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martes, 20 de agosto de 2024

¿DÓNDE ESTÁN?


Se ausentan las palabras,

es como una huida acordada

o una actitud espontánea

para que tras ellas acuda.


Muchas veces la vacilación

en mis mares de dudas navega,

¿cómo debo proceder?

o las excarcelo de mí

o una búsqueda comienzo.


Intuyo que se han alejado

porque hay espacios yermos

donde antes anidaban,

tal vez la paciencia sea

la mejor de las estratagemas.


¿Las espero mansamente

para no conmocionar 

la paz que solamente ellas

dentro de mí instalan,

o en rescatista me convierto?


Son los imponderables 

que desde hace unos meses

mi vida han convulsionado,

y las víctimas directas 

han sido mis palabras.


Soy la única responsable

del éxodo de mis letras,

ellas se han ido a otros lares

para insuflar en mí los bríos

que propiciarán el reencuentro.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 19 de agosto de 2024

INCERTIDUMBRES


—Dentro de unos días volveré a comunicarme— me aseguró, aunque algo agregó y yo preferí ignorar, porque una sutil referencia a su muerte estaba realizando.
                                      
Fue la última conversación que tuvimos y hoy el silencio reina.

Algo dentro de mí sabe, pero por esas estrategias a las que apelo —para minimizar daños—
prefiero imaginar que está bien y no desea comunicarse por el momento.

—¿Dónde estás Noemí, qué te ha sucedido?—

Estoy respetando sus tiempos y no deseo invadirla, pero han transcurrido
muchos meses, su constancia era admirable y no interrumpiría una relación imbuida de férreos sentimientos 
por nimiedades solamente. 

Tal vez —aun continúo muy sensible y la ansiedad se ha impuesto— no esté en condiciones para proseguir el vínculo porque otros imponderables se impusieron, pero lo cierto es que era muy metódica y consecuente, por eso mi angustia ante su interregno tan extenso. 

Soy intolerante y enemiga acérrima de las "incertidumbres", me generan una sensación de vacío —tan indescriptible como doloroso—
que carece de sustento y percibo como si caminara sobre arenas movedizas que tornan inestables mis pisadas. 

He intentado comunicarme, pero no hubo respuesta, su celular está ausente y solamente
tengo acceso a la "odiosa casilla de mensajes", dejé uno que aún está aguardando
que alguien responda y confirme que "está bien", pero que no tiene deseos de hablar con nadie y
sea esa la causa de su mutismo.

Pero, debo admitir, apelando a la realidad de los acontecimientos, —con enorme desazón— que lo
más probable y natural es que —haya partido hacia ese universo ignoto— del que nadie regresa
y donde no existen celulares, ni impersonales casillas de mensajes que devuelvan la certeza
que hace meses mutó a insoportable y larguísima incertidumbre.

—¿Qué te ha sucedido Noemí, dónde estás justo ahora que podríamos estar conversando
sobre la irrupción de los nuevos tiempos primaverales, después de un invierno tan gélido como
obstinado?—

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 16 de agosto de 2024

LA OTRA DISTANCIA

 

La distancia 

es en apariencia

—un sustantivo—

una palabra más

solamente

en nuestro diccionario.


Cuando hurgamos

en su etimología

explica sobre un espacio

de lugar o de tiempo

y otras especificaciones.


A mí me convoca

y me moviliza

la otra acepción 

—esa que pasa inadvertida—

y es la más medulosa.


Porque a las distancias

más reiteradas y comunes

las define la geografía,

sabemos que nos separan 

océanos y mares inasibles

y cadenas montañosas.


Pero hay una distancia

que no es física, ni visual,

y no podemos observarla

con ningún dispositivo

que la tecnología aporta.


Es la más trascendente

—la que más nos conmociona—

tiene su génesis 

en íntimos espacios abisales

allí donde se erigen 

murallas altas e insalvables.


En ese universo único

hay fiordos inescrutables,

acantilados, barrancos,

montes peñascosos 

y glaciares imponentes.


Nadie tiene acceso allí,

está vedado el ingreso

—porque la insondable distancia—

por causas que le competen

ha decidido empotrarse

y dejar afuera al mundo.


Distancias...


Viviana Laura Castagno Fuentes

REHENES


Se paralizó la tierra —dicen—
se paralizó el planeta,
cuando la realidad es
que a los humanos todos
a un cautiverio nos conminaron.

¿Y quiénes han sido los ideólogos?
¿Qué se proponen me pregunto?

No me convencen todavía,
abundan los subterfugios,
—porque a la verdad han matado—
y cuando ella está ausente
retrocede el raciocinio todo.

Se paralizó la tierra —dicen—
se detuvo el planeta,
cuando en realidad:
a lo único que han conculcado
—es a nuestras libertades—.

Y son tan inherentes ellas
a nuestra condición de humanos, 
nos han confinado a todos
a una reclusión inexplicable
—somos presidiarios ahora—
inocentes condenados sin condena.

A esta Poesía la escribí en el 2020.
Ante la nueva embestida que será UN FRACASO esta vez
me pareció atinada su republicación.


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 15 de agosto de 2024

MIGRACIONES


Cuando un ser amado

—viaja hacia su exilio—

comienza un aprendizaje

que exige todo de nosotros.


Porque aparece la ausencia

—esa presencia inefable—

que solo el alma percibe,

aunque un galimatías parezca. 


La invisibilidad genera

—una confusión insondable—

y el arrebato inaugura 

espacios baldíos y solitarios.


Nada queda indemne,

se produce un colapso

—que por dentro nos vacía—

y nos conmina a reconstruirnos. 


¡Cuántas veces he deseado!

caminar hasta la mar 

para que sus fauces 

me devoren, y acabar 

con lo que de mí ha quedado. 


Pero la inevitable sensatez

se imponía a tiempo,

no deseaba fenecer yo

sino matar al dolor 

que me desgarraba.


Hoy, el aprendizaje continúa,

extrañar no tiene analgesia

migró de lugar solamente,

antes estaba en el pecho

ahora se acomodó en el alma.


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 14 de agosto de 2024

CUANDO HAY EXILIOS


Cuando los intentos

—son estériles, vanos—

porque las palabras

en confusión se encuentran.


Cuando el reloj

es un simple indicador

—de horas dilapidadas—

en un mar sin puertos.


Cuando el caos es amo,

—porque la inspiración—

su exilio ha iniciado

y desvalida me encuentro.


El momento ha llegado

—han sonado las alarmas—

y un viaje hacia la natura

será el único resarcimiento.


Y la magia se desata,

—bastó un ocaso estival—

para generar el embeleso

que convocó a mis musas.


Fue el asistente perfecto

que convenció a las palabras

—porque un poema inconcluso—

con clamor las demandaba.



Viviana Laura Castagno Fuentes

ETAPAS


Desearía muchas veces,

poseer la versatilidad,

la fortaleza y resiliencia

que exhibe la naturaleza.


Ser como la mar,

cuando a sus aguas 

en actitud de beligerancia

hasta la playa las acompaña.


¿Y si tuviese tal vez

la percepción del ave

cuando ante una borrasca

hasta sus cantos enmudecen?


O tener la robustez,

de los plátanos esbeltos

que resisten con hidalguía

cuando un vendaval los arrecia.


Pero muy dentro de mí

hay zonas calmas y bravías

y soy un roble muchas veces

pero otras, ante una llovizna

mi aparente estabilidad, colapsa.


Viviana Laura Castagno Fuentes