Quizá llegue
hasta tu mundo
o quizá llegues
al mío
cuando el otoño
despoje los follajes
y las sombras.
O puede suceder
mañana
porque se apuró
la noche
despidió al estío
en febrero
confundiéndolo con marzo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Quizá llegue
hasta tu mundo
o quizá llegues
al mío
cuando el otoño
despoje los follajes
y las sombras.
O puede suceder
mañana
porque se apuró
la noche
despidió al estío
en febrero
confundiéndolo con marzo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Era portentoso y sólido,
no pudo ningún viento
hacer mella en su cuerpo
que resistió todos los embates.
Y aunque feneció artificialmente
—cuando decidieron derribarlo—
se llevó consigo la causa
de los nudos que ostentaba.
Intuyo íntimamente que eran
ríos de lágrimas atascadas
en la sutil garganta de su tronco
tan imponente como su angustia.
A la reincidente herida
le han brotado raíces
—porque se está diseminando—
quizá sea el proceso natural
y el silencio su terapia...
es momento de acallar voces
para no entorpecer la cura
que presiento será definitiva.
No, no te ausentes ahora
cuando la tarde está agonizando,
trae tu vida entera en la maleta
yo tendré el café preparado
como siempre, como antes,
pero no tardes demasiado
porque él pregunta por ti
y yo no tengo las respuestas.
En esta suerte de "afición, pasión" por las palabras —que generosamente me amueblan—, está implícito el agradecimiento que siento, porque nada es mérito mío, solamente ordeno el amoroso desaguisado que provocan mientras duermo o estoy despierta todavía.
La escritura ha sido el placer supremo en mi vida y espero que su estancia sea duradera, porque albergo un gran sueño aún —publicar las poesías que se quedaron sin su hogar ("un libro") —.
Y aunque parezca un galimatías ese sueño es para halagar a mi Madre, ella ha sido mi mentora y creo que estará en algún lugar sonriendo y quiero ser quién provoque esa alegría.
Quién sabe, tal vez haya una biblioteca con otras formas, aromas y texturas donde el disfrute esté garantizado.
Bosteza una cansina mañana
creyendo que es madrugada
está desorientada me parece
porque el aborregado cielo
sus párpados cerrados exhibe.
Pero la tardía naturaleza
no pudo con los recuerdos,
un insomnio harto persistente
despabiló a la aljaba y la gardenia
y no comprendo si desean luz,
agua o sombra para su amparo.
Ese instante sutil y mágico
en que el alma prístina
descubrió la estratagema
para expresarse en su idioma
—dio a luz a la poesía—
inmortalizó a los sentimientos
que vivían enmudecidos
y condenados a la nada misma.
Escribo muchas veces
en las páginas vacías
que tu silencio ha habilitado,
para acabar descubriendo
que no están en blanco
viven sentimientos incrustados
que decidieron invisibilizarse
por tímidos quizá o por miedo
a ser despertados de un sueño
donde son libres para ser ellos.
Cuando nuestros padres
se nos hacen recuerdos
y no los ven nuestros ojos
y se quedan huérfanas las manos
porque invisibles se volvieron...
es cuando se nos revela la vida
nos pone contra una pared
le quita a nuestros pies apoyo
mientras por dentro nos disgrega;
se nos deshizo el exquisito vergel
la precariedad invadió el espacio
y nos conmina a seguir el viaje
con ellos dentro de nosotros viviendo.