Hay palabras que atizan
brasas que estaban debilitadas
y en proceso de extinción certera.
Hay palabras que enardecen
porque llegan imbuidas todas
de una sevicia incomprensible.
Hay palabras serenas y afables
son la primavera insinuándose
cuando la escarcha quema todavía.
Hay palabras que nos llevan
hacia ese orbe luminoso e invisible
donde los renaceres se encuentran.
Hay otras que dejamos de pronunciarlas
y se van hacia una biblioteca donde viven
los que un día en silencio se exiliaron.
Viviana Laura Castagno Fuentes
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Si deseas puedes dejar tu comentario. Muchas gracias.