me he acostumbrado 

a los inexorables adioses

y a que serán una retahíla. 


Me he acostumbrado 

a erigir un espacio íntimo 

donde solo tu recuerdo ingresa. 


Me he acostumbrado 

a la acotación de las albas

aunque con ansias las aguarde. 


Me he acostumbrado 

a que mi río esté lejos —ahora— 

porque en la mar lo espero. 


Me he acostumbrado 

a casi todo —diría—

aprendí del dolor, mi pedagogo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


LO ATEMPORAL


Cede el dolor

—con la misma sobriedad—

de tu vida,

e inició su éxodo

—con la misma paz—

de tu partida.


Parece un galimatías 

lo expresado,

pero sabes muy bien

que siempre me amparo

—en la sutil autenticidad—

ella es tu legado, mi herencia. 


Y es el dolor 

solamente el prófugo,

porque —el extrañarte—

es un hecho irreversible

y para él no existen 

las horas ni los relojes.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 18 de noviembre de 2024

CONFIDENCIAS


Soy

una amalgama imperfecta

entre el ayer y el presente

soy lo prístino y lo ecléctico.


Soy

el alba precipitada

el crepúsculo extendido

y la acotación de los días.


Soy

un mar de interrogaciones

con playas que al mar aguardan

porque sobre mareas no entienden.


Soy

el reparo y el cobijo

para mis letras desorientadas

cuando duerme la poesía.


Soy

un camino inexplorado

un mañana vacilante

sueños truncos y auspiciosos.


Soy

la expresión más genuina

de todos los imponderables

suave a veces, impetuosa otras tantas.


Soy

el silencio prolongado

la portadora de ausencias

el alma en paz, entre las ruinas.


Soy...


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 17 de noviembre de 2024

UNA ILUSA IRREDENTA


Poseo una tenue ilusión

que se inviste de convicción

y vuelve a perder fortaleza

porque la realidad la esmerila.


Creo que la vil mentira

perderá su hegemonía 

y acabará rindiendo cuentas

ante un tribunal universal.


¿Me creen ilusa tal vez?


¿Piensen, no sería maravilloso

condenar a la inicua mentira

junto la desvergonzada malicia 

a fenecer en absoluta soledad?


Entonces la vida sería otra,

caerían todas las máscaras

y la verdad pondría en evidencia

lo prosaico de esta humanidad.


Insisto, dirán que es poético

pero —naturalizando a la mentira—

nos convertimos en eternos rehenes 

de los poderosos que nos asesinan.


—Querida verdad— ven a mí

convénceme que no es imposible

que tú —despabiles a las almas—

y redimas a todos de su cautiverio.


¿Ilusa yo?


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 16 de noviembre de 2024

NEXOS INESCRUTABLES


Munida de prolíficos recuerdos

estoy transitando mi viaje

minimizando necesidades.


Y te encuentro en todas partes

—porque es un hecho inevitable—

un obsequio de la vida, un privilegio.


La natura es mi cómplice dilecta

—y lo comunica con idoneidad—

en el jazmín que a un tronco abraza.


Y en las ágiles golondrinas

cuando su coreografía despliegan

en un vuelo unísono y majestuoso.


¿Y qué decir de la luna

redonda y nívea, inmiscuida

entre dos especies arbóreas?


¿Y cuando el cielo torna

de azul cerúleo a gris amenazante

como si el invierno rehusara a irse?


Definitivamente la naturaleza

—es mi aval, mi nexo inescrutable—

la proveedora de todos los indicios.


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 13 de noviembre de 2024

LO QUE QUEDÓ


Ingreso cada día 

al lugar donde viven

mis fragmentos, mis escombros,

cuando lo inevitable y natural

—pero inesperado—

distraída y frágil me demolió.


Intento acomodar de a poco

—nada es fácil—

necesito templanza y paz

para instalar un cierto orden

que será extraño y diferente

porque no soy la misma.


Son los imponderables 

que la vida nos propone

—estemos de acuerdo o no—

se quedaron los proyectos

hecho trizas —excepto los sueños—

todo lo que había desapareció.


Enseñanzas, clases magistrales

a cielo abierto, obligatorias,

—de las que nadie logra huir—

estuve allí desnuda y desvalida

—hoy avanzo en la edificación—

de un orbe nuevo y desconocido.


Viviana Laura Castagno Fuentes

UTOPÍAS


Quizá,

nos encontremos un día

en los pliegues de una rosa

mientras los colibríes liban. 


Quizá, 

sea cuando la arena 

nuestras huellas perpetúe

mientras a las olas desorienta.


Quizá,

coincidamos en un sueño

justo cuando tú despiertas

y cuando yo todavía duermo. 


Quizás,

el aroma del café intuyas

y con tu amoroso sigilo 

a enriquecer mi mañana regreses.


Quizás, 

abrevo en lo inasequible

sobre arenas movedizas camino

para que la vida sea como antes.


Quizá, quizá, quizá...


Viviana Laura Castagno Fuentes