Existe un ámbito dentro
que simula estar vacío,
pero es un desierto solitario.
Aunque en apariencia
nada medra allí,
está el amor viviendo.
Es sobrio, no sabe presumir
está en silencio observando
aunque en apariencia...
sea un desierto.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Existe un ámbito dentro
que simula estar vacío,
pero es un desierto solitario.
Aunque en apariencia
nada medra allí,
está el amor viviendo.
Es sobrio, no sabe presumir
está en silencio observando
aunque en apariencia...
sea un desierto.
Los evasivos caminos
que construyó "el olvido"
están inhabilitados
y creo que les pondré
una faja de clausura.
Son astutos disuasivos
intentan generar
una confusión, un desvío,
son hábiles simuladores
traicioneros empedernidos.
Pero, lo que no saben ellos,
es que adoro recorrer
las sinuosidades bordadas
con finos hilos de "recuerdos",
voy y vengo, y me detengo también
en alguno de sus tramos.
Sabía que tenía
un destino inevitable
y decidió un día
perpetuar a sus aguas vírgenes
en un bellísimo estanque.
Elecciones naturales,
era un río con carácter
prefirió vivir en aguas quedas
antes que fragmentarse
en las intimidantes fauces
de un mar que le era ajeno.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Siempre estoy viajando
hacia ese universo especial
donde los recuerdos reverberan.
La vida ha sido prodigiosa
no escatimó nada conmigo,
fui amada y allí reside la magia.
Caminé por lugares desconocidos
—aun con riadas y borrascas—
había siempre un sol diáfano esperando.
Disfruté todas las estaciones
—las que ofrenda la natura—
y también las que la vida diseña.
Hoy, con más pasado que futuro
—me están colmando los adioses—
y con ellos, el aprendizaje continúa.
Siempre la sonrisa
en sus ojos —allí asilada—,
y un andar manso, silencioso.
Siempre una sobria actitud
para la entrega, el obsequio,
un océano de magnanimidades.
Siempre la empatía
la comprensión agigantada,
convertía en propio lo ajeno.
Siempre las puertas abiertas,
aunque su demasía implicara
olvidar que también estaba ella.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Dentro de mí
fluye un río
que a los imponderables abduce.
Posee aguas multifacéticas
donde el cielo duerme
cuando a espejo muta.
Sus márgenes contundentes
un amparo despliegan,
el hogar de las certidumbres.
Dentro de mí
vive un río acaracolado
sereno y amable como un ayo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
He leído versos lesos
denotando un abatimiento
muchos más con cicatrices.
Los percibí titubeando
con palabras malheridas
que por un auxilio clamaban.
Y confieso que me alejé
porque vive la poesía
cuando los errores se ausentan.
Imaginar, solamente imaginar
que existe un lugar para vernos
insufla a mis sueños un envión.
Intento no pensar demasiado
pero medra esa tenue sensación
que se torna una roca cada día.
Será en otro universo tal vez
quizás estemos ligeras y etéreas
siendo flores o por qué no, estrellas.
Imaginar, solamente imaginar
que expandiré lo que replegué
mientras vuelan mil versos excarcelados.
Imaginar, solamente imaginar...
Viviana Laura Castagno Fuentes
Decir que el dolor se ha exiliado definitivamente —sería un autoengaño estéril– y con las negaciones tengo una relación nula.
Nada es lineal para un dolor, las horas del reloj le son indiferentes, cuando la calma parece aposentarse —un recuerdo despierta— y me empuja nuevamente hacia el pozo desde el que había emergido (o creí al menos).
Allí estoy ahora, extraviada y frágil, procurando hallar una piedra o un sustento para intentar salir airosa.
Sé que es un gran docente, un maestro como pocos, pero a mí me está demandando demasiado mientras a mis defensas laxas y menguadas está debilitando.
Tal vez es natural, y regresar al otrora pozo remanido sea parte del proceso y nada más, tal vez haya una roca contundente esperando que la encuentre para poder generar el envión que a la superficie me devuelva.
Tal vez...
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escribo con mis falencias
mis prados verdes
y mis caminos insuficientes.
Escribo con mis aciertos
mis miedos mimetizados
con mis yerros y mis disculpas.
Escribo desde las lágrimas
porque no sutura la herida
—está enseñando la pedagoga—.
Escribo para mis seres amados,
mis vergeles, mi río magnificente,
invitando a la verdad, evitando a la mentira.
Escribo munida de sueños
los que fueron y serán,
escribo despierta o adormilada.
Escribo sin remilgos ni pretensiones
con cielos nítidos y ominosos
desde el alma siempre, desde el alma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Desearía aseverar
que la tenaz aridez
se ha esfumado.
Pero sería una mentira
que me estaría
autoinfligiendo.
Está en silencio solamente
pero cuando atiza...
una hoguera me devora.
Viviana Laura Castagno Fuentes