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jueves, 28 de marzo de 2024

NOS DEBEMOS PERMISOS

 

Debemos habilitar a las lágrimas
que se escurran libremente 

naveguen cada intersticio
y a las aflicciones excarcelen.

Ellas son excelentes terapeutas, 
son portadoras de angustias 
aunque culturalmente
hagamos intentos estériles 
y reiterados, por reprimirlas. 

Una vez liberadas, ellas fluyen, 
se integran en silencio al viento
que con amoroso cuidado 
a un ignoto universo las eleva. 

Mañana, la lluvia que tal vez arrecie
traiga en sus entrañas
lágrimas que en agua mutaron
y regresaron transformadas
para fertilizar jardines ávidos, 
que por ellas estaban, con sed esperando. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SÍ, LO AMO

 

Amo a las personas
que llegan y se van 
y también a las que se quedan
sin hacer ruido,
porque es innecesario.

Amo la sobriedad 
que el silencio impone,
logramos percibir 
-aun cuando no veamos-
la fuerza del amor 
que es incomparable.

Amo los amaneceres,
espectáculos cinematográficos,
cielos que se encienden 
con tonalidades diferentes
para estrenar otro día
y todo acontece 
sin estruendos ni estrépitos.

Amo el mutismo,
de las flores en primavera
seductoras naturales,
despliegan un acto teatral 
cuando sus fragancias ofrendan
envueltas en disfraces magistrales.

Amo el silencio,
en él nacen otros bríos,
huyo de la estridencia vacua
porque aniquila con creces
los cimientos creativos
que solamente en la paz medran.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 26 de marzo de 2024

EL ARGUMENTO



Cada vez, cada momento,

que decido extasiarme

ante este mar inasible

huelgan las preguntas

y se ausentan las respuestas.



Porque nada es lo que parece,

no es una masa de agua

atizada por el son del viento,

es una entrega, una desmesura,

arrulla en sus gentiles entrañas

el cansancio, el hastío, los sueños,

de quienes viajan hasta él

para resarcir dolores viejos

y también los recién estrenados.



Él sabe como nadie

apaciguar las desazones,

mengua los ímpetus citadinos

invita a mirar hacia adentro,

allí donde nuestra alma nos convoca

y hacia donde jamás oteamos.


¿Qué posee el misterioso mar

que no ostente un río o una laguna?


Él tiene garra de gigante,

regazo amparador de madre

es espíritu devenido en agua

-caben en él tantas historias-

es un vasto útero, un nido,

tal vez, allí resida el argumento

para que tantas almas lo elijan.


El mar nos habla de entregas

es un universo en sí mismo

con sus soles y sus lunas

y aparecen las respuestas exiliadas:

al río, al río le falta espacio

espacio que al mar le sobra.



Viviana Laura Castagno Fuente
s

PERCEPCIONES SOLAMENTE

 

El futuro, ese inexistente,

un tal vez, un inexplicable,

en una ráfaga de presente

efímero y volátil se convierte,

antes de que el pasado lo fagocite.


Todos son una percepción solamente,

un capricho, una tenacidad de la mente

que sobre tiempos no comprende

y sobre la legitimidad de los recuerdos tampoco.


El pasado, ese arcón de la memoria,

esa estación terminal, ese puerto

hacia donde las naves todas se dirigen

para anclar, sin brújula ni derrotero.


Es allí donde moramos realmente,

es en su vientre donde nos cobijamos

hasta allí viajamos cada instante

con un futuro ausente y un presente 

habitado por fugacidades 

que ante el sempiterno pasado, claudica.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 24 de marzo de 2024

HARTAZGOS

 

Me siento 

en el cenit del hastío, 

puse todo de mí

o casi todo

y respondió la mediocridad, 

la indiferencia.

Me cansó

la naturalización,

la adaptación a lo anormal

y a todo lo que deshumaniza.

Me cansó

la ausencia absoluta

del diálogo, justamente,

es el don que nos distingue

y sin él, nuestros potenciales 

minimizamos. 

Y cuando el hastío 

muy dentro se consolida, 

erosiona todo lo edificado, 

entonces hay que elegir partir 

hacia otros lares

-aun quedándonos-

para restaurar al alma 

la plenitud que alas le instala.

Me siento

en el cenit del hastío,

puse lo mejor de mí

y respondió la vil mentira

ataviada de indiferencia.

 

Viviana Laura Castagno Fuentes

EL PRESIDIO


Ellos no eran la excepción, no,
integraban esa muda legión
de matrimonios felices y plenos
para toda la vida, hasta la muerte,
que los mandatos sociales impusieron.

Pero bastaba con observarlos un rato,
para descubrir que el hastío
-cual maleza en un vergel abandonado-
con idoneidad se les había instalado
muy dentro y lo comunicaban 
muy bien, aun callados.

Cuestiones tan privadas, tan íntimas,
donde se entrometen prejuicios estériles
que en la mente se hospedan,
habían elegido sucumbir ante el hartazgo
de un amor, que supo ser y ya no era,
por temor a las improcedentes opiniones
de aquellos que de vida propia carecen.

Vivir en la mentira era un hábito
y a ella estaban acostumbrados,
eran dos prisioneros inocentes
condenados a un presidio voluntario.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 21 de marzo de 2024

BIENVENIDO...

Estuviste dando indicios
modificando la generosidad
de un estío en retirada
mientras al sol antes, despedías.

Debo reconocer, tu puntualidad
ha sido todo un éxito,
ingresaste hoy con los bríos
de un ganador a sabiendas.

Las hojas que desprendiste
están formando montañas
que al jardín desdibujaron
¿Eres un prestidigitador acaso?

Llegaste imbuido de cambios
los que te caracterizan 
y en único te convierten,
el despojador, el que desnuda 
con habilidad a los atavíos.

Eres un gran simulador
desbaratas a la belleza 
mientras al viento azuzas
y a los inevitables recuerdos
con enorme solvencia despiertas.

Viviana Laura Castagno Fuentes