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sábado, 28 de marzo de 2026

TIEMPOS HALAGÜEÑOS

Que no se cierren tus ojos

que no me prive el camino

del candor de tu mirada. 


Que se haga larga la espera 

quiero a la próxima primavera

inmiscuida en el severo invierno. 


Tengo una renuencia a los óbices 

fueron demasiados y profundos

y sin tu faro —mi mundo colisiona—.


Viviana Laura Castagno Fuentes 



ESCINDIDA

Voy al encuentro de las sombras que propone la noche con su velo, tengo sentimientos que corren por caminos paralelos y percibo que me escinden de a poco.


La oscuridad trae una suerte de paz implícita, pero también vienen con ella reminiscencias que no logro discernir si emanan de mí o llegan desde el afuera.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

CAMBIOS NECESARIOS

El mundo está en su etapa de "inflexión", algo que parecía lejano y hasta improbable por momentos, hoy las cartas están sobre la mesa.

De repente sin que lo advirtiéramos —aunque podíamos intuirlo— un cambio comenzó a plasmarse y ahora se están amalgamando nuevos liderazgos mientras se desmoronan otros: los que sojuzgaron y diezmaron desde siempre al planeta entero.

Dentro de estas nuevas perspectivas deseo que mi país "La Argentina" 🇦🇷 encuentre un camino hacia la paz y la libertad verdaderas, considerando que en el gobierno está el enemigo atrincherado mientras la sevicia se apodera de todas las áreas.

Honestamente deseo que los ciudadanos se despabilen muy pronto, nuestro País debe ser un lugar para que vivamos todos en paz, es nuestra y no la dejaremos en manos de ajenos ni diabólicos. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA FANTASMAGÓRICA

La bruma espesa desdibuja la belleza y menoscaba toda la magnificencia.

Es una intrusa que a desbaratar las lozanías y los esplendores ha llegado.

Menguaron los cantos de las avecillas, trajo un cese, una interrupción de la vida, todo está silenciado. 

¿O es quizás un síntoma del mal humor de la natura solamente? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


jueves, 26 de marzo de 2026

DÍA ESPECIAL

Buscando ese refugio que a la alegría garantiza, donde caben los instantes pequeños, sin grandes estridencias y con ese don de imperceptibilidad que en genuinos los convierten.


Un aroma a pan casero, recién horneado; una piza amasada por mis manos, respetando sus tiempos de leudado y sin precipitar nada; un budín de café con nueces y uvas pasas, con trozos de chocolate para compartir en un especial día.


Son esas grandes pequeñas situaciones que a la paz invitan, y con ellas se sientan a la mesa los recuerdos imborrables de los seres que más he amado para terminar un día arropado con sentimientos nobles y amorosos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

miércoles, 25 de marzo de 2026

LA DÚCTIL Y UN ANFITRIÓN

La estuve mirando

con la admiración

que me generaba

por su innata habilidad

y su belleza implícita.

Emergió de la nada 

en apariencia y comenzó 

a trepar por el robusto

tronco de un pehuén 

que hospitalidad le aseguraba. 

Comenzó a vestirlo

con su follaje verde intenso, 

formando un tapiz exuberante 

mientras subía sin pausa

como si una escalera tuviese. 

Hoy, sus flores se apagaron, 

supieron deslumbrar en primavera 

y el otoño recién estrenado 

la encontró durmiendo plácida 

sobre un tronco noble que la hospeda. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


MIS VIAJES

He viajado muy poco en mi vida, por múltiples razones, por decisión propia, por temas económicos y por otras cuestiones de relevancia.

Pero jamás sentí que era una tragedia, porque al fin y al cabo era feliz estando en mi hogar. 

Mi único acercamiento a un viaje era caminar hasta la biblioteca, elegir un libro al azar y adentrarme en sus páginas. 

La biblioteca era mi aeropuerto, el libro mi avión y la imaginación el cielo y todos los lugares a escudriñar. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 24 de marzo de 2026

RÍO ESPEJO

 

Las aguas mansas

del río que muta a espejo

—donde presume la luna—

en mil trozos se fragmentan

cuando una brisa tenue

sobre ellas sopla y se esfuma.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SERÉ ALGÚN DÍA

Siempre afirmo que no soy escritora, sino una "obrera al servicio de las letras" que me amueblan con generosidad.


Pero no pierdo la esperanza de algún día llegar a ser una buena escritora, tener ese don para ubicar a las palabras en el lugar exacto de una oración y otorgarle un sentido.


Porque por ahora percibo que algunas se me escapan y caen desde altos acantilados y puedo verlas en la arena incrustadas en actitud de vulnerabilidad absoluta. 


Iré por ellas, bajaré por los peldaños que las piedras forman, las salvaré de un mar que está embravecido y amenaza con  devorarlas con sus fauces de agua.


Viviana Laura Castagno Fuentes