Creía, que la noche
llegaba para apaciguar
la confusión del día
y que el amanecer
nos permitía estrenar
a un mejor ser humano
consciente de su fugaz
viaje por la vida.
Era a la sazón —una niña—
la adulta de hoy sigue
imaginando lo mismo (?).
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Creía, que la noche
llegaba para apaciguar
la confusión del día
y que el amanecer
nos permitía estrenar
a un mejor ser humano
consciente de su fugaz
viaje por la vida.
Era a la sazón —una niña—
la adulta de hoy sigue
imaginando lo mismo (?).
Que tu día se colme
de inspiración rebosante
y que logres exiliar de tu alma
a los sentimientos que allí viven
sin intención alguna de soterrarlos.
Deja que sean, no los atribules,
necesitan de tu aval con sutilezas
no los asedies demasiado
aunque en apariencia son frágiles
tienen en su génesis a la resiliencia.
Resarciré a los recuerdos
desobedeceré esa vil intención
por injustamente menoscabarlos.
¿Qué de nosotros sin ellos,
si ellos nos han edificado?
El presente es una ráfaga
que en pasado se convierte
en un tris, en un parpadeo.
Llegará el gélido invierno un día
y serán los denostados recuerdos
el abrigo amoroso para nuestros fríos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Habilitar que la noche
la calma fortalezca,
abandonar las preguntas
no pretender respuestas
escudriñar al cielo
para acabar comprendiendo
que solamente...
te has vuelto invisible.
Deja que me abrigue
aun cuando abrasan
las mañanas estivales.
Deja que enmudezca
que el diálogo suspenda
cuando hacia el silencio viajo.
Deja que reverberen
las preciadas reminiscencias
donde el amor está esperando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Que la inteligencia artificial
no interrumpa ni cohíba
el derrotero natural
hacia una humanidad
más humanizada,
que puede naufragar
en las aguas procelosas
de una artificial inteligencia
que del alma prescindirá.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Evita extinguirte
no mengües
el disfrute que provocas
cuando logro percibirte
en la opacidad del ruido
y en la transparencia
de la calma.
Entre tus intemperies
y mis inclemencias
no existe nada
—excepto el universo—
que en silencio
a través de sus estrellas
nos obsequia un cobijo
y el resarcimiento llega.