Siempre afirmo que no soy escritora, sino una "obrera al servicio de las letras" que me amueblan con generosidad.
Pero no pierdo la esperanza de algún día llegar a ser una buena escritora, tener ese don para ubicar a las palabras en el lugar exacto de una oración y otorgarle un sentido.
Porque por ahora percibo que algunas se me escapan y caen desde altos acantilados y puedo verlas en la arena incrustadas en actitud de vulnerabilidad absoluta.
Iré por ellas, bajaré por los peldaños que las piedras forman, las salvaré de un mar que está embravecido y amenaza con devorarlas con sus fauces de agua.
Viviana Laura Castagno Fuentes