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viernes, 20 de diciembre de 2019

DOS FRÁGILES VIDAS



Escucha viento, escucha,
no azotes con tus bríos,
mengua tu empecinamiento,
estás atribulando a un nido.

Él está desprotegido,
sobre una vieja chimenea 
que como hogar fue elegida
por dos palomas ansiosas
que allí amorosamente anidan.

Si continúas con tu ira
caerá desde lo alto,
fenecerán dos ilusiones
que allí se están incubando.

Deja que el ciclo continúe,
sus padres están desorientados,
cuando ruges, más lo azotas todavía,
hay dos huevecillos frágiles
deja que sus vidas sean
sé compasivo -te exijo amigo viento-.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 19 de diciembre de 2019

CARTAS MUERTAS



He enviado la última carta,
iba imbuida de amor eterno,
no hay indicios sobre ella
aguardo las respuestas todavía.

Deduzco que estará extraviada,
tal vez al mar ha caído 
y sobre un banco de corales 
adormilada haya quedado.

Sí, creo que eso ha pasado,
estaba hastiada del viaje,
debía atravesar mares, océanos,
subir montañas, para encontrarte.

Sus predecesoras, fracasaron,
y ella estaba desconcertada,
temió fracasar en el intento
por eso, en la mar se ha sumergido.

Tantas cartas han viajado, tantas,
pero esta vez, ella se ha rebelado,
la angustió el cruel mutismo 
donde solo los silencios hablan
y sobre los corales 
eligió cancelar su viaje. 

Sabe a fracaso,
a intenciones genuinas
sin reciprocidades,
era amor sublime, del bueno,
sin destino, ni destinataria.


Viviana Laura Castagno Fuentes

¿QUÉ HAY DESPUÉS?



Cuando un ser amado
su derrotero termina,
—genera una implosión dentro—
derrumba nuestros cimientos,
paredes, nada queda incólume,
porque la devastación todo destruye.

Sabemos que muerte y vida
viajan unidas, son inherentes
a la condición humana,
pero —hay que convencer—
a un alma que quedó vacía.

Cuando un ser amado parte
—habría que paralizar al mundo—
la música, los ruidos, los festejos,
a todos —habría que prohibirlos—
nuestro desasosiego y dolor
lo ameritan, no hay excusa alguna.

Son los sentimientos comprensibles
—cuando una tragedia nos ofusca—
nos aguarda un largo proceso
por caminos pedagógicos
—porque somos alumnos eternos—
en la universidad de la vida.

En nuestras tribulaciones
deberemos regodearnos,
empaparnos en ellas, no hay magia,
porque —es el dolor el docente—
que llegó para enseñarnos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 17 de diciembre de 2019

NUESTROS CIELOS



Hay cielos diáfanos,
que se instalan dentro
disipan las tribulaciones
y a los miedos neutralizan.

Hay cielos que de tan límpidos
iluminan los caminos,
nos enseñan rutas alternativas
y en ellos renace la vida de nuevo.

Hay cielos tantos
y están en nosotros,
pueden parecer ominosos 
cuando las desazones
nos obnubilan.

Hay cielos amorosos
debemos explorarlos 
con actitud escudriñadora
imitando la sabiduría del ave
y en ellos mimetizarnos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 15 de diciembre de 2019

EL ALMA PERCIBE



Quiero ver rostros,
me harté de ver máscaras,
no quiero falsas sonrisas
cuando me miran las lágrimas.

Quiero la autenticidad siempre,
quiero al alma mirándome,
porque con mi alma los miro
aun cuando mis ojos no ven.

Quiero a la espontaneidad,
huyo de las falsas apariencias,
si la sinceridad es mi atavío
¿Por qué debo soportar la hipocresía?

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 14 de diciembre de 2019

ELLAS, UN GRAN AMOR


Estoy enamorada de las palabras,
cada vez que algo garabateo
comienza con ellas un idilio
que de amores profundos
se nutre, porque sin él
definitivamente no existirían.

Juego con ellas, les doy reposo,
pero solamente por un rato,
saben que su destino será una poesía,
o un cuento para niños
o una prosa poética.

Adoro en amor sumergirlas,
pero también son necesarias las otras,
las que tragedias humanas albergan
porque la vida es eso,
un amasijo de luz y oscuridades.

La poesía, escueta, sucinta, sobria,
debe despabilar a almas adormiladas
cuando hay compromisos verdaderos
y los dolores ajenos, también son míos.

Cuántas veces, leemos un libro
y no logramos hallar en sus páginas
una sola frase con la que nos sintamos
identificados o contenidos tal vez,
pero aparece una poesía
y decimos -la escribieron para mí-.

Ella posee el don indiscutible
para plasmar gritos de auxilio,
pero sabe también convertirse
en una interpeladora
ante una humanidad indolente
que viaja hacia un naufragio
aun con una mar
en absoluta paz y calma 

Viviana Laura Castagno Fuentes

CAMBIAMOS TODOS



Cambiamos todos, sin excepción alguna
durante nuestro viaje, es lo inevitable,
quién dice lo contrario, viaja distraído
o en el itinerario se ha anquilosado.

Cambiamos, es natural,
la evolución es el nudo gordiano,
otros por comodidad o pereza mental
cancelan un proceso que debería mejorarnos.

Cambiamos y nos compete a todos,
aun conscientes, aun no, pero somos otros,
ya no los que alguna vez fuimos 
porque al fin y al cabo, para eso nacimos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 13 de diciembre de 2019

MIS SILENCIOS



Amo el silencio, 
cuando lo escucho
transmite tanto
y la locuacidad vacua
ante su solvencia, languidece.

Amo el silencio,
trae a la plenitud toda,
empotra sentimientos nobles
que del ruido escapan.

Amo el silencio,
convoca a mis musas
ellas calladas viajan
y de la estolidez huyen.

Amo el silencio,
es timonel de mi alma
es su hábitat natural
donde ella se construye.

Amo el silencio,
permite tantas licencias
elude a las multitudes
porque solo confusión aportan.

Viviana Laura Castagno Fuentes

HAY QUE INVENTAR PALABRAS



Faltan palabras, faltan,
—no han sido aún inventadas—
y para expresar sentimientos hondos
hay ausencia de ellas, hay orfandades.

¿Cómo denominar el dolor inasible
cuando un hijo parte, se adelanta,
en este inefable camino de la vida?
¿Cómo hay que definir tanto desgarro
qué palabra existe, si no hay ninguna?

Hay que inventar palabras,
habría que acuñarlas, sin miedos,
—los padres no son huérfanos de hijos—
ellos están sin palabras que los contengan.

Hay que inventar palabras pronto,
para los padres por angustias transidos
es una tragedia que estruja al alma
—es un naufragio en la mar profunda—
porque el destino de ese hijo, era un puerto.

Viviana Laura Castagno Fuentes

RÉQUIEM PARA UN ÁRBOL



Allí estás, allí yaces, languideciendo,
eres un despojo ahora, un moribundo,
un remedo que supo ser árbol, un sueño,
un amoroso "ficus", un cobijo que mutilaron.

Durante décadas medraste sin pausa,
una especie vegetal arbórea exuberante,
tus brazos frondosos se extendían 
asidos a un tronco sólido y robusto.

Se percataron demasiado tarde,
era inevitable que hundirías tus raíces 
invadiendo espacios prohibidos 
y hoy con un despliegue cinematográfico
cercenaron tu imponente cuerpo, amigo.

Cuestiones incomprensibles de los hombres,
los depredadores más brutales que existen,
alguien decretó tu muerte con gran indolencia
y tendido en la vereda, estás agonizando.

Pero, con tus raíces tercas y profundas
no pudieron todavía amigo, no pudieron,
están a la madre tierra con vigor aferradas
y debo confesarte algo - deseo que no puedan-
que no puedan nunca con ellas
mi querido "ficus", mi amigo árbol.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 12 de diciembre de 2019

SI VIENES A MÍ



Si vienes a mí,
ven con verdades ataviada
ya no más con mentiras
las he tolerado por sobria,
pero ya no más,
me han hastiado.

Si vienes a mí,
sabrás que tus ambages 
tendrán selladas las puertas
y también las ventanas
solo verdades ingresan, 
solamente ellas.

Si vienes a mí,
tengo el abrazo presto,
pero lucirás genuina,
no habrá concesiones
porque he abrevado en mi viaje
y las argucias demolieron siempre
aparentes y férreas relaciones.

Si vienes a mí,
ven munida con verdades
o mejor, no vengas.

Viviana Laura Castagno Fuentes