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sábado, 5 de octubre de 2019

UN ÚTERO VEGETAL


Si la observamos,
sin esmero, ni importancia,
y sin mirar siquiera,
ella es una especie más
que la natura nos ofrenda.

Pero hay que escudriñar
con ojos sensibles y atentos,
y veremos a las aves danzar
mientras la circundan,
y sus coreografías despliegan.

Vuelan hasta ella con bríos,
y justo allí desaparecen,
se empotran en algún lugar
entre su desordenada cabellera
y la redondez de su cuerpo
que a la tierra se aferra.

Es un gran útero protector,
una madre contenedora
que varias especies atrae
y en sus entrañas acuna
ella es la prodigiosa...
Mamá Palmera.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                              

martes, 24 de septiembre de 2019

CUIDAR A LA POESÍA


Cuando los sentimientos, son ausencias,
cuando las palabras están habitadas
por vacíos, porque a la cita faltó el amor,
la poesía no existe, muere lentamente.

Porque, hay que obsequiar con creces,
sentimientos en palabras empotrados,
para que logren ingresar a un corazón,
sin lastimar un ápice, solo para cautivarlo.

No maten lo meduloso, con raciocinio,
es para los manuales, las enciclopedias,
pero a las poesías,
hay que sumergirlas enteras
en océanos de amor,
para que en plenitud naveguen.

¿Quién osaría ver fenecer en soledad,
a tantas letras que en el alma se gestaron,
para disfrazarse luego de amorosas emisarias
que dentro de una poesía
su magnanimidad ofrendan?

No maten a la poesía, no lo hagan,
ella exige tan poco y se entrega entera,
solo hay que insuflar sentimientos genuinos
y en cautivar corazones, se esmerará sola
porque para ello, entre letras que la acunaron
fue delicadamente concebida.

Viviana Laura Castagno Fuentes

MI DESPERTADOR


Cuando aún la luna sigue incólume
en un cielo que parece mecerla,
los destellos rojizos de un sol en ciernes
presagian el espectáculo de un alba,
que a la noche está despidiendo.

Mientras el espectáculo acontece,
mientras el cielo abre sus párpados
—un visitante puntual y diminuto—
ha logrado arrebatar mi sueño,
y su melodiosa sinfonía, tan versátil 
en un arrobamiento absoluto me ha sumido.

Su canto posee variaciones, es desinhibido,
si hasta parece que fuesen varias especies,
un majestuoso coro de avecillas en concierto.

Pero no, es un solitario y delicado zorzal
el osado que logró interrumpir mi descanso,
aquí está él, mi especial y puntual despertador
para explicar con contundencia,
que el verdadero sueño, no era estar dormida,
sino bien despabilada
para poder celebrar tanta magia.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                 

sábado, 21 de septiembre de 2019

MI GESTA


Mis noches, a veces tan largas,
otras tan breves y acotadas,
tienen a mis sueños desvelados
y mi imaginación, adormilada aún,
intenta ir en búsqueda de palabras
que por el universo vuelan.

Cuando la gesta comienza,
cuando mi mente ha diseñado algo
no existen anotadores
solo la anuencia de los recuerdos
que si despiertan aún lúcidos
en poesías serán plasmados.
 
Es una suerte de desafío
la mente urde, el alma calma,
y en el fragor de esa lucha mansa,
hay palabras desordenadas que exigen
un lugar donde acomodarse, un asilo,
pero no hay papeles, ni lapicera,
sólo recuerdos, que al alba despiertan.

Si están despabilados, habrá un anclaje, 
un anotador silente, que sobre la mesa aguarda,  
de lo contrario, solo habrá palabras huérfanas,
por lo inconmensurable del universo, vagando.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                

viernes, 20 de septiembre de 2019

EL IRASCIBLE


Un viento implacable,
brama con intensidad y carácter,
azota con fuerzas las ramas todas
hasta los tallos férreos están cediendo,
ante su demoledora insistencia.

Tranquilo, mengua un poco,
hay aves desorientadas, timoratas,
porque su vuelo interrumpes
ellas prefieren la calma, lo predecible,
sería atinado que a brisa suave retornes.

Simulas ser un león, en tus fauces 
invisibles moran mordiscos,
cada vez que tus rugidos
encuentran alguna resistencia.

Una pared está conteniendo tu ira,
porque tu ímpetu, tu persuasión,
ha desbaratado la prolijidad
de un jardín primoroso,
que enmarañado entre sus restos solloza.


Viviana Laura Castagno Fuentes
            

domingo, 15 de septiembre de 2019

LA RESILIENTE



No descalifiquemos al invierno
él posee también sus potestades,
 —hay una planta que de belleza huelga—
y eligió a los fríos para deleitarnos.

Violeta se llama, la distinguida dama,
—violeta de los Alpes—
desde allí ha viajado,
exhibe su beldad con desmesura,
medra sin límite entre la nieve.

Posee dones extraordinarios, únicos,
es una pedagoga sobre supervivencia,
está despabilada cuando el frío arrecia,
pero climas cálidos, en bella durmiente la tornan.

Permanece latente, hasta que su príncipe,
con besos gélidos llega a despertarla
y comienza con elegante sigilo
la magia toda del renacimiento.

Ella es un bellísimo paradigma, 
es la fortaleza en la adversidad,
una pedagoga magistral
da lecciones inherentes a la vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

MIS DESVARÍOS

 

Me invadieron los recuerdos otra vez,
biblioteca magna que el alma atesora
donde con minuciosa prolijidad ordena
los vestigios todos de las experiencias.

Imaginaba, si este invierno tardío,
cediera con su obstinación en perpetuarse
y avalara el ingreso de una primavera
que con sus preñeces se está anunciando.

Y pensaba, con obstinación diría,
tal vez logre verte en los jazmines
que a un muro vetusto están disfrazando,
o en las golondrinas alborotadas
que su comprensible cansancio
en nidos antiguos están dejando.

Pero, la realidad me despierta
con la solvencia que la caracteriza
¿Por qué vendrías con ella
si lo nuestro ha fenecido?

Los recuerdos, me han traicionado,
insisten en devolverte a un presente
que de ausencias viste
y de un futuro está huérfano.

Tramposos, son tan ladinos,
urdieron una celada perfecta
me hicieron creer que la primavera
poseía dones mágicos
para despertar lo que muerto estaba.

Lo nuestro está en la biblioteca
allí, donde cómodos habitan
los recuerdos aun despiertos
y a mí me compete comprender
que para siempre te has ido
y no habrá preñeces pródigas, 
ni cielos diáfanos, ni jazmines,
que a este presente aciago
logren devolverte.

Viviana Laura Castagno Fuentes