SÍGUEME EN MI BLOG

miércoles, 5 de abril de 2023

ES LA MIRADA

 

Estoy...

Aunque no me veas

porque se apagaron 

las luces

y a tientas continúas.


Estoy...

Aunque no me oigas

porque el silencio 

se impuso

y amordazó a las palabras.


Estoy...

Aunque borró el mar

mis huellas

y secuestró los anclajes

que para ti había dejado.


Estoy...

Aunque haya fenecido

la fragante gardenia,

era ella testigo mudo

de una especial ofrenda.


Estoy...

Recuerda, no me he ido,

me hallarás siempre

donde haya una gota

de rocío besando 

a un pétalo somnoliento

para despertarlo.


Estoy...

No me he ido

porque

verdaderamente

el alma jamás se va.

Estoy...


Viviana Laura Castagno Fuentes


martes, 4 de abril de 2023

OTRO UNIVERSO


El mar posee dones,

desafía al raciocinio

pero no es una actitud 

de beligerancia,

percibo que me interpela.


Es tan magnificente

el ecléctico,

que apenas parpadeo

se produce un cambio:

es otro, no es el mismo,

mutó su faz, 

acariciaba con sus olas

antes

y ahora es un león

rugiendo.


Me aparto un momento

de la furia de sus aguas

para comprender 

su mensaje,

y comunica tanto 

con su vehemencia. 


Es un escultor perfecto, 

cincela lo pétreo

con sus embestidas

y convierte lo inanimado

en bellísimas 

obras de arte. 


Es un prestidigitador,

cuando con sus olas 

intempestivamente avanza

abduciendo a la playa,

pero cuando se retira 

sus ofrendas aparecen.


Es una desmesura

el magnánimo,

un cuadro pergeñado

por prodigioso artista,

exhibe por fuera

toda su versatilidad

pero por dentro,

atesora a un universo

que es y será 

un misterio perpetuo

para la osadía humana.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 3 de abril de 2023

LA FELICIDAD COMO OBLIGACIÓN

Nos han atosigado tanto con la "actitud positiva y la felicidad per se", que diría sin temor a equivocarme: "Han impuesto una dictadura sobre los sentimientos, están oprimiendo la libertad de sentir".

Ya no alcanza con la ideologización en temas de la política y afines, se han inmiscuido en lo más profundo de nuestro ser, en nuestra alma.

Porque: ¿Cómo osar no ser feliz en una sociedad estólida que tiende a imponer a diestra y siniestra la felicidad a perpetuidad y nos lo grita día a día desde sus diferentes medios masivos de "programación mental y/o emocional"?

Disculpen ustedes, he aquí una pésima alumna, una que siempre acostumbró a no obedecer cuando algo le era impuesto, sino que todo cuestionaba, porque jamás acepté las cosas como me fueron dadas. 

Por lo tanto, disculpen "los hechiceros en aras de la felicidad sempiterna", en mí hallarán a una díscola, que en última instancia seguirá siempre los cánticos de su alma prístina, ignorando todo lo que la masificación social exige.

Estoy triste y nadie tiene injerencia alguna sobre mis sentimientos, ni la tendrá. Soy un ser humano, no una piedra, por lo tanto seré quién marcará el compás de mis lágrimas o de mis risas, no comparto un ápice la tendencia fría e impersonal para instalar a "la felicidad" como una actitud a seguir, porque los deprimidos o entristecidos "gozamos de mala prensa".

Muchas gracias a mis Padres, ellos me dieron libre albedrío para pensar, sentir y discernir, pero también instalaron los límites pertinentes.

Me hartaron los gurúes del positivismo, los que no permiten que el dolor sea un sentimiento absolutamente normal y humano, porque espanta los propósitos para seguir acumulando rehenes de sus doctrinas cada vez más "absurdas y peligrosas".

Disculpen ustedes: Estoy triste y seguiré estándolo por mucho tiempo más, guste a quién gustare.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LAS AMAS

 

Cuánta orfandad generan

las palabras, cuando exiliarse 

deciden

son avecillas estrenando alas

cuando hacia otros universos 

viajan.

No hay reclamo alguno,

porque es improcedente,

han volado a fecundar

otros lares,

estarán cómodamente asiladas

en quién estará plasmándolas.

Ese estado de indefensión 

genera un ímpetu genuino

cuando al rescate salgo;

ellas están aquí, allá, 

es cuestión de mirar profundo.

Justo allí donde crece la hierba

hay una palabra aguardando,

o en la algarabía de las aves

cuando su sinfonía entonan.

Otras están escondidas,

en el aroma de las gardenias

cada vez que una brisa las mece

o en un colibrí, cuando las liba.

Hay ausencias, hay éxodos, 

y hay vacíos que se instalan,

ellas son amas del cielo

y yo aquí, tan terrenal, tan finita,

y tan de ellas... su presidiaria.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 1 de abril de 2023

EXTRAVÍOS

 

¿Cómo era 

el sabor y el aroma

de un pan casero? 


¿Dónde estaba 

antes, la mar 

que llevo hoy dentro? 


¿Por qué 

no supe ver 

lo que sí vieron 

otros? 


¿Cuándo volverán 

los amaneceres 

a despertarme? 


¿Se quedarán 

huérfanas

mis preguntas? 


¿Se llevó 

el universo

las respuestas? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

EN ORFANDAD ABSOLUTA

 

Si supieras la orfandad en la que vivo, si supieras, hay heridas que sangran todavía, intento cerrarlas cada día te confieso, pero es un imposible, una tarea ardua, un intento fallido, que allí se queda.


Si supieras, se quedaron mis besos ateridos y extraviados sin destino
porque no pude dejarlos, no pude, sobre tu frente que tal vez los esperaba.

Si supieras, me inventé una realidad paralela, 
me convenció la imaginación frondosa que todo resultaría bien y sanarías,
y hoy, después de treinta años de ausencia, esos besos vagan por el universo de mi vida, porque no pudieron quedarse sobre tu frente Papá.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE HA QUEDADO


Quedaron guardadas

hasta tus pisadas, diría,

porque están tu voz,

tus silencios, tus obras

y hasta tu carcajada

tan genuina y contagiosa.


Todo está atesorado, todo,

pero no por un acto

de acumulación vana

y menos por avaricia,

sino porque tu amor

está presente en la casa

y en nosotros reverberando.


El adiós vino investido

de un sino trágico

y fue tan sorpresivo

que no dejó nada indemne,

hasta las plantas 

están languideciendo.


Cada día es diferente,

todo es reconstrucción ahora

y la tarea seguirá 

por mucho tiempo presumo,

quedó intacto lo de afuera

pero el desastre...

el desastre está adentro.


Viviana Laura Castagno Fuentes