Ese instante sutil y mágico
en que el alma prístina
descubrió la estratagema
para expresarse en su idioma
—dio a luz a la poesía—
inmortalizó a los sentimientos
que vivían enmudecidos
y condenados a la nada misma.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Ese instante sutil y mágico
en que el alma prístina
descubrió la estratagema
para expresarse en su idioma
—dio a luz a la poesía—
inmortalizó a los sentimientos
que vivían enmudecidos
y condenados a la nada misma.
Escribo muchas veces
en las páginas vacías
que tu silencio ha habilitado,
para acabar descubriendo
que no están en blanco
viven sentimientos incrustados
que decidieron invisibilizarse
por tímidos quizá o por miedo
a ser despertados de un sueño
donde son libres para ser ellos.
Cuando nuestros padres
se nos hacen recuerdos
y no los ven nuestros ojos
y se quedan huérfanas las manos
porque invisibles se volvieron...
es cuando se nos revela la vida
nos pone contra una pared
le quita a nuestros pies apoyo
mientras por dentro nos disgrega;
se nos deshizo el exquisito vergel
la precariedad invadió el espacio
y nos conmina a seguir el viaje
con ellos dentro de nosotros viviendo.
Domingo otra vez...
y continúa mi rotundo fracaso
para lograr una reconciliación
con un lapso de tiempo
—que sabe a poco para mí—
porque reverbera las ausencias
más presentes de mi vida.
Se quedó vacío, no hay voces,
todo mutó a recuerdos
y aunque el amor echó raíces
no ha florecido todavía
creo que está aguardando
a septiembre, febrero no alcanza.
Viviana Laura Castagno Fuentes
El mal
en todas sus manifestaciones
es la gran deuda existencial,
lo era cuando vine al mundo
se afianza y disemina ahora
y continuará agravándose
cuando me haya ido.
¿Dónde está la evolución entonces?
Creía, que la noche
llegaba para apaciguar
la confusión del día
y que el amanecer
nos permitía estrenar
a un mejor ser humano
consciente de su fugaz
viaje por la vida.
Era a la sazón —una niña—
la adulta de hoy sigue
imaginando lo mismo (?).
Que tu día se colme
de inspiración rebosante
y que logres exiliar de tu alma
a los sentimientos que allí viven
sin intención alguna de soterrarlos.
Deja que sean, no los atribules,
necesitan de tu aval con sutilezas
no los asedies demasiado
aunque en apariencia son frágiles
tienen en su génesis a la resiliencia.
Resarciré a los recuerdos
desobedeceré esa vil intención
por injustamente menoscabarlos.
¿Qué de nosotros sin ellos,
si ellos nos han edificado?
El presente es una ráfaga
que en pasado se convierte
en un tris, en un parpadeo.
Llegará el gélido invierno un día
y serán los denostados recuerdos
el abrigo amoroso para nuestros fríos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Habilitar que la noche
la calma fortalezca,
abandonar las preguntas
no pretender respuestas
escudriñar al cielo
para acabar comprendiendo
que solamente...
te has vuelto invisible.
Deja que me abrigue
aun cuando abrasan
las mañanas estivales.
Deja que enmudezca
que el diálogo suspenda
cuando hacia el silencio viajo.
Deja que reverberen
las preciadas reminiscencias
donde el amor está esperando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Que la inteligencia artificial
no interrumpa ni cohíba
el derrotero natural
hacia una humanidad
más humanizada,
que puede naufragar
en las aguas procelosas
de una artificial inteligencia
que del alma prescindirá.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Evita extinguirte
no mengües
el disfrute que provocas
cuando logro percibirte
en la opacidad del ruido
y en la transparencia
de la calma.
Entre tus intemperies
y mis inclemencias
no existe nada
—excepto el universo—
que en silencio
a través de sus estrellas
nos obsequia un cobijo
y el resarcimiento llega.
Desearía hallar la cura
para un sentimiento inescrutable
que se expande día a día.
Desearía definir con precisión
la desazón que habita dentro
cuando la realidad me excede.
Quizá necesite acuñar la palabra
porque tal vez nadie lo hizo
—es mucho más que extrañar—
es sentirse fenecida aun viviendo.
Sabe sobre inclemencias
tiene una maestría al respecto
escritas sobre su piel curtida.
Hay que mirar el diseño
de sus exitosas arrugas
testimonio mudo de su travesía.
Posee un vínculo con la tierra
cuando la lluvia falta a la cita
y el tenaz estío la resquebraja.
Se empecinó nomás la vida
le instaló un invierno prematuro
a quién lleva adosada una primavera.
Le arrebataron
al alma su voz,
le pusieron grilletes
le soterraron
los sentimientos
y la redujeron
a un remedo inaceptable.
La han minimizado
como si un oprobio fuese,
enaltecieron las nimiedades
exaltaron todo lo prosaico
no comprendieron aún
que sin ella... la vida es nada.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Estuve imaginando
el éxodo inevitable,
mutarán a páramos
los deliciosos vergeles
y será noche prematura
el adiós del crepúsculo.
Estaba observando
la fugacidad del tiempo,
sabe a poco todo ahora
las horas devinieron
en escasos minutos
y con ello, se acotó la vida.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A veces duele vivir,
solamente respirar
me genera cierta culpa.
Un sentimiento complejo
carece de argumento válido
pero está ahí, acicateando.
Y confieso que lo esquivo
porque es un invasor irredento
con precarias ínfulas de opresor.
Sabe que el diálogo he cancelado
no existe compatibilidad alguna
que su estancia garantice.
A veces duele vivir,
pero imagino tu sonrisa contagiosa
justo allí, en tus ojos dibujada
y la opresión comienza a ceder.
A veces suelo salir airosa,
cuando por estar absorta
—plasmando en mi alma—
se volatilizan los óbices
que sin permiso aparecen.
Y son las letras las responsables
disuaden interminables sequías
mientras suturan las heridas
de una tierra sedienta y ávida
que plácidamente aguarda.
Viviana Laura Castagno Fuentes