¿Por qué escribes?
Es una pregunta renuente y hasta diría —desafiante— muchas veces, según cómo sea planteada la curiosidad.
Y como todo en esta vida —a veces poseo las respuestas y a veces no—, porque es tan natural para mí como si me preguntaran:
¿Por qué respiras?
Es una fuerza que emerge desde las profundidades, carece de programa, de horario específico y es independiente de mí.
No tengo un manual instructivo, no puedo explicar con eficiencia —aunque me esmero—.
Solamente podría esgrimir que "escribir" me eleva, incrusta alas a mi existencia y me emancipa aun cuando escribo sobre complejidades que al alma atañen y la entristecen.
Escribo porque "sí", porque existe una pasión que no se define con precisión milimétrica, mi única certidumbre es que siempre hay sentimientos implícitos, sin ellos la escritura definitivamente para mí: —no sería—.
Viviana Laura Castagno Fuentes