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lunes, 23 de septiembre de 2024

EGRESOS


En la contundencia 
que el silencio impone
cuando al estrépito calla.

En las mutaciones
que trajo la primavera
modificando el entorno.

En la mente divagando
cada vez que el insomnio
se empecina con mi sueño.

En la brisa amable
que acaricia con sutileza
los pétalos que han despertado.

En el brillo de un cielo
que de cerúleo se ha investido
y con la mar se confunde.

En los aromas y sabores
de un pan recién horneado
hecho con amor y delicadeza.

En todo ello y mucho más
—egresas de los recuerdos— 
y en presencia irrefutable, mutas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 21 de septiembre de 2024

LA CONTUNDENTE

 

El cambio comenzó

—hace un mes más o menos—

y hacia donde observemos

la metamorfosis continúa.


Despertaron los brotes

los verdores intensos,

—estallaron las ramas— 

con sus bellísimas flores.


Llegaron desde otros lares

—nuevas variedades de aves—

hasta se engalanó el sauce

para ofrendarles cobijo.


Se apresuró el alba

hay destellos diferentes,

—se han prolongado las luces—

¿Hubo un pacto con la noche?


¿Y el cielo?, no es el mismo

luce otras estridencias,

los fríos están claudicando

ante una calidez que avanza.


Entonces...

¿No son todos indicios 

evidentes e irrefutables

de que la primavera reina

y todo ha modificado?


¿Y debo creer en la ciencia

—con su manifiesta soberbia—

que el equinoccio comienza

entre mañana y pasado?


Entre la naturaleza y la ciencia

—creo en los esplendores— 

porque la natura señores

la natura —jamás miente—.


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 20 de septiembre de 2024

AROMAS

 

¿A qué huelen

las letras, que en un poema

con amor fueron plasmadas?


Puedo intuir al menos

que tendrán una fragancia

a frescura y primavera.


O tal vez sepan 

a bellísimas lavandas

cuando una brisa las mece.


¿Y si su perfume 

sabe a mar en la madrugada

cuando sus aguas sueñan?


¿Y si nos sorprenden 

y descubrimos alborozados

que su aroma —huele a alma—.


¿A qué huelen las letras

recién estrenadas

que en una poesía viven?


Viviana Laura Castagno Fuentes


PARADIGMA


En los viajes diarios

hacia mi biblioteca

—por recuerdos atestada—

intento ser selectiva

y despierto a alguno de ellos.


Desperezo a aquellos

—que fertilizaron mi vida—

y me esmero en no despabilar

a los que sangran todavía.


Y es inevitable,

surges tú, estás vigente,  

—en el pasado no existes—

te has vuelto un presente

necesario y justificado.


Y en ese titubeo

surge con ínfulas

—el fracaso estrepitoso—

porque olvidarte 

es tan imposible

como pretender 

una mar sin playas.


Has sido un paradigma,

porque has logrado

—marcar a fuego mi vida—

tu impronta revive en mí 

—una plenitud excelsa—

que enriquece mis días,

aunque las cerrazones

sin mi anuencia, se inmiscuyan.


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 19 de septiembre de 2024

EL ALUD

 

A todos...

tarde o temprano

nos zamarreará la vida

y no sabremos si estamos

despiertos o soñando.


A todos...

nos arrasará por dentro,

sentiremos que un alud

se precipitó de improviso

y atrapados en él quedamos.


A todos...

el día se nos volverá noche

el verano será invierno

dejarán de existir los meses

porque todo parecerá lo mismo.


A todos...

la vida nos está esperando,

inferirá su sorpresiva estocada

cuando más distraídos estemos

y justo ahí, se paralizará la tierra.


A todos...

nos sucederá, no hay atajos,

o nos sorprende desnudos 

y prestos para ser alumnos

o se impone la indolencia

y "aquí no ha pasado nada".


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 18 de septiembre de 2024

DONES EXTRAORDINARIOS


Tu generosidad, tu nobleza

—eran tu sello indeleble—

demolían los imponderables

y a las certidumbres convocaban.


Ofrendabas sin distingo,

porque ante tu mirada impoluta

—todos eran iguales—

era la impronta que te definía.


Supiste inventar con destreza

la cura para las raspaduras

—las besabas con amor—

y al dolor lo volatilizabas.


No conocí a nadie 

con tu magnanimidad,

desinterés y entrega,

—eras dueña de valores— 

eviternos e insustituibles.


Por ello, es tan difícil asumir

—que los recuerdos—

serán los únicos anuentes

para abducirte de ese ignoto

universo, al que has viajado.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 14 de septiembre de 2024

CUANDO MIRA EL ALMA


Quédate, 
—porque si te vas—
a mis rezagadas letras
le crecen estalactitas.

Quédate,
incitas a mis versos
—que divagan a veces— 
y los organizas.

Quédate,
porque el contumaz frío
entumece a la poesía
y yo —la deseo hoguera—.

Quédate,
—aclaras los cielos todos—
reverberas las transparencias
y a las luces eternizas.

Quédate,
habilitas los caminos
—donde suelo confundirme—
y a los óbices eliminas.

Quédate,
porque no puedo verte
—pero mi alma te mira—
y si te vas, el extravío vuelve.

Viviana Laura Castagno Fuentes