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jueves, 23 de julio de 2020

SOY...



Nací luna por fuera
me viste una nieve eterna
pero abrigo un sol fulgurante
y brasa ardiente por dentro.

Crecí con amaneceres,
con crepúsculos magnificentes,
me esculpió una suave brisa
que a un río generoso acariciaba.

Tuve una niñez por candores habitada
supe sobre cielos diáfanos, impecables,
sobre árboles para ser explorados
y vergeles que a mi alma subyugaban.

Y hoy, aun adulta, todo atesoro.

Soy glicinas y camelias matizadas,
soy rayuelas en la vereda dibujadas,
soy un barrilete atrapado entre follajes,
soy primaveras adosadas muy dentro
—aunque la vida y sus imponderables—
decidan sin mi aval...mil inviernos.

Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 22 de julio de 2020

¡VIVES!


      
En un invierno tardío, pero contundente,
mora en silencio una primavera eterna,
bastó un sol intenso para desvelarla
y junto a ella, también despertaste.

Los plátanos desnudos resisten
el embate gélido de los vientos,
llegaron de otros lares los osados,
para anquilosar la belleza que reinaba.

Si hasta los nidos están vacíos,
volaron las aves a un exilio obligatorio
se escucha el silencio huérfano de trinos
porque sobre mutismos, el invierno sabe.

En un invierno tardío, pero contundente,
vive una primavera mimetizada,
bastó un sol intenso para despertarla
y tu recuerdo tan vigente, tan vívido:
¡Despertó otra vez abuela!

Viviana Laura Castagno Fuentes  

sábado, 18 de julio de 2020

SIN RESPUESTAS


Me pregunto muchas veces
aunque las respuestas no llegan:
¿Hacia dónde van a morir
los sueños que no fueron?

¿Buscarán la sutil intimidad
entre los espacios abisales
de un piélago con aguas calmas, 
donde ahogar el dolor de no haber sido?

¿O volarán tal vez sin ser vistos,
sobre las alas de un colibrí iridiscente
mientras liba las corolas fragantes
de las glicinas en primavera renacidas?

¿Y si eligen permanecer en silencio, 
justo en el límite entre tu osadía
y mis temores, que de tan viejos
son un remedo porque ya no asustan?

¿Hacia dónde van a morir
los sueños que no fueron? 

¿Se ocultarán tal vez entre las nubes
y volverán un día mimetizados en lluvia
mientras sacian la sed acumulada
de tierras áridas que los aguardan?

¿Hacia dónde van a morir
los sueños que no fueron?
Ellos eran el sustento perfecto,
y fenecieron, sin despertar siquiera.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 13 de julio de 2020

TU VIGENCIA


Hoy, un álgido crepúsculo invernal,
intenta perpetuar sus decadentes luces
mientras la inevitable oscuridad
tiñe de negro a los ocres que resisten.

Y entre ese amasijo de mixturas y fríos,
emerge impertérrita tu imagen
que confieso, la había asilado,
junto a los ricos recuerdos que atesoro.

Una tarde con heladas que entumecen,
encendió fuegos que apagados estaban,
bastó un cielo ominoso, lúgubre,
para que dentro de mí, tu vigencia
renaciera, porque en realidad
no logró fenecer nunca.

Viviana Laura Castagno Fuentes



domingo, 12 de julio de 2020

PLAZA MUDA


Aquella plaza de barrio
donde mi niñez he estrenado,
es hoy un remedo incierto
rodeada por precintos de peligro.

¡Qué tristeza, cuántos silencios gritan!

Sus árboles de variadas especies
ofrendan sus brazos atentos
como si el intento fuese acurrucarla,
son los vigilantes naturales
donde hamacas, toboganes, areneros,
y hasta una calesita 
aguardan a los niños y a sus algarabías.

Una plaza es hoy la faz más cruda,
es testigo mudo, es la referente,
de la perversión humana, la malicia,
que de niños y risas está huérfana.

Viviana Laura Castagno Fuentes


sábado, 11 de julio de 2020

¿FUIMOS?



Me pregunto muchas veces:
¿Fuimos solamente
y lo que sentimos ambas
se volatilizó, ya no existe?

Algo dentro de mí grita todavía
nada ha muerto te confieso,
aun vive en mis intersticios
allí está a resguardo el amor
y aunque intento erradicarlo
sus raíces con ínfulas extiende cada día.

Me pregunto muchas veces:
¿Fuimos solamente
y en cenizas nos convertimos
para que una brisa suave las exilie?

Y llega la respuesta tan deseada,
no, no fuimos un ocaso amiga,
fuimos un amanecer que aun alumbra
a mis noches tan largas a veces
y resarce con creces mis días
cada vez que tus recuerdos despiertan.

Otra vida, otros tiempos, otros espacios
y en otras conciencias ambas
traerán las certezas seguramente
esas que aquí, no logramos materializar
siquiera.


Viviana Laura Castagno Fuentes

ELLA ERA SUEÑOS



Solamente sueños la amueblaban,
desde muy niña, hasta su adultez mansa,
—por ellos cada mañana despertaba—
eran el café más exquisito a diario
para ser degustado, aseguraba.

Sí, los sueños eran su vestidura,
porque ella era una fiesta en sí misma,
—excarcelaba lo que estaba muy dentro—
eran el bagaje que la iluminaba
y ello era su impronta indiscutible.

Pero, nada sería tan fácil, nada,
viviría más crepúsculos que albas,
—temas hondos que segarían proyectos—
aniquilando su vida magnánima
mientras a sus sueños sepultaba.

Y se mudó un día, en el mes de octubre,
cuando su estación predilecta reinaba
—engalanando los vergeles todos—
partió hacia otros universos,
donde tal vez la aguardaban
otros sueños tan vastos y amorosos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 1 de julio de 2020

IRREDENTOS


Y de nuevo, 
como si los aprendizajes 
no existieran o no importaran,
o porque sobran la soberbia,
la indolencia y la estupidez humana,
el hombre otra vez 
ha decidido una guerra.

Y de nuevo,
la tribulación es ama,
logró esfumar el mañana
que entre mares de dudas
y tormentas destructivas
ominosamente navega.

Y de nuevo,
se desdibuja el presente,
porque no hay anclajes ciertos,
el hombre decidió una guerra
—contra la humanidad toda—
y la humanidad está inmersa
en un universo de mentiras
mientras la nave de la vida
en incertidumbres naufraga.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 29 de junio de 2020

¡PROHIBIDO!


¡Está prohibido! —nos dicen—
nadie puede estar cerca
de otros, hay que alejarse,
así lo dictan las reglas
que alguien nos impuso 
mientras nuestras libertades
sin piedad alguna, conculcan.

¡Está prohibido! —nos dicen—
otro ser humano es el enemigo,
y quieren convencernos
hay que evitar los abrazos
ellos son una amenaza 
si deseamos seguir viviendo,
porque es tan claro el mensaje
nos necesitan robotizados.

¡Está prohibido! —nos dicen—
cada hogar es una cárcel,
estamos todos condenados 
aunque nunca existió un juicio
a ser rehenes inocentes
y a cumplir a rajatabla
una pena incomprensible.

¡Está prohibido! — nos dicen—
acariciar unas manos es osadía
un beso es algo riesgoso
hay que congelar sentimientos
hay que paralizar la vida
porque los dueños del orbe
nos reclaman obedientes.

¡Está prohibido! —nos dicen—
¿Quienes?

Viviana Laura Castagno Fuentes



sábado, 27 de junio de 2020

EL HIERÁTICO



Debo reconocer, fuiste puntual este año,
como si un reloj invisible que posees
hubiese decretado que despertaras,
induciendo al otoño a que partiera.

Y fue obediente, se marchó sigiloso,
llevó consigo a sus suaves brisas
esas que despojaron a los plátanos
—de un follaje impecable y profuso—
atavío y obsequio de la primavera.

Irrumpiste sin permiso siquiera
con fríos que congelan hasta al alma,
nada dejas indemne, eclipsas la belleza
que hasta ayer nomás era un deleite.

No hay brillos, solamente éxodos abundan,
todo ha desaparecido ante los ojos
cuando un manto fantasmal tendiste,
la luz del sol es un remedo ahora
tu veta de prestidigitador lo ha apagado.

Ostentas otros dones, induces a la calma,
cada manifestación merma su ritmo,
los jardines están somnolientos, quedos,
han cesado sus bríos, los enmudeciste.

¡Bienvenido seas hierático invierno!

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 23 de junio de 2020

NUESTRA HISTORIA



Y fuimos tanto amor,
una tenue y sutil mixtura
entre lo prohibido y lo autorizado,
una historia para perpetuar en un libro,
éramos ese espejo perfecto
donde también podían mirarse otros.

Y fuimos tanto amor,
porque tanto fuimos,
dos almas afines cohesionadas
que en el inefable camino de la vida
un día inesperado coincidieron,
para convertir en límite al cielo diáfano.

Y fuimos tanto amor,
dos hogueras que supieron encenderse
aun distantes, aun ausentes,
pero con la impronta indiscutible
que solamente dos amantes 
lograban desdibujar los límites impuestos.

Y fuimos tanto amor,
suaves brisas a veces,
pero también procelosas tormentas,
valles fértiles y escarpadas montañas,
niñas caprichosas jugando a ser mujeres
mujeres amorosas con alma de niñas.

Y fuimos tanto amor,
supimos trascender lo intrascendente,
erigimos nuestros sueños tan deseados
cual arquitectas prodigiosas,
construimos castillos entre prímulas
y en ellos ambas nos sosteníamos.

Pero, un día habló la vida
y vaya que fue contundente,
nos conminó a transmutar sentimientos
antes fuego ardiente, en apacible leña,
regresó nuestra barca a aguas calmas
y hoy somos dos almas amorosas
mutadas a amistad profunda y sempiterna.

Y fuimos tanto... Amor.

Viviana Laura Castagno Fuentes