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sábado, 28 de diciembre de 2019

RESPUESTAS



Tantas cartas han viajado, tantas,
me había acostumbrado 
que hacia mí, no regresaran,
hasta imaginé que tal vez,
en un banco de coral
adormiladas estaban.

Porque era tanta la angustia,
tanto el desasosiego de la ausencia,
que comencé a acostumbrarme,
porque así demanda la vida
y debemos adaptarnos todo el tiempo.

Pero, hubo una de ellas, sin dudas,
que logró arribar a destino.

¡Cuántos imponderables habrá sorteado!
para llegar hasta tus manos 
y hoy, la sorpresa de tu respuesta 
me mantiene en un arrobamiento absoluto.

Solo cabe amiga, decirte gracias,
porque ambas sabemos,
cuántas injusticias, cuántos infortunios,
se entrometieron sin nuestra anuencia
y disiparon el nexo tan sólido que teníamos,
pero que en el alma quedará atesorado.

Viviana Laura Castagno Fuentes


BIENVENIDA ERES



Eres tan predecible,
tornas ominoso al cielo,
mientras ruge un viento implacable
y tú con ímpetu te derramas,
para menguar tus bríos luego
cuando un sol abrasador despierta.

Despabilas a las ramas,
a las enredaderas, a las flores,
les arrebatas sus lustres,
generas una conmoción abrupta
porque solo jirones esparcidos dejas.

Eres tan predecible amiga,
llegas con una impronta única
una topadora avasallando 
la prolijidad que por doquier anidaba,
pero es tu génesis, tu sesgo natural
y así debemos aceptarte...
¡Bienvenida eres lluvia de verano!

Viviana Laura Castagno Fuentes

SOLEDAD EN LA LAGUNA (bis)



Aquel cisne, que había detenido 
su vida en una laguna que lo acunaba,
tenía una gran tristeza aposentada,
la misma que lo obligó a declinar su vuelo
para seguir a su bandada que se alejaba
y bajo árboles frondosos su vida detuvo.

No había explicación alguna
que arrojara luz sobre tanta sombra,
un esbelto cisne, escondió su largo cuello
entre sus plumas y así quedó por un tiempo
sobre las aguas mansas de una laguna 
donde encontró la paz para su agonía.

Luego de vivir allí por meses largos
una mañana de espléndida primavera
apareció de la nada, causando gran alborozo,
un cisne igual a él, tal vez su pareja amada
o su polluelo devenido en un ave magnífica,
mientras una suave brisa mecía a los árboles
como invitándolos a un festejo.

Danzaron por un rato en las aguas mansas,
entrelazaron sus elegantes cuellos 
ofrecieron un espectáculo de ballet en la laguna,
con árboles vetustos, como espectadores privilegiados,
era un gesto de agradecimiento, un hasta siempre,
para luego partir, desplegando sus maravillosas alas.

Acabó la desazón de un cisne esbelto y bello,
que meses atrás, había declinado volar con su bandada,
por angustias que jamás nos serán develadas,
porque al partir, también con él volaron ellas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 27 de diciembre de 2019

VIAJEROS TRANSITORIOS



La vida no es buena, ni mala,
la vida es.

Todos, durante la travesía
acumulamos dolores, alegrías,
viajamos por caminos despejados
pero también por los que tienen óbices
y nadie posee la potestad sobre ellos.

No nos creamos víctimas
cuando las inclemencias arrecian,
porque ellas nos modifican
junto con los amorosos momentos 
que en plenitud transitamos.

Somos seres compartiendo
experiencias junto a otras vidas,
no somos más que un árbol
que una flor o un venado,
no nos equivoquemos.

La vida no es buena, ni mala,
la vida es, así de sencillito.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 26 de diciembre de 2019

ELLAS VIVEN



Observen a las plantas,
verán que poseen alma,
tienen sus ciclos vitales 
parecidos a los nuestros, 
nos asiste la obligación 
de cuidar de ellas, respetándolas.

Hace días, sobre una mesa,
estaba una maceta en soledad,
la cuidé durante semanas,
sus hojas se desprendieron,
mientras su vida se esfumaba.

Decidí abarrotar el espacio  
con especies diferentes
y el cambio produjo magia,
en horas, su vida languideciente
en una esplendorosa planta mutó.

¿Cómo explicar desde la lógica 
la metamorfosis ocurrida?

Es el alma de las plantas,
poseen vida, aunque no hablen,
si hasta con música se nutren,
despliegan su belleza con osadía.

No olviden, son seres vivos,
déjenlas medrar, no las corten
para condenarlas a fenecer
en impersonales jarrones.

Viviana Laura Castagno Fuentes

SU AMIGO, SU FÉRETRO


Ella, descalzó sus pequeños pies
para caminar hacia el río,
él era su amigo de la vida,
el cómplice tácito, su gran deleite,
y también su sustento diario.

Se acercó sigilosamente a la orilla,
acercó su rostro sobre las mansas aguas
y con un balbuceante susurro
solicitó a las mismas que a sus pesares
y aflicciones profundas, se los llevara.

El río, que sobre angustias sabía mucho,
quedó atónito, detuvo su fluir por un segundo,
porque esa mujer -que había visto crecer-
transida por un gran dolor le suplicaba
que fuese su féretro unas décadas después.

Cuestiones tan privadas del alma, tan íntimas,
que a veces envuelta en tormentos vive,
pero otras, claudica por no hallar la salida
y elige a la muerte como analgesia,
aun cuando lo que está pidiendo
con desesperación, en en realidad "auxilio".

Viviana Laura Castagno Fuentes

SI HUBIESE...



Si una oportunidad para vivir 
nos fuese otorgada otra vez,
elegiría sin hesitar un instante
a mi infancia, definitivamente.

Ha sido fuente inagotable
de plenitudes y felicidades tantas,
donde cabían con gran comodidad
amores, alegrías, ingenuidades,
que modelaron a la mujer de hoy,
que aún mantiene despierta a esa niña.

Todo lo demás, cambiaría radicalmente,
mi adolescencia, juventud y madurez,
sufrirían una metamorfosis absoluta,
nada de ellas quedaría, 
porque en el camino aprendí,
que la vida exige con creces 
aptitudes que me dejaron 
en una orfandad extrema.

Sería menos incauta, más astuta,
para que la malicia del afuera 
no se entrometa con un alma 
que de candores ha rebosado siempre.

Sí, si tuviésemos otra oportunidad,
solo mi infancia quedaría indemne,
a las otras etapas de cuajo arrancaría,
porque así demanda la vida,
cuando sus estocadas asesta
hay que ser muy hábil, estar atenta,
para salir airosa y menguar lesiones.

¡Ah la vida!

Una gran docente dilecta,
nosotros educandos sempiternos,
o aprendemos con sus dolores
-los pedagogos que a enseñarnos vienen-
o seremos malos alumnos reincidentes.

Viviana Laura Castagno Fuentes