¿Sabes?, recordarte es un bálsamo para mí, sigues sembrando jardines y vergeles en mi vida —como antes— mientras la edificación continúa.
¿Sabes?, todo confluye hacia una lugar de paz y armonía diseminando en este presente los momentos de plenitud que hemos vivido, has sido un padre amoroso, atento e inolvidable.
Si supieras, el mundo es un caos interminable, se ha tornado inseguro y lábil como si una desmesura generalizada hubiese expandido su faz letal mientras la mayoría permanece indiferente.
Extraño la vida contigo —te extraño papá— me resarce saber que estarás en un orbe más amable y plácido.
Ambos han cocreado una vida maravillosa para mí y a pesar de que los extraño todo el tiempo —me regodeo en las reminiscencias—, no están físicamente pero viven en mí porque el amor no perece ni perecerá —porque está indemne—.
Viviana Laura Castagno Fuentes
