Soy una apologista del mar
porque le endilgan culpas
que atañen a los humanos,
si supieran respetar sus ciclos
comprenderían que el profanado
es él y quién debería pedir auxilio.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Soy una apologista del mar
porque le endilgan culpas
que atañen a los humanos,
si supieran respetar sus ciclos
comprenderían que el profanado
es él y quién debería pedir auxilio.
Sabía ser brisa amable
sorpresiva lluvia de verano
calor amparador en los inviernos.
Era tenue otoño con los cambios
se desprendía de lo superfluo
y atesoraba solo lo necesario.
Cuando la primavera se anunciaba
su jardín lucía un sublime lienzo
que con amor en enero había diseñado.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escribo siempre sin contemplar jamás a los críticos sobre la escritura porque honestamente no los tengo bajo mi radar. Escribo porque las letras me habitan y luego exigen su emancipación y por supuesto que es un gran placer para mí, una plenitud inefable, esto lo he plasmado reiteradamente.
Los únicos críticos interesantes —son los lectores—, no existe nadie más para mí.
En quienes se acercan a leer lo que plasmo —está el nudo gordiano de todo—, se convierten en los mejores degustadores y en los más honestos, es la única crítica que merece mi atención, las demás languidecen.
Siempre expresé: "Si logro cautivar a una sola alma con mis letras, habré saciado mi sed y hasta me animo a decir que habré justificado mi paso por este mundo".
Muchísimas gracias a quienes detienen un ratito su vida para ingresar a este espacio, deseo que reiteren su visita.
Intento disuadir
a un cielo ominoso
que intempestivamente
la luz del alba ha secuestrado
y en aparente crepúsculo
la ha convertido.
Y aparece tu recuerdo
—adherido a mí como siempre—
y vuelve a deslumbrar
el sol que exiliado estaba
detrás de una montaña
de nubes borrascosas
y la vida renace de nuevo.
Quizá llegue
hasta tu mundo
o quizá llegues
al mío
cuando el otoño
despoje los follajes
y las sombras.
O puede suceder
mañana
porque se apuró
la noche
despidió al estío
en febrero
confundiéndolo con marzo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Era portentoso y sólido,
no pudo ningún viento
hacer mella en su cuerpo
que resistió todos los embates.
Y aunque feneció artificialmente
—cuando decidieron derribarlo—
se llevó consigo la causa
de los nudos que ostentaba.
Intuyo íntimamente que eran
ríos de lágrimas atascadas
en la sutil garganta de su tronco
tan imponente como su angustia.
A la reincidente herida
le han brotado raíces
—porque se está diseminando—
quizá sea el proceso natural
y el silencio su terapia...
es momento de acallar voces
para no entorpecer la cura
que presiento será definitiva.
No, no te ausentes ahora
cuando la tarde está agonizando,
trae tu vida entera en la maleta
yo tendré el café preparado
como siempre, como antes,
pero no tardes demasiado
porque él pregunta por ti
y yo no tengo las respuestas.
En esta suerte de "afición, pasión" por las palabras —que generosamente me amueblan—, está implícito el agradecimiento que siento, porque nada es mérito mío, solamente ordeno el amoroso desaguisado que provocan mientras duermo o estoy despierta todavía.
La escritura ha sido el placer supremo en mi vida y espero que su estancia sea duradera, porque albergo un gran sueño aún —publicar las poesías que se quedaron sin su hogar ("un libro") —.
Y aunque parezca un galimatías ese sueño es para halagar a mi Madre, ella ha sido mi mentora y creo que estará en algún lugar sonriendo y quiero ser quién provoque esa alegría.
Quién sabe, tal vez haya una biblioteca con otras formas, aromas y texturas donde el disfrute esté garantizado.