Está observando la lejanía
o tal vez escudriñando
hacia su universo interior,
donde residen sus verdades.
Su mente es un amasijo
de pasados largos
de presentes acotados
y de futuros que se minimizan.
Dice tanto sin decir nada,
su cuerpo transmite
con habilidad única
lo que su boca calla.
No creyó llegar a viejo,
consideraba a esa etapa
como una osadía de los otros
¿envejecer?, a él no le incumbía
sería joven por mucho tiempo.
En su mirada ausente
caben tantos interrogantes:
¿Habrá sido feliz
o la felicidad le fue esquiva?
Es tan callado, tan prudente,
que se llevará consigo
las rosas que iluminaron su vida
y también las espinas que la apagaron.
Viviana Laura Castagno Fuentes











