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lunes, 3 de abril de 2023

LA FELICIDAD COMO OBLIGACIÓN

Nos han atosigado tanto con la "actitud positiva y la felicidad per se", que diría sin temor a equivocarme: "Han impuesto una dictadura sobre los sentimientos, están oprimiendo la libertad de sentir".

Ya no alcanza con la ideologización en temas de la política y afines, se han inmiscuido en lo más profundo de nuestro ser, en nuestra alma.

Porque: ¿Cómo osar no ser feliz en una sociedad estólida que tiende a imponer a diestra y siniestra la felicidad a perpetuidad y nos lo grita día a día desde sus diferentes medios masivos de "programación mental y/o emocional"?

Disculpen ustedes, he aquí una pésima alumna, una que siempre acostumbró a no obedecer cuando algo le era impuesto, sino que todo cuestionaba, porque jamás acepté las cosas como me fueron dadas. 

Por lo tanto, disculpen "los hechiceros en aras de la felicidad sempiterna", en mí hallarán a una díscola, que en última instancia seguirá siempre los cánticos de su alma prístina, ignorando todo lo que la masificación social exige.

Estoy triste y nadie tiene injerencia alguna sobre mis sentimientos, ni la tendrá. Soy un ser humano, no una piedra, por lo tanto seré quién marcará el compás de mis lágrimas o de mis risas, no comparto un ápice la tendencia fría e impersonal para instalar a "la felicidad" como una actitud a seguir, porque los deprimidos o entristecidos "gozamos de mala prensa".

Muchas gracias a mis Padres, ellos me dieron libre albedrío para pensar, sentir y discernir, pero también instalaron los límites pertinentes.

Me hartaron los gurúes del positivismo, los que no permiten que el dolor sea un sentimiento absolutamente normal y humano, porque espanta los propósitos para seguir acumulando rehenes de sus doctrinas cada vez más "absurdas y peligrosas".

Disculpen ustedes: Estoy triste y seguiré estándolo por mucho tiempo más, guste a quién gustare.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LAS AMAS

 

Cuánta orfandad generan

las palabras, cuando exiliarse 

deciden

son avecillas estrenando alas

cuando hacia otros universos 

viajan.

No hay reclamo alguno,

porque es improcedente,

han volado a fecundar

otros lares,

estarán cómodamente asiladas

en quién estará plasmándolas.

Ese estado de indefensión 

genera un ímpetu genuino

cuando al rescate salgo;

ellas están aquí, allá, 

es cuestión de mirar profundo.

Justo allí donde crece la hierba

hay una palabra aguardando,

o en la algarabía de las aves

cuando su sinfonía entonan.

Otras están escondidas,

en el aroma de las gardenias

cada vez que una brisa las mece

o en un colibrí, cuando las liba.

Hay ausencias, hay éxodos, 

y hay vacíos que se instalan,

ellas son amas del cielo

y yo aquí, tan terrenal, tan finita,

y tan de ellas... su presidiaria.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 1 de abril de 2023

EXTRAVÍOS

 

¿Cómo era 

el sabor y el aroma

de un pan casero? 


¿Dónde estaba 

antes, la mar 

que llevo hoy dentro? 


¿Por qué 

no supe ver 

lo que sí vieron 

otros? 


¿Cuándo volverán 

los amaneceres 

a despertarme? 


¿Se quedarán 

huérfanas

mis preguntas? 


¿Se llevó 

el universo

las respuestas? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

EN ORFANDAD ABSOLUTA

 

Si supieras la orfandad en la que vivo, si supieras, hay heridas que sangran todavía, intento cerrarlas cada día te confieso, pero es un imposible, una tarea ardua, un intento fallido, que allí se queda.


Si supieras, se quedaron mis besos ateridos y extraviados sin destino
porque no pude dejarlos, no pude, sobre tu frente que tal vez los esperaba.

Si supieras, me inventé una realidad paralela, 
me convenció la imaginación frondosa que todo resultaría bien y sanarías,
y hoy, después de treinta años de ausencia, esos besos vagan por el universo de mi vida, porque no pudieron quedarse sobre tu frente Papá.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE HA QUEDADO


Quedaron guardadas

hasta tus pisadas, diría,

porque están tu voz,

tus silencios, tus obras

y hasta tu carcajada

tan genuina y contagiosa.


Todo está atesorado, todo,

pero no por un acto

de acumulación vana

y menos por avaricia,

sino porque tu amor

está presente en la casa

y en nosotros reverberando.


El adiós vino investido

de un sino trágico

y fue tan sorpresivo

que no dejó nada indemne,

hasta las plantas 

están languideciendo.


Cada día es diferente,

todo es reconstrucción ahora

y la tarea seguirá 

por mucho tiempo presumo,

quedó intacto lo de afuera

pero el desastre...

el desastre está adentro.


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 31 de marzo de 2023

SOLO PLENITUD


Diré mil veces, será sin proponerme por supuesto, pero no importa: "Escribir es el supremo placer que poseo, es la felicidad incrustada en mis células, cada vez que por palabras soy amueblada".


Pero, cuando el abandono percibo, en mendiga me convierten.
Las busco en rincones, en libros despiertos y dormidos, las persigo como a mariposas y son tan hábiles, tan astutas, que se alejan. 

Y pienso, estarán viajando hacia otras almas que las necesitan, para invadir con su luz y desplegar toda la magia. 

Porque es justamente ese el sentimiento: el de la magia, porque cuando llega la inspiración, se abren innumerables ventanas y garantizan que a través de ellas ingrese el universo con sus titilantes estrellas y nos modifique. 

Escribir por placer, pero también por una imperiosa necesidad, que es inefable muchas veces, son palabras abarrotando cada intersticio de mi mente y deseando ser excarceladas cuanto antes. 

Y allí reside mi dilema: ¿Acaso soy una vil carcelera de letras que se sienten atrapadas? 

¿Soy una angurrienta que las devora sin tomar consciencia? 

No, no deseo ese mote, mi ilusión es ser sencillamente un medio para la emancipación de cada una de ellas, las portadoras de sentimientos tan íntimos, tan míos y también ajenos, que buscan con ansias ser compartidos con tantos corazones desolados y hambrientos. 

Diré mil veces o millones, pareceré una ilusa: "Escribir es el supremo de los placeres, dan sentido a mi existencia y es la respuesta a tantas preguntas que en ningún espacio encuentro".

Viviana Laura Castagno Fuentes 

DOCENTE ÉL

 

El dolor es un docente,

es un gran pedagogo, 

nos explica

lo que aún no comprendimos,

porque distraídos viajábamos

o porque tal vez no quisimos.


El dolor llega investido,

de vientos huracanados

demuele con contundencia

los frágiles cimientos erigidos,

pero también los que resistencia

tenían. 


El dolor nos exhibe desnudos,

nos arranca de cuajo
 

desde el piso, hasta el techo

que nos preservaba,

el despojo es tan inmenso,

que aún acompañados,

solos estamos.


El dolor no posee señal de 

alertas,

ni recetas, ni manuales 

instructivos,

es un tifón en un piélago bravío

y nos reduce a todos, 

sin excepciones,

en náufragos, sin brújulas,  

ni puertos.


Viviana Laura Castagno Fuentes