Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
SÍGUEME EN MI BLOG
Etiquetas
- Poesía (1339)
- Prosa Poética (126)
- Poesía en "Memoria de mi Madre" (80)
- Instante poético (45)
- Poesía para niños (38)
- Editorial (34)
- Poesía para niños y adolescentes (11)
- Cuento para niños (7)
- Poesía en "Memoria de mi Padre" (7)
- Mis Sugerencias (4)
- Vídeo (2)
- Prosa poética para niños (1)
- Video (1)
jueves, 7 de marzo de 2024
PROCESOS ÍNTIMOS
martes, 5 de marzo de 2024
¿UN INTERREGNO?
La vida,
ese interregno perpetuo
entre dos misterios.
La vida,
un oasis, un reparo,
para nuestras inclemencias.
La vida,
un jardín pletórico
embriagado de fragantes glicinas.
La vida,
una amalgama de adioses
una retahíla de despedidas.
La vida,
senderos alternativos
si los caminos se obstruyen.
La vida,
plenitudes, complicidades,
cuando la niñez nos amuebla.
La vida,
un ocaso, un acaso,
conexiones y distanciamientos.
La vida,
un café por las mañanas
con sabor a madre especial e inolvidable.
La vida,
la escuela, la docente,
la libreta de calificaciones.
La vida,
nosotros, los otros,
hojas frágiles a merced del viento.
La vida,
un viaje inefable, restricto,
a través de un finito tiempo.
La vida...
Viviana Laura Castagno Fuentes
ORFANDAD
El jardín perdió su magia
desde que te has exiliado
hacia ese ignoto universo
del que nadie vuelve.
No, no ha dejado de medrar,
las lluvias trajeron alivio
que lograron resarcir los daños
infligidos por un estío abrasador.
Pero, ahora nada es igual,
tus amorosos cuidados
generaban los cambios necesarios
lograban despertar texturas y colores.
Tu inesperada partida
dejó a un primoroso vergel huérfano
y sembró preguntas tantas
donde solo el silencio contesta.
Viviana Laura Castagno Fuentes
lunes, 4 de marzo de 2024
EL DESBARATADOR
Con el típico desenfado
que lo caracteriza
se está anunciando,
mientras su predecesor
las ínfulas va menguando
como en un gesto de complicidad
o tal vez, habilitando un permiso.
Llega a desbaratar las lozanías
que con tanto esmero
creí perpetuar o demorar al menos,
pero ha sido infructuoso,
un desgaste en sí mismo
porque lo único perpetuo
es el cambio y ante el prestidigitador
claudica todo lo pergeñado.
Hoy, no solamente
llegó a soliviantar el entorno
con su natural tendencia al caos,
sino que también desvistió
-fragilidades en apariencia reparadas-
que están ahora en orfandad absoluta,
ante un recalcitrante "otoño"
que sobre desnudeces es absoluto amo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
sábado, 24 de febrero de 2024
MI MENSAJE
Te escribo,
-ahora que el silencio-
es lo único que escucho,
para que me sientas
y no creas que hubo olvido.
Te escribo,
sin pretensiones vanas
y a tientas muchas veces
sin bosquejo previo,
habla mi alma, calla mi mente.
Te escribo,
con la absoluta convicción
de que estás aquí sonriendo
con esa espontaneidad única
que a las certezas convocaba.
Te escribo,
-porque sabes como nadie-
escribir habilita la plenitud
invita a las musas todas
que a veces están desorientadas.
Te escribo,
desde un universo pleno
allí vives resguardada
del ostracismo aparente
donde el olvido, definitivamente
no existe.
Te escribo...
Viviana Laura Castagno Fuentes
jueves, 22 de febrero de 2024
MI ENTREGA
Poseo una tenue habilidad,
un idilio, una magia diría
para engalanar con letras
a los sentimientos todos.
Muchas veces me pregunto
si consigo traspasar con solvencia
esa aparente barrera,
ese límite indescifrable
entre los lectores y mi osadía.
Existen días prolíficos,
soy agua de un río caudaloso
que fluye con donaire
hasta la mar que lo aguarda.
Pero también hay otros...
que mi discurrir anquilosan
y en un estanque lánguido
y sin bríos me convierto.
Son los sempiternos imponderables
los ciclos que la vida impone,
hay etapas para fluir sin atajos
hasta que aparecen los óbices.
Y en esa permanente simbiosis
entre los ocasos y las auroras
se mimetiza la dúctil poesía
y la plenitud de la entrega
resume los resarcimientos todos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
lunes, 19 de febrero de 2024
UN GRAN AMOR
Hoy, una foto con tu imagen
despabiló recuerdos imborrables
y aunque de mí —tal vez—
ya no te acuerdes,
es una consecuencia natural
porque a ambos nos cambió la vida.
Era una joven a la sazón
—con ansias de cambios—
cuando una mañana tibia
septembrina, recién estrenada,
nos despedimos ambos
y la separación duró
cuarenta años
o mejor expresado
cuarenta primaveras.
Pero...
¿Sabes algo querido mío?
jamás logré olvidarte,
no hubo la menor intención siquiera,
porque no se olvidan jamás amigo
los amores que en el alma quedan.
Y estás tan hermoso...
los años, la vida, los cambios
solamente han acrecentado tu belleza
y ese fuego nuestro de ayer,
cual magia gestada en otro universo
fue atizado nuevamente.
Unos árboles con copas frondosas
de especies bellas y variadas
que el otoño engalanó con ocres
-enmarcan tu figura inconfundible-
como intentando esconderte,
pero fue en vano amigo, un imposible.
Miré a esos árboles con matices diversos,
pero mi alma te descubrió al instante
estabas detenido, como si meditaras
y el amor nuestro inefable y eterno
renació otra vez, porque...
¿sabes algo amigo mío?
nuestra conexión, como tu estoicismo
no fenecerá nunca.
Dedicada al hermosísimo "Río Uruguay"
que orna la margen este
de la "Ciudad de Monte Caseros - Corrientes -Argentina"
Viviana Laura Castagno Fuentes
PARADIGMAS
Estoy como puedo
no como desearía,
cincelo día a día
con precisión milimétrica
las lágrimas petrificadas.
Estoy como puedo,
mis pasos son férreos a veces
y vacilantes otras,
pero me esmero en seguir
no hay alternativa alguna.
Desearía poseer la estoicidad
de la piedra inerte,
aparenta no sentir nada
-pero mi intuición dicta-
que es una impostura solamente.
O tener la resiliencia
del sauce añoso y mágico
que con admirable solvencia
a los embates de los vientos
desafía y hasta los ignora.
Pero, soy mar inasible
y a estanque plácido muto
la adaptación es permanente
no cesa jamás, no acaba
y no lo hará nunca.
Estoy como puedo
no como desearía,
mi alma es timonel absoluta
de un navío que carece
de destino y derrotero.
Viviana Laura Castagno Fuentes
viernes, 16 de febrero de 2024
MIS HASTÍOS
Hoy, con más experiencia y más solvencia para gestionar la muerte de mi adorada Madre, debo reconocer que me generó un gasto de energías innecesario tener que explicar (a quién no tenía la mínima intención de comprender nada) la causa de mi tristeza.
¿Todavía hay que aclarar lo que es el dolor ante una pérdida inevitable?
¿Hay tanta humanidad deshumanizada, tanta frialdad?
Siempre tuve muy claro que a mí me competiría lidiar con ello, porque lo que se siente es intransferible — el resto del mundo queda afuera — es absolutamente inexistente.
Pero llegar a la conclusión de que los mal llamados "amigos" podían aportar un ápice de calma y que en sus hombros podríamos recostarnos "se convirtió en la decepción más absurda de todas".
Por lo tanto hoy puedo afirmar: Salvo honrosas excepciones — porque hay seres maravillosos — la gran mayoría huye del compungido, no desea inmiscuirse en nada que los arrebate de su zona de confort, se alejan con argumentos estúpidos y regresan esperando que la tormenta haya amainado, — pero si la tormenta sigue ahí — vuelven a desaparecer.
Muchas gracias al dolor — ese sutil pedagogo — porque me aleccionó con gran humildad sobre la precariedad y la inconsistencia humana, fue el atinado medio para extirpar de cuajo la maleza que a mi pródigo vergel lo eclipsaba.
Aprendí que hay que regodearse entre los escombros en la más absoluta soledad, sumergirse en él y permitirse el tiempo exacto para emerger cuando determinemos que estamos listos, antes no, porque nadie debe inmiscuirse en el privadísimo proceso del duelo, nadie.
La única persona importante que merece todo de nosotros es y será quién nos arrebató el alma cuando nos dijo "adiós" y nos dejó a tientas, vacíos y desolados, nadie más.
Viviana Laura Castagno Fuentes









