Tal vez la poesía
sea el alma
devenida en letras,
cuando por tozudez
la naturaleza humana
al ignominioso mutismo
la conmina.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Tal vez la poesía
sea el alma
devenida en letras,
cuando por tozudez
la naturaleza humana
al ignominioso mutismo
la conmina.
¿Qué es la poesía?
¿Qué magia atesora
sin exhibir nada?
¿Dónde nace ella
aun siendo nonata?
¿Por qué me despierta
y mi descanso clausura?
¿De qué universo emerge
si la encuentro en mi almohada?
¿Qué poder encierran
las palabras sueltas?
¿Por qué percibo
que sin "la verdad"
la poesía —no sería—?
¿Será una sutileza
que ha creado el alma?
¿Será la poesía su voz
o un pedido de auxilio
disfrazado de palabras?
¿Qué es la poesía,
será el continente
donde el alma prístina
su refugio encuentra?
Que la vida
te haya zamarreado
lo suficiente y justo
para esforzar tus límites
y fortalecer lo frágil.
Que te aguarden
más amaneceres
que los ocasos
se retrasen un poco,
y que la luz se quede.
Que al río regreses
a mojar tus pies
como antes... ¿recuerdas?
eras una niña estrenando
¡La vida!, ni más ni menos, la vida.
¿Recuerdas?
Viviana Laura Castagno Fuentes
Deberíamos acudir
—sin remilgos, ni prejuicios—
a nuestro niño interior
cada vez que la vida
reclame en silencio
—que lo necesita—
porque el adulto
es un desbaratador consuetudinario.
Solamente debemos
dejar que fluyan
—la ternura y la pureza—
que habitan dentro,
juntas son una fuerza
férrea e indestructible,
poseen una versatilidad única
que hasta el clima modifican.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Heme aquí,
urdiendo la trama
de un tapiz pergeñado
con hilos de palabras,
—he vuelto a mi infancia—
y estoy enredada entre letras
intentando modelar
un ramillete con ellas.
Pero, las palabras
se han empecinado
y su libertad reclaman,
no decidí todavía
si escribiré una poesía
o una prosa poética,
pero algo surgirá —creo—
y les incrustaré alas a todas
ninguna quedará en cautiverio.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Seré olvido un día
navego en una barca
que se quedará sin mar.
Seré olvido mañana
cuando el sol se oculte
y a las sombras traiga.
Seré un olvido instantáneo
un café improvisado
que sin degustador se quedó.
Entre tus otoños
y mis primaveras
hubo una complicidad siempre.
Reciclabas la hojarasca
y mientras la acumulabas
en un tris una escultura aparecía.
Soplabas al viento
para disuadirlo un rato,
en una tarea harto imposible.
Y mientras, fui advirtiendo
que tus pasos —antes ágiles—
en prudencia se convirtieron.
Entre tus otoños
y mis primaveras
vivieron risas que hoy... se han ido.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Desde aquel día
cuando un meteorito
impactó en mi vida
—y generó un gran cráter—,
estoy dilucidando
cómo evitar caer dentro.
Camino con prudencia,
recorro cada límite
mientras con cuidado atisbo
la profundidad que tiene,
no sé dónde termina
solamente anhelo
despertar una mañana
y que haya desaparecido.
Un sol que recién despunta
se detuvo dentro del follaje
de un provecto ciruelo.
Una suave brisa cómplice
acuna a las ramas lánguidas
y él continúa allí, incólume.
Está adormilado parece
o atisbando el exacto momento
para despedirse de su amigo.
Sabe que no alcanzará
a la próxima primavera
y quiso tal vez, insuflarle fortaleza
Una bella historia simbiótica
entre un sol amable y un añoso árbol
que intuye, un ocaso en ciernes.
Viviana Laura Castagno Fuentes
El alma diáfana no está cómoda
cuando con gran desdén
y cobardía la atosigamos,
somos ignaros reincidentes
en cometer los mismos yerros.
Nosotros insistiendo siempre
en soterrar e inhibirla
y ella en paz explorando
para gritar lo que siente
en un mundo que la ignora.
Y cuando fracasa en su intento
porque la ignominia ha ganado,
urde sutiles estratagemas
y nos habla a través del arte
el orbe que le permite "ser ella" .
Sin ambages,
sin pudores, ni reticencias,
este mes desearía exiliarme
a un planeta ignoto.
Porque trae reminiscencias
que tienen a la plenitud
reunida alrededor de una mesa
—son los grandes amores—
que en el camino se adelantaron.
Están faltando abrazos
están sobrando adioses
y yo sin saber todavía
cómo reorganizar
los espacios yermos
la siberia y sus estepas
que siguen creciendo dentro
y me están fagocitando.
Viviana Laura Castagno Fuentes