Desearía aseverar
que la tenaz aridez
se ha esfumado.
Pero sería una mentira
que me estaría
autoinfligiendo.
Está en silencio solamente
pero cuando atiza...
una hoguera me devora.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Desearía aseverar
que la tenaz aridez
se ha esfumado.
Pero sería una mentira
que me estaría
autoinfligiendo.
Está en silencio solamente
pero cuando atiza...
una hoguera me devora.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Este amor no se mira
en ningún otro —no podría—
ni siquiera es un sucedáneo
es un edificador de lozanías.
Superó con estoicismo
los declives, sin resbalar siquiera,
llegó exhausto hasta la playa
cuando lo abandonó la marea.
Es un eximio, un asceta,
un recuerdo impertérrito
—que al olvido desafía—
es una orquídea puntual
en una primavera tardía.
Viviana Laura Castagno Fuentes
La poesía tiene dones:
es un bálsamo, una anuencia,
un permiso tácito, un reparo.
Es la acertada síntesis
entre los difusos límites
de los gozos y las desazones.
Es el idioma perfecto —diría —
que con solvencia esgrime
la inagotable potestad del alma.
La poesía hospeda al amor,
es el fracaso rotundo del olvido
es la vigencia de lo inmarcesible.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Hay un invierno contumaz
que ha infiltrado a sus fríos
y al vergel está desorientando.
Irrumpe sigiloso a la madrugada
cubre con su manto invisible
y a las frágiles corolas entumece.
Existe una convivencia ahora
entre verdores recién llegados
y un osado intruso que resiste.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Días que vienen investidos
—en silencio y con prudencia—
de una nostalgia insoslayable.
Despiertan al pasado
y los recuerdos acentúan
la precariedad que anida dentro.
Se disfrazó el dolor esta vez,
se puso un ropaje para disuadir
y generar una distracción.
Lo que no sabe él, lo que ignora,
es que el ilusionismo es frágil
ante una herida ataviada de nostalgia.
Viviana Laura Castagno Fuentes
El atardecer que miro
sabe a una despedida
que no fue acordada.
Cada vez que el sol
a sus luces enmudece
percibo que también me abduce.
Algo de mí fenece dentro,
no logro discernir aún
si estoy aquí o me he ido.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Te deslizas
en mis madrugadas
cuando se exilia el sueño
y percibo que estás aquí
porque la serenidad instalas.
Y reincides cuando amanece,
hay un café que espera
una conversación
que nos debemos
y aún huérfana continúa.
Te insinúas luego
en los brotes tiernos
de una suculenta
que está medrando con creces,
es una rosa verde bellísima.
Estás aquí y allá...
en mis desvelos interminables
pero también en mis sueños
cuando mis manos acaricias
y sonríes mientras te alejas.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Hay sentimientos
que están adheridos dentro
y se esparcen día a día
mientras su intensidad
en silencio magnifican.
Gozan de una estoicidad
tan única como incomparable,
son la invaluable heredad
de quienes nos precedieron.
Expanden su fortaleza
y nada los amilana,
están incólumes como otrora
cuando en el viaje
nos acompañaban.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Los momentos
colmados de plenitudes
que con amor atesoramos
no son lugares
ni siquiera acontecimientos
—son definitivamente personas—.
Porque sin ellas,
no existirían recuerdos
que nos recuerden
que la vida sembró
para nosotros
—con generosidad y donaire—
prolíficas primaveras
que suavizarán los embates
de todos los inviernos
que aún nos quedan.
Viviana Laura Castagno Fuentes
La soledad
una instigadora silente
una anfitriona exquisita.
Habilita con solvencia
espacios donde la libertad
ignotos caminos inaugura.
Nos conduce con eficiencia
hacia nosotros mismos
donde se nos revela el alma.
La soledad, una elección a veces
una visita inesperada otras
una docente que nos modifica.
Viviana Laura Castagno Fuentes