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martes, 5 de marzo de 2019

REGRESOS



Regreso cada día, por instantes,
a momentos donde fui feliz, plena
y la niñez es la destinataria privilegiada,
allí están los recuerdos invaluables. 

Voy hacia ella, viajo en sus entrañas,
me nutro de todo lo que gratifica,
los recuerdos son una amalgama
los buenos acarician, los otros, enseñan.

Mi niñez tiene sabores deliciosos,
es un chocolate humeante, espeso,
por las manos de mi madre elaborado,
cuando el frío del invierno ameritaba.

Mi niñez guarda perfumes, texturas,
de flores que en primavera despertaban,
invadiendo cada ambiente de mi casa,
para convertirse en un deleite inolvidable.

La niñez era la escuela, el estudio,
pero también los libros y las letras,
comenzaban a ser parte de mi orbe
que se materializaría cuando adulta. 

Regreso por instantes, cada día,
a ese lugar que mi alma guarda
donde reside la sempiterna niña
mientras la mujer, a otros escenarios
se acomoda, porque de ello trata la vida. 

Viviana Laura Castagno Fuentes
                 

LA NATURALEZA EXPLICA


Todo muta apresuradamente,
el otoño comenzó a insinuarse
en los follajes y en los verdores,
que están cambiando sus trajes
y de amarillo intenso visten.

Todo cambia, nada es para siempre,
los jardines que hasta ayer
sus esplendores exhibían,
comenzaron a menguar sus luces
y otro escenario se prepara.

Una nueva estación se anuncia
tiene su impronta, su dinámica
está asomando el otoño
y llegó para modificar
la gala que instaló la primavera.

Viviana Laura Castagno Fuentes

                     

domingo, 3 de marzo de 2019

HAGAMOS LAS PACES


Hacer las paces con el pasado
es aligerar las cargas que portamos,
es vaciar al corazón de futilidades
para que se sienta amo y no siervo.

Por eso hay que vaciar la mente
de los óbices y dejar la simiente, 
para que ingresen nuevos aires
a fertilizar nuestras esterilidades.

El pasado es un docente —ausente—
que estará siempre presente, enseñando,
abrevemos en su sabiduría siempre,
sin rencores que— solo suman daños—. 

Viviana Laura Castagno Fuentes
                 

sábado, 2 de marzo de 2019

LÍMITE A LA PRUDENCIA


Ella se atragantó tantas veces
con las palabras que no expresaba,
sentía como se asilaban en el pecho
y allí, a quedarse las obligaba. 

Había aprendido desde muy pequeña
—el arte de la prudencia—
que los adultos le inculcaron
y responder —era una irreverencia—.

Pero la vida, —esa docente atinada—
le fue explicando con experiencias
que expresar lo que nos ofende
y lo que —nos lacera el alma—
es absolutamente necesario. 

No reiterará los mismos yerros
ni morirá asfixiada por palabras, 
ni siquiera por una sola letra 
que ose obstruir el aire que inhala.

Lo que sentimos, debemos comunicar,
comienzan siendo pensamientos,
se convierten en sentimientos
y si no los liberamos —perecen dentro—
y junto a ellos, fenecemos nosotros.

Viviana Laura Castagno Fuentes

¿DECIDIMOS NOSOTROS?

 
Y uno desglosa la vida,
como si quitara pétalos
a una trémula margarita.

Y nos quedamos sin flor, 
solo su pedúnculo dejamos 
y a una bella reina matamos. 

Eso nos enseña algo, 
dejemos ser a la flor
o jamás obtendremos el fruto.

Porque no podremos impedir
que la vida nos estruje 
ni podremos evitar lo inevitable. 

La vida es quién nos sorprende
somos una hoja al viento
y el viento elegirá hacia dónde.

Nosotros no decidimos nada
los imponderables nos escogen,
pero la soberbia nos obnubila.


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                              

viernes, 1 de marzo de 2019

TRASCENDENCIA



Nada nos pertenece, nada,
todo nos fue dado en préstamo,
desde el cuerpo en que habitamos
hasta las vanas acumulaciones.

De nada somos dueños, 
es una fantasía de la mente 
y del ego, porque sin nada
de la vida nos iremos.

Pero a pesar de ello, 
insistimos en seguir atesorando, 
no hay límites, no hay parámetros, 
ostentar posesiones es lo relevante. 

El ser humano es reincidente, 
la muerte es una perfecta docente, 
nos vamos desnudos, como nacimos,
el viaje de la vida tiene otro mensaje.

Es el alma la gran respuesta,
para llenarla de amor vinimos, 
pero la negamos, la evitamos,
por ignaros, displicentes y arrogantes.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 28 de febrero de 2019

ELLA SABE...



Un alma sensible no percibe al mundo
como lo hace el resto, mira diferente,
siente distinto, porque el amor
es la carta naútica de su derrotero.

Un alma sensible, no solo mira un cielo
—intuye si hay sonrisas o si hay lágrimas—
navegando en océanos de nubes
aunque desde abajo, luzca diáfano. 

Un alma sensible, sabe, cuando la malicia,
la mentira o la hipocresía reinan, 
calla, no dice nada, sigue su camino, 
es alma magna, aunque incauta la vean. 

Un alma sensible, es consciente de todo, 
respeta las elecciones de la vida ajena;
por eso, cuando se siente incómoda, 
arma sus maletas y se aleja, jamás daña. 

Viviana Laura Castagno Fuentes