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lunes, 11 de marzo de 2024

DIME...¿CÓMO?

 Dime:

¿Cómo se cura

la herida que dejó

tu partida inesperada?


Porque convengamos, 

lo nuestro era invencible

éramos dos gladiadoras

lidiando contra todo. 


Si hasta movimos 

una gigante montaña

era un óbice perpetuo

que nuestro nexo impedía.


Convertimos en vergeles

zonas estériles y bravías

para inaugurar un sendero

que a los límites esfumaba.


Convinimos con el sol

amaneceres perpetuos

habilitarían ellos las luces

que el ocaso mutilaba.


Entonces... 


¿Cómo debo suturar 

la herida que dejaste 

con tu adiós inexplicable? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

MIS INTENTOS

 Camino de puntillas, 

no quiero

que el reloj

despierte

y apresure sus horas.


Intento, 

aligerar mi peso 

cuido lo que piso 

para no herir

a las flores silvestres

que entre la gramilla

emergen.


Inhalo con placer 

el aroma delicado 

y único 

de las glicinas, 

para guardar  

a la primavera 

entera dentro.


Abro puertas 

y ventanas 

para atrapar

al sol 

cuando ingresa, 

y lo dejo libre 

para que luego

en un amanecer 

se convierta. 


Despierto

a los recuerdos,

para recrear

momentos inolvidables

cuando no había

sillas vacías

ni zonas horadadas.


Intento,

despejar de nubarrones

al cielo ominoso

lo insto a abrir sus ojos

hay especímenes 

aquí abajo 

que sin su luz, fenecen.


Intento...

Viviana Laura Castagno Fuentes 

jueves, 7 de marzo de 2024

¿Y QUÉ DE MÍ?

 ¿Y qué de mí sin las letras?


¿Cómo expresar la belleza

de una gota de rocío

durmiendo plácidamente

sobre un pétalo de gardenia?


¿O el despliegue escenográfico

de un crepúsculo otoñal

cuando se inmiscuye hábilmente

entre el ramaje en desnudeces? 


¿Y cómo hablar de la mar

cuando devora a la playa

mientras a la roca impávida

con sus dones de artista cincela?


¿Y los nidos que amorosamente

el viejo y vapuleado sauce 

hospeda entre su follaje

que de tan lánguido se quiebra?


¿Y cuando la aviesa mentira

a la incauta verdad embosca

confundiendo los caminos

que hacia la libertad nos guía? 


¿Y sobre el amor de madre

el más perfecto que existe

nada exige, nada limita, 

porque sobre entregas es amo? 


¿Y qué de mí sin las letras,

si ellas otorgan sustento 

al orbe de los sentimientos

y a la imaginación le incrusta alas?


¿Y qué de mí sin ellas?

¿Qué?


Viviana Laura Castagno Fuentes

PROCESOS ÍNTIMOS

Los imponderables
a los que la vida nos expone
inexorablemente,
me han enseñado
que no todo depende
de lo que hemos abrevado
en los libros o enciclopedias.

Existe algo mucho más profundo
que demuele lo previsible
o la lábil concepción
del mero intelectualismo,
y es esa sutil percepción
que es personal e intransferible.

He sido un despojo,
una minimización, una reducción,
una raída expresión de lo que era,
dejé que toda fluyera
-como debía ser naturalmente-
respetando mis tiempos a rajatabla
dejando al mundo entero afuera
porque el proceso era y es
a solas, no admite testaferros.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 5 de marzo de 2024

¿UN INTERREGNO?

 La vida,

ese interregno perpetuo

entre dos misterios.


La vida,

un oasis, un reparo,

para nuestras inclemencias. 


La vida,

un jardín pletórico

embriagado de fragantes glicinas.


La vida,

una amalgama de adioses

una retahíla de despedidas.


La vida,

senderos alternativos

si los caminos se obstruyen.


La vida,

plenitudes, complicidades,

cuando la niñez nos amuebla.


La vida,

un ocaso, un acaso,

conexiones y distanciamientos.


La vida,

un café por las mañanas

con sabor a madre especial e inolvidable. 


La vida,

la escuela, la docente,

la libreta de calificaciones.


La vida, 

nosotros, los otros, 

hojas frágiles a merced del viento.


La vida,

un viaje inefable, restricto,

a través de un finito tiempo.


La vida...


Viviana Laura Castagno Fuentes

ORFANDAD

El jardín perdió su magia

desde que te has exiliado

hacia ese ignoto universo 

del que nadie vuelve.


No, no ha dejado de medrar,

las lluvias trajeron alivio

que lograron resarcir los daños

infligidos por un estío abrasador.


Pero, ahora nada es igual,

tus amorosos cuidados

generaban los cambios necesarios

lograban despertar texturas y colores.


Tu inesperada partida 

dejó a un primoroso vergel huérfano

y sembró preguntas tantas 

donde solo el silencio contesta.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 4 de marzo de 2024

EL DESBARATADOR

Con el típico desenfado

que lo caracteriza

se está anunciando,

mientras su predecesor

las ínfulas va menguando

como en un gesto de complicidad 

o tal vez, habilitando un permiso.


Llega a desbaratar las lozanías

que con tanto esmero

creí perpetuar o demorar al menos,

pero ha sido infructuoso, 

un desgaste en sí mismo

porque lo único perpetuo 

es el cambio y ante el prestidigitador

claudica todo lo pergeñado.


Hoy, no solamente

llegó a soliviantar el entorno

con su natural tendencia al caos,

sino que también desvistió

-fragilidades en apariencia reparadas-

que están ahora en orfandad absoluta,

ante un recalcitrante "otoño" 

que sobre desnudeces es absoluto amo.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 24 de febrero de 2024

MI MENSAJE

 Te escribo,

-ahora que el silencio-

es lo único que escucho,

para que me sientas

y no creas que hubo olvido.


Te escribo,

sin pretensiones vanas

y a tientas muchas veces

sin bosquejo previo,

habla mi alma, calla mi mente.


Te escribo,

con la absoluta convicción

de que estás aquí sonriendo

con esa espontaneidad única

que a las certezas convocaba.


Te escribo,

-porque sabes como nadie-

escribir habilita la plenitud

invita a las musas todas

que a veces están desorientadas.


Te escribo,

desde un universo pleno

allí vives resguardada

del ostracismo aparente

donde el olvido, definitivamente 

no existe. 


Te escribo...


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 22 de febrero de 2024

MI ENTREGA

Poseo una tenue habilidad,

un idilio, una magia diría

para engalanar con letras

a los sentimientos todos.


Muchas veces me pregunto

si consigo traspasar con solvencia

esa aparente barrera,

ese límite indescifrable

entre los lectores y mi osadía.


Existen días prolíficos,

soy agua de un río caudaloso

que fluye con donaire 

hasta la mar que lo aguarda.


Pero también hay otros...

que mi discurrir anquilosan

y en un estanque lánguido

y sin bríos me convierto.


Son los sempiternos imponderables

los ciclos que la vida impone,

hay etapas para fluir sin atajos

hasta que aparecen los óbices.


Y en esa permanente simbiosis

entre los ocasos y las auroras

se mimetiza la dúctil poesía

y la plenitud de la entrega

resume los resarcimientos todos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 19 de febrero de 2024

UN GRAN AMOR



Hoy, una foto con tu imagen
despabiló recuerdos imborrables
y aunque de mí —tal vez—
ya no te acuerdes,
es una consecuencia natural
porque a ambos nos cambió la vida.


Era una joven a la sazón
—con ansias de cambios—
cuando una mañana tibia
septembrina, recién estrenada,
nos despedimos ambos
y la separación duró
cuarenta años
o mejor expresado
cuarenta primaveras.

Pero...
¿Sabes algo querido mío?
jamás logré olvidarte,
no hubo la menor intención siquiera,
porque no se olvidan jamás amigo
los amores que en el alma quedan.

Y estás tan hermoso... 
los años, la vida, los cambios
solamente han acrecentado tu belleza
y ese fuego nuestro de ayer,
cual magia gestada en otro universo
fue atizado nuevamente.

Unos árboles con copas frondosas
de especies bellas y variadas
que el otoño engalanó con ocres
-enmarcan tu figura inconfundible-
como intentando esconderte,
pero fue en vano amigo, un imposible.

Miré a esos árboles con matices diversos,
pero mi alma te descubrió al instante
estabas detenido, como si meditaras
y el amor nuestro inefable y eterno
renació otra vez, porque...
¿sabes algo amigo mío?
nuestra conexión, como tu estoicismo
no fenecerá nunca.


Dedicada al hermosísimo "Río Uruguay"
que orna la margen este
de la "Ciudad de Monte Caseros - Corrientes -Argentina"

Viviana Laura Castagno Fuentes



PARADIGMAS

Estoy como puedo 

no como desearía,

cincelo día a día

con precisión milimétrica

las lágrimas petrificadas.


Estoy como puedo,

mis pasos son férreos a veces

y vacilantes otras, 

pero me esmero en seguir 

no hay alternativa alguna.


Desearía poseer la estoicidad

de la piedra inerte,

aparenta no sentir nada

-pero mi intuición dicta-

que es una impostura solamente.

 

O tener la resiliencia

del sauce añoso y mágico 

que con admirable solvencia

a los embates de los vientos

desafía y hasta los ignora. 


Pero, soy mar inasible 

y a estanque plácido muto

la adaptación es permanente

no cesa jamás, no acaba

y no lo hará nunca. 


Estoy como puedo

no como desearía,

mi alma es timonel absoluta

de un navío que carece

de destino y derrotero.


Viviana Laura Castagno Fuentes