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jueves, 11 de abril de 2024

GLORIA SIN HONOR

 

Ganar, no significa nada,

es un punto de partida

aunque ofuscados por el triunfo

crean que es un punto de llegada.


Ganar pensando que es mérito propio,

es no comprender que es ajeno

han sido voluntades anónimas

las que propiciaron el éxito.


Quién recibe la confianza

debe saber que no es amo,

es un fugaz custodio de las cosas

de quienes lo eligieron su siervo.


¡Pobre los hombres cegados

por las luces de la gloria vana!,

hoy detentan cargos omnímodos

mañana despreciados y olvidados acaban.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 9 de abril de 2024

LOS SILENTES

 

Existen recuerdos 
silenciosos, cautos,
parece que no estuviesen,
pero en nuestra alma 
atesorados están conviviendo.

Y a veces, basta un indicio 
para que despierten
y con el mismo amor
que fueron guardados,
cual simiente infalible, renacen.

No desaparece jamás
lo que al alma conmociona,
no se disipan nunca
aquellos sentimientos
que muy dentro nos modifican.

Y volvieron los recuerdos
para expandir al alma,
porque es sempiterno
el amor genuino, inmenso, 
que has sembrado dentro. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL SOBREVIVIENTE

 -Estoy sobreviviendo-, fue la contundente 

y sucinta respuesta a mi pregunta.


Y quedé atónita, enmudecí casi,

aunque intuí que en esa frase

viajaban angustias mimetizadas,

de las nuevas y de las petrificadas.


Son los misterios humanos perpetuos,

en apariencia es una respuesta solo,

pero en las profundidades 

hay tanto para discernir, tanto,

son tragedias inmensas 

en mares inasibles naufragando.


"Sobrevivir", es en apariencia

una palabra más, un verbo intrascendente,

pero atisbando muy dentro

es una galaxia explotando,

son vicisitudes tan vastas y complejas

que a su vida toda han erosionado.


-Estoy sobreviviendo-, dijo 

y quedó callado.


Y heme aquí ensayando una respuesta

que sea portadora de ligerezas 

para sus pesares nuevos y viejos,

aunque escudriñando cuidadosamente

estoy perdida en medio de la nada

porque el término "sobrevivencia"

en un enorme desconcierto me dejó paralizada.


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 29 de marzo de 2024

TU LUGAR


Insiste la vida,

aunque ensaye

miles de argumentos

para que no duelas

en perpetuar tu vigencia.


Insiste la vida,

aunque es mejor

denominar sabiduría,

a un sentimiento insondable

por amor eterno impregnado.


Y el presente

se entumece,

porque los recuerdos 

lo han anquilosado

y ante ellos, sabe que pierde.


Y ante esta disyuntiva diaria, 

lo mejor es aceptar

que no te irás jamás 

de ese lugar de privilegio, 

porque siempre estarás

aun... no estando.


Viviana Laura Castagno Fuentes


TAN BELLA Y TAN ESQUIVA

 

Tal vez, la palabra felicidad,
sea por estética las más bella,
pero lo es también por su etimología,
define el estado más cúlmine del alma.

Felicidad, cuántas obras literarias 
se han plasmado en tu nombre,
junto al amor, han sido musas 
que a los poetas todos, han inspirado.

Eres diferente al dolor,
él aparece abruptamente
en cómodo huésped se convierte
y en sus rehenes nos convertimos.

Felicidad, eres tan esquiva
te pareces a las mariposas,
insistimos en perseguirte 
pero despliegas tus alas y ¡vuelas!

Eres y lo sabes, la más requerida,
amas estar en las páginas de un libro,
pero es definitivamente una odisea
que en nuestras entrañas te aposentes.

¿Cuándo llegarás para quedarte, dime?

Sucede, que equivocados vivimos,
tienes tu génesis dentro
y nos pasamos la vida 
intentando, que desde el afuera irrumpas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 28 de marzo de 2024

NOS DEBEMOS PERMISOS

 

Debemos habilitar a las lágrimas
que se escurran libremente 

naveguen cada intersticio
y a las aflicciones excarcelen.

Ellas son excelentes terapeutas, 
son portadoras de angustias 
aunque culturalmente
hagamos intentos estériles 
y reiterados, por reprimirlas. 

Una vez liberadas, ellas fluyen, 
se integran en silencio al viento
que con amoroso cuidado 
a un ignoto universo las eleva. 

Mañana, la lluvia que tal vez arrecie
traiga en sus entrañas
lágrimas que en agua mutaron
y regresaron transformadas
para fertilizar jardines ávidos, 
que por ellas estaban, con sed esperando. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SÍ, LO AMO

 

Amo a las personas
que llegan y se van 
y también a las que se quedan
sin hacer ruido,
porque es innecesario.

Amo la sobriedad 
que el silencio impone,
logramos percibir 
-aun cuando no veamos-
la fuerza del amor 
que es incomparable.

Amo los amaneceres,
espectáculos cinematográficos,
cielos que se encienden 
con tonalidades diferentes
para estrenar otro día
y todo acontece 
sin estruendos ni estrépitos.

Amo el mutismo,
de las flores en primavera
seductoras naturales,
despliegan un acto teatral 
cuando sus fragancias ofrendan
envueltas en disfraces magistrales.

Amo el silencio,
en él nacen otros bríos,
huyo de la estridencia vacua
porque aniquila con creces
los cimientos creativos
que solamente en la paz medran.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 26 de marzo de 2024

EL ARGUMENTO



Cada vez, cada momento,

que decido extasiarme

ante este mar inasible

huelgan las preguntas

y se ausentan las respuestas.



Porque nada es lo que parece,

no es una masa de agua

atizada por el son del viento,

es una entrega, una desmesura,

arrulla en sus gentiles entrañas

el cansancio, el hastío, los sueños,

de quienes viajan hasta él

para resarcir dolores viejos

y también los recién estrenados.



Él sabe como nadie

apaciguar las desazones,

mengua los ímpetus citadinos

invita a mirar hacia adentro,

allí donde nuestra alma nos convoca

y hacia donde jamás oteamos.


¿Qué posee el misterioso mar

que no ostente un río o una laguna?


Él tiene garra de gigante,

regazo amparador de madre

es espíritu devenido en agua

-caben en él tantas historias-

es un vasto útero, un nido,

tal vez, allí resida el argumento

para que tantas almas lo elijan.


El mar nos habla de entregas

es un universo en sí mismo

con sus soles y sus lunas

y aparecen las respuestas exiliadas:

al río, al río le falta espacio

espacio que al mar le sobra.



Viviana Laura Castagno Fuente
s

PERCEPCIONES SOLAMENTE

 

El futuro, ese inexistente,

un tal vez, un inexplicable,

en una ráfaga de presente

efímero y volátil se convierte,

antes de que el pasado lo fagocite.


Todos son una percepción solamente,

un capricho, una tenacidad de la mente

que sobre tiempos no comprende

y sobre la legitimidad de los recuerdos tampoco.


El pasado, ese arcón de la memoria,

esa estación terminal, ese puerto

hacia donde las naves todas se dirigen

para anclar, sin brújula ni derrotero.


Es allí donde moramos realmente,

es en su vientre donde nos cobijamos

hasta allí viajamos cada instante

con un futuro ausente y un presente 

habitado por fugacidades 

que ante el sempiterno pasado, claudica.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 24 de marzo de 2024

HARTAZGOS

 

Me siento 

en el cenit del hastío, 

puse todo de mí

o casi todo

y respondió la mediocridad, 

la indiferencia.

Me cansó

la naturalización,

la adaptación a lo anormal

y a todo lo que deshumaniza.

Me cansó

la ausencia absoluta

del diálogo, justamente,

es el don que nos distingue

y sin él, nuestros potenciales 

minimizamos. 

Y cuando el hastío 

muy dentro se consolida, 

erosiona todo lo edificado, 

entonces hay que elegir partir 

hacia otros lares

-aun quedándonos-

para restaurar al alma 

la plenitud que alas le instala.

Me siento

en el cenit del hastío,

puse lo mejor de mí

y respondió la vil mentira

ataviada de indiferencia.

 

Viviana Laura Castagno Fuentes

EL PRESIDIO


Ellos no eran la excepción, no,
integraban esa muda legión
de matrimonios felices y plenos
para toda la vida, hasta la muerte,
que los mandatos sociales impusieron.

Pero bastaba con observarlos un rato,
para descubrir que el hastío
-cual maleza en un vergel abandonado-
con idoneidad se les había instalado
muy dentro y lo comunicaban 
muy bien, aun callados.

Cuestiones tan privadas, tan íntimas,
donde se entrometen prejuicios estériles
que en la mente se hospedan,
habían elegido sucumbir ante el hartazgo
de un amor, que supo ser y ya no era,
por temor a las improcedentes opiniones
de aquellos que de vida propia carecen.

Vivir en la mentira era un hábito
y a ella estaban acostumbrados,
eran dos prisioneros inocentes
condenados a un presidio voluntario.

Viviana Laura Castagno Fuentes