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lunes, 17 de diciembre de 2018

VALIOSA VIDA


No somos dueños
de la vida,
ni de la propia,
menos de la ajena.

Pero existen muchos 
que equivocados viajan
y creen que poseen
potestades atribuidas.

No somos dueños - de nada-

ni de nuestro cuerpo,
menos aun, si este acuna,
una vida que por nonata
es tan vulnerable
y tan desvalida. 

La vida es un regalo,
una oportunidad única,
el cuerpo es su refugio
nuestra responsabilidad 
es el amoroso cuidado.



Viviana Laura Castagno Fuentes 

PEQUEÑOS DOCENTES


Cuando niños somos libres,
genuinos, candorosos,
y la verdad es nuestro lenguaje,
no hay mentiras, ni hipocresía.

Es una etapa de aprendizajes,
pero también hay docencia implícita.
Parece una contrariedad, así dicho,
ser niños docentes y aprendices.

¿Y por qué sofocamos
cuando adultos tanta belleza?

Es una osadía, es apagar la luz
que para siempre
encendió en el alma
un niño por purezas habitado.

Por eso, cuando adultos,
nuestra alma prístina
nos grita, nos avisa,
perdimos la ingenuidad
en algún recodo del camino.

Porque apresurados
por asumir el rol de adultos,
extraviamos para siempre
a nuestro maravilloso niño:
el alumno y el maestro
del resto de nuestra vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

            

miércoles, 2 de mayo de 2018

LOS AVIESOS MIEDOS



Son tramposos, aviesos, 
se creen dueños,
directores de cine,
y son los extras.

Dibujan nubes borrascosas 
cuando hay un sol espléndido,
apagan todas las luces,
quieren a los sueños durmiendo.

Son un puñal en el pecho,
ocasionan dolores inefables,
desgarran proyectos, siegan vidas,
mutan estabilidad, por lo inestable.

Digo que son delincuentes
toman por asalto a la mente,
asesinan sin piedad al alma
y se ufanan de sus tropelías. 

Arrebatadores silenciosos,
generan la sombra
-pero se creen el árbol-
son la maleza en el jardín 
desdibujan la beldad siempre. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
   

martes, 1 de mayo de 2018

DE PROFESIÓN ...ARTISTA



El jardín era un sueño,
parecía un cuadro surrealista
obra de un habilidoso artista,
el más exquisito del pueblo.

Entre narcisos, geranios,
jazmines variados,
delicadas buganvillas,
esculpía, el escultor con tijeras.

Él no era un jardinero más, no,
era un poeta, un arquitecto,
escribía poemas con sus flores,
erigía pasajes y laberintos con abetos.

El invierno silenciaba al artista,
eran épocas para pergeñar proyectos,
diseñaba con precisión matemática,
esbozaba en la tierra su obra magnífica.

Cuando la primavera asomaba
el jardín daba a luz sus simientes,
él acunaba cada brote con esmero,
se iluminaba el corazón 
del maestro jardinero.

Había nacido para construir belleza
y su proveedora era la naturaleza,
sacudía la modorra de todo un pueblo
con su magia, su dedicación y entrega.


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 26 de abril de 2018

ATREVIMIENTOS



Atrévete, la vida es eso,
no es caminar sin óbices 
a veces hay que saltar largo
porque no siempre hay puentes.

Atrévete, hallarás senderos llanos
pero transitarás otros sinuosos
porque lo fácil no es pedagógico
en la dificultad está el aprendizaje.

Atrévete, expulsa tus miedos
ellos transmutan verdades
en maliciosas mentiras
son trampas hábiles que paralizan
atan tu cuerpo y al alma asesinan.

OTRAS VIDAS



¿Y si al fin hubiese indicios certeros
de que hay vida afuera,
porque la tierra tiene a otros pares,
a otros mundos y no es solo ella?

¿Acaso es imposible que ocurra?

Pensemos un poco, seamos flexibles,
desatemos los nudos gordianos
que nos impide el discernimiento
y a la amplitud de criterio exilia.

Hay planetas tantos inexplorados
y algunos no descubiertos todavía.
¿Entonces, por qué creernos los únicos?
¿Por qué la vida sería la del hombre terrícola?


¿Por qué creer que solo vale la nuestra,
acaso otras formas vivientes no importan,
nos inculcaron que no es vida lo diferente?

Tengo una convicción muy personal
creo que existe la vida extraterrestre,
es distinta a la nuestra y parecida tal vez,
no dejemos que la soberbia, ni los dogmas
nos convenzan de que somos la única especie.

Viviana Laura Castagno Fuentes

SU HERENCIA


Teje, con lanas multicolores,
despliega toda su destreza
sobre el telar como su escenario,
es una bailarina con sus manos. 

Es tan dúctil,
una artista consagrada
mueve con rapidez sus dedos
mientras su obra crece y crece. 

Posee una habilidad heredada,
desde niña observaba atenta
a su madre, trabajar por horas,
lanas, colores e inspiración eran la magia. 

Hoy, se ha convertido en una joven
ejecuta con precisión y gracia
una habilidad transmitida
que ella logra imitar con suma maestría.


Viviana Laura Castagno Fuentes

                                   

lunes, 23 de abril de 2018

SER UN FARO



Ser un faro en la vida de alguien 
es sentir que justificamos la existencia, 
es dar al alma la convicción plena,
que la luz que irradia puede ser eterna. 

Ser un faro en la vida de otros 
es una responsabilidad y una osadía, 
es sentir que podemos iluminarlos 
y que ese haz de luz mutará en guía. 

Ser un faro en la vida de muchos 
es sentir que el corazón se multiplica, 
en miles de otros faros orientadores
de silentes y desorientados corazones. 

Ser un faro en la vida, es todo un lujo, 
es asumir roles para los que no hay escuela,
ni manuales, ni libros, ni aulas magnas, 
solo la amorosa acción de obsequiar al alma. 

Ser un faro, es un gesto de esperanza, 
para la tribulación y desazón que anidan, 
es decirles aquí estoy, aquí me encuentro, 
cuando la nave de sus vidas, va a la deriva. 



Viviana Laura Castagno Fuentes


MELODÍA PARA DOS



¿Qué espías luna astuta?
Creo saberlo, o intuir al menos,
deseas robar algún acorde
al instrumento que algún alma disipada
olvidó en el banco de esta bella plaza.

¿Hay certeza en mi disquisición luna
y qué canción intentarás arrebatarle?
puedo sugerirte algunas,
son muy mías y muy tuyas.

Entre las dos haremos de esta noche
una velada inolvidable.

Te confesaré al oído,
para que nadie más escuche,
son varios los temas que adoro
los iré diciendo lentamente,
y luego con un gesto cómplice
acordaremos, ¿te parece?

Me seducen: claro de luna;
a mi manera, ella, mujer enamorada,
entre tantas otras, tan sublimes,
que conmueven a mi alma.

¿Cuál te gusta bella luna?,
solo piensa un momentito,
deja que tu corazón la escoja
y estaré de acuerdo contigo.

Ya, te escucho, háblame al oído.
¿Es cierto, es esa la que te gusta?,
estamos de acuerdo luna,
es la que también me embelesa.

Me sentaré en ese banco,
sostendré el olvidado instrumento,
y seré la privilegiada 
que escuchará emocionada,
como interpretarás la canción
que ambas hemos elegido.


Muchísimas gracias amiga mía,
has embellecido mi noche,
escuchar esa bella melodía
embelesó a mi alma con creces.


Viviana Laura Castagno Fuentes.
                     

viernes, 20 de abril de 2018

EL MAR EN EL CIELO



En aquel mundo, nada era como es,
todo estaba invertido, el mar no estaba allá
donde todos conocemos, sino en un cielo diáfano
que con enorme complicidad le daba albergue
por un rato o por el tiempo que el mar decidiese.

Los abuelitos, juntos a sus traviesos nietos,
comenzaban una aventura más,
de esas que amaban, porque disfrutar
de las bondades de la natura, era un peculiar sueño 
que todos compartían.

Y esta vez, el generoso mar, subió sus especímenes
para que sobre ellos, los niños y el abuelito navegaran;
mientras la abuela, un cuento más preparaba para leer
a sus nietitos que sobre tazas volaban y sobre peces dormían.

En un cielo transformado en inmenso mar, nada era igual,
no estaban las nubes de algodón, sino transparentes burbujas
que se dejaban atrapar, por un nieto simpático y audaz,
mientras el cuento elegido por la hermanita estaba por comenzar.

La vida es así, nos obsequia cada día, situaciones sorpresivas,
nosotros debemos estar atentos nada más y dar rienda suelta a la creatividad, una llave mágica que abre posibilidades infinitas.

Porque si cerramos puertas a la imaginación y ventanas también,
no habrá mares en el cielo, ni peces -diván y tampoco cuentos para escuchar.


Viviana Laura Castagno Fuentes





                           

SEDUCCIÓN DE GLICINAS


Un racimo, de las flores que más amo,
las glicinas, están seduciendo a la luna,
que las mira, sin mirarlas parece, como abstraída.

La fragancia que poseen,
es tan embriagante y exquisita,
que seguramente despabilarán enseguida,
a una luna que simula estar dormida y ausente.

Pero intuyo muy dentro de mí,
que no es así, solo utiliza esa estrategia
para simular no ver, ni sentir nada,
porque ella es así, timorata de a ratos,
y muy audaz otras veces.

Luna, te conozco tanto como al alma mía,
no estás durmiendo, solo estás disimulando...
¿Estoy en lo cierto?

Te dejo mi sugerencia:
acerca tu cara hacia las exquisitas glicinas,
y disfruta como sabes de su fragancia
tan etérea y tan única.

Ellas estarán agradecidas,
han recorrido un largo camino
para estar a tu lado,
y si sabes apreciarlas,
esparcirán su perfume sin límite alguno,
solo para complacerte.

¿Prometido entonces,
cumplirás mi petición esta noche?

Me voy, ya las dejo,
para que dialoguen hasta el alba,
ellas te hablarán de su aventura,
y tú, con suma atención y elegancia,
intenta acariciarlas con tu luz sutilmente.

Hasta mañana luna mía,
vendré para que me digas 
cómo te sentiste;
porque al fin y al cabo
tuviste el privilegio,
de ser seducida por un racimo 
de las flores más bellas,
las más fragantes, que nos obsequió la natura.

Viviana Laura Castagno Fuentes