A veces, se volatilizan los sueños,
nada es como parecía,
se nos desmorona el cielo
con sus sol y estrellas incluidos.
A veces, se bifurcan los caminos,
y de pronto aparecen otros nuevos,
nos quitaron los carteles, los avisos
y todo lo planificado a endeble torna.
A veces, las montañas imponentes
son cerros empequeñecidos,
las praderas fértiles —tan bellas—
se vuelven interminables desiertos.
A veces, el estanque diseñado
en bravío mar se convierte,
hunde nuestra endeble barca
y en ella asfixiados mueren
tantos sueños, tan ansiados,
y junto a ellos, fenecemos nosotros.
Viviana Laura Castagno Fuentes
hunde nuestra endeble barca
y en ella asfixiados mueren
tantos sueños, tan ansiados,
y junto a ellos, fenecemos nosotros.
Viviana Laura Castagno Fuentes