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sábado, 29 de diciembre de 2018

EL ANFITRIÓN

Sus tablas grises y secas,
son la alfombra roja extendida,
para dar la bienvenida
a los visitantes, a quienes aguarda.

Todo es silencio, solo se escucha,
rugir al viento y los graznidos 
de gaviotas bulliciosas
que ofician de damas de ceremonia.

El muelle es el único nexo,
la conexión con el afuera
que poseen los habitantes 
de una isla, el paraíso en la tierra.

Él se siente el protagonista,
y lo es en realidad, porque tiende  
su brazo de madera áspera y húmeda,
hacia un lago taciturno que duerme. 

Si no lo hiciese, si no besara a las aguas, 
aislaría a los isleños del mundo  
y privaría a los visitantes diarios 
disfrutar de sus entrañas de ensueño. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
                   

JAQUE MATE AL HONOR



Está devastada,
se le desmoronó el alma 
y no encuentra
la salida, ni la templanza.

Desea haber sido diferente, 
menos incauta, más displicente, 
porque la sociedad en la que vive
exige artilugios de los que carece. 

Porque el honor ¿A quién le importa? 

La corrupción imparte órdenes
en todos los ámbitos, porque
la actitud delictiva, la vil mentira,
la maledicencia, aseguran el éxito. 

Que la experiencia reciente 
obre como ejemplo para que comprendas,
la honorabilidad no cotiza en bolsa
la deshonestidad es la gran ganadora. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

                        

viernes, 28 de diciembre de 2018

DIALOGANDO CON LA LLUVIA



Dialoguemos amiga lluvia, permíteme una pregunta: ¿Hasta cuándo seguirás inundando los bellísimos jardines y patios linderos que miro a diario?

Has interrumpido mi disfrute, sabes que tengo un vínculo profundo con la natura. 

Hasta ayer nomás, las flores estaban erguidas, con sus hojas lozanas, parecía que las abrazaban con actitud protectora y ellas eran sus protegidas. 

Hoy, están alicaídas, vencidas, porque una lluvia pertinaz, está cayendo desde hace horas y no les ha dado respiro alguno para recuperarse.

¿Hasta cuándo lluvia? 

El sauce, la palmera, las enredaderas, están con un manifiesto agobio, porque tú y el viento parecen haber conspirado para azotarlos, las ramas con prolífico follaje sobre el césped han claudicado, como demandando que minimices tu embate.

Comprendo, es una gran osadía la mía, intentar detener lo que naturalmente acontece.

Mira, ¡Qué ironía!, cuando te tardas, los jardines también se deprimen y esperan con sed acumulada, que los sacies con tu agua tan necesaria para sus vidas y ahora estoy demandando que ceses, que amaines al menos.

Continúa con tu tarea asignada , aún está amenazante el cielo, seguirás danzando por un rato y tal vez mañana, estarás preparándote dentro de otras nubes, para fertilizar otros suelos que estarán ansiosos por tu llegada.

Entonces, cederás paso al sol, que está apoltronado, aguardando su turno para solazarnos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
            

EL PRÍNCIPE



Un viejo y resquebrajado muro
de ladrillos que cuentan historias,
está solitario, esperando el cambio
que traerá la exuberante primavera.

Su cuerpo luce desnudo, derruido, 
ostenta cicatrices varias
pero aun así, tiene una alegría aposentada
en su íntegra alma de adobe y barro.

El milagro ha comenzado, 
han edificado un cantero a sus pies
para cultivar una dúctil enredadera
que será el atavío para su desnudez. 

Luce espléndido, los meses pasaron 
la planta desplegó sus brazos
para engalanarlo con hojas brillantes
son olas vegetales mecidas por el viento. 

Se hizo realidad tu sueño muro viejo,
manos generosas sembraron una belleza
la enfermera que suturó tus heridas 
eres ahora, el  príncipe de los patios. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                                   

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA ESPERA



Un vetusto bote bosteza. 
Está adormilado, como ausente, 
sobre las aguas claras y quietas 
de una laguna iridiscente. 

Parece abandonado a su suerte
pero su corazón tiene dueño, 
está inmóvil, languideciendo,
esperando parece
a quién sacudirá su modorra.

Él no sabe sobre anclajes, 
ama recorrer las aguas mansas, 
mojar su cuerpo de pino viejo, 
porque la emoción está en el viaje. 

¡Cuántas aventuras guarda tu alma!

Ilusiones, amores, proyectos tantos, 
acariciar las aguas plácidas 
es como abrir senderos
que serán eternos.

Amigo, se terminó el descanso,
se acerca quién estremecerá
a tu corazón de madera 
despierta, tiende tus remos,
¡llegó por fin! 
el pequeño niño pescador. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

LA PARTIDA



Y un día inesperado, partió
con rumbo desconocido.
A nadie dijo a dónde iría
porque ella tampoco lo sabía.

Aunque muy íntimamente
seguiría a la brújula 
que su alma tiene,
esa que jamás le fallaría
porque de amores y certezas
ha sido edificada.

El viaje, ese que tanto anhelaba,
tenía como único equipaje
un corazón rebosante de ilusiones,
sentimientos ciertos e inconmensurables.

Estaba feliz, su rostro resplandecía,
era una niña, pero esta vez más atenta,
la ingenuidad ya no estaba tan asida,
su alma es virgen, pero su mente es vieja.

Que tu camino sea la felicidad tan deseada,
no distraigas tu mirada, enfrenta lo incierto,
has iniciado un viaje dentro de otro viaje,
ya no hay tiempo para arrepentimientos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

SEDUCIDA Y ABANDONADA



Desde muy pequeña he sentido una enorme fascinación por las letras, por las palabras, por la lectura en general. 
Aun antes de incursionar en el apasionante mundo del aprendizaje, este sentimiento ya existía, fue como navegar en aguas previamente exploradas y conocidas.

Me enamoré del idioma castellano, de su versatilidad inigualable y su ingente riqueza, no existe otro tan dúctil y tan vasto. 
Desde aquella niña, una mixtura de curiosidad perpetua y timidez que aun persiste, hasta esta madurez, el idilio con las letras se agiganta cada día. 

Pero algo ha sucedido últimamente, he sido abandonada por la fuerza inspiradora, por mi numen, siento que se ha ido a fecundar a otras almas y me ha dejado vacía.

Ese don, por llamarlo de alguna manera, ya no existe, ha partido quién sabe hacia qué lares y se siente como una gran ausencia muy dentro. 

Es extraño, estoy habitada por las letras, pero ha habido una fuga previamente acordada presumo y ahora las busco desesperadamente. 
Me dejaron desgarrada, silenciaron mi escritura, secuestraron sutilmente mi capacidad imaginativa. 

¿Dónde están, cuál es el argumento que justifica este abandono?

Muy dentro de mí siento que el hastío solo será transitorio, ellas intuyen que las espero, porque tanta ausencia ha socavado a mi alma gravemente. 

Tal vez, cuando regresen, despierten en mí de nuevo la alegría, será un placer tan grande volver a enamorarme de las letras y desatar sin límite alguno la inspiración que hasta hoy, está lacerada y ausente. 


Viviana Laura Castagno Fuentes