Quizá la adaptación como hábito
debería ser con restricciones,
no está bien adaptarse a todo
menos a lo que nos perjudica
porque lesiona zonas privadas
donde ni siquiera el adaptarse
merece un espacio a su medida.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Quizá la adaptación como hábito
debería ser con restricciones,
no está bien adaptarse a todo
menos a lo que nos perjudica
porque lesiona zonas privadas
donde ni siquiera el adaptarse
merece un espacio a su medida.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ella se llevó consigo
lo que enalteció su vida,
se fue junto a la bonhomía
a la comprensión ilimitada
partió junto a la ternura
—que era su arte implícito—
una manera de amar en silencio
acomodando lo que a veces
por dentro, se había desordenado.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Una pertinaz lluvia
está anunciando esta mañana
la puntual retirada del estío,
se percibe una suerte de anuencia
de las otras manifestaciones,
hay una complicidad parece
un juego amable entre todos
un recibimiento alborozado
para un otoño que presume
e investido de jirones, ha llegado.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Reminiscencias...
esa inmanejable insistencia
esa tozudez remanida
que amorosamente golpea
la puerta de los recuerdos
y a dialogar con ellos me invita.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Comparto con ustedes, es una exquisitez literaria realmente.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Te despido amigo
con una mixtura
de agradecimiento
y prematura nostalgia,
esperaré el regreso
cuando tu predecesora
haya aviado el escenario
con impecables vergeles.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Definitivamente
extraño todo
de la vida contigo
nada queda excluido
—excepto el mundo—
que nos era ajeno
pertenecía a otros
donde nosotras
no encajábamos,
nos bajamos a tiempo
y él sin nosotras
igual siguió girando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
¿Qué con la vida al fin
sino un lapso solamente
donde el albur nos domeña?
¿Qué con la vida entonces
sino la fugacidad permanente
un pretérito que al presente abduce?
¿Qué con la vida en realidad
sino un intento vano, una deriva,
una imprevisión hacia lo ignoto?
Viviana Laura Castagno Fuentes
Y escribimos por placer
porque la palabra abunda
y no podemos retenerla
en un cautiverio innecesario;
escribimos porque sí
es el pincel en la tinta
no admite justificación
o si necesitan alguna diré:
—escribimos para salvarnos—.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Somos fagocitados
—por incautos y reincidentes—
por una fuerza centrífuga
que nos desperdiga
y nos obliga después
a juntar lo que ha quedado.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Esa hoguera indómita
la pulsión de los sentimientos
un reducto inexpugnable
donde las emociones bullen,
un exacto universo paralelo
que nos domeña y seduce
el alma contemplando a solas
mientras hacia su orbe vuela...
poesía le dicen, para mí es magia.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Convengamos —que jamás logré superar tu adiós—, solamente fui acomodando mis jirones mientras organizaba mis prioridades y a ellas me dedicaba.
Tal vez no existe la caducidad del dolor, creo que se esfuma por lapsos como esas nubes que modifican su diseño y luego ante nuestros ojos se volatilizan.
Y sabrás que evito hablar con alguien al respecto, estoy curada de espanto y he cometido muchos errores —por esa reiterada costumbre de creer que los demás son confiables—, y no lo son en realidad, la aparente amistad se diluye ante un dolor y se escapa.
Por eso, elijo una suerte de atrincheramiento junto a emociones que son solamente mías (y tuyas) considerando que no existe nadie fiable para que indague en nuestro universo, sería un enemigo en nuestras filas.
Y creo que me preguntarías: ¿Y para qué exhibir tu dolor escribiendo, qué sentido tiene?
Y sería atinada la pregunta y responderé al respecto: "Cuando las emociones desbordan cual río que se sale de cauce, escribir es un bálsamo para mí, percibo que les incrusto alas y las induzco a volar fuera de mí" ; no importa si leen o no, en ese momento solamente estoy inmiscuida en las intimidades de mi ser y se gesta una liberación que acomoda las piezas diseminadas.
Pero también puede suceder que haya personas pasando por una situación similar y se sientan identificadas y esta costumbre mía por plasmar mis sentimientos en la escritura encuentre a alguien que pueda resarcir o atenuar su padecimiento.
Sabrás, que la alegría tiene muchos cómplices, pero un doliente está a solas descubriendo su camino hacia la superación ansiada.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Comprender en pocos días
que no existe la supremacía,
que nadie es más que los otros
y que en el camino aparecen
situaciones que nos doblegan
y con la abyecta mentira acaban
—la que prevaleció siempre—
mientras a la verdad sojuzgaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Inhalo los disímiles aromas
de un amanecer en ciernes,
huele a cielo que despierta
a estrellas que se apagaron
llega el perfume inigualable
de las fragantes glicinas
y huele a tu amor, que está vivo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Considerando el conflicto actual: ¿Pensaron ustedes que si se agrava ningún país del planeta estaría a salvo?, ¿o creen tal vez que solamente los involucrados serían los únicos afectados?
Es la primera vez que una guerra "involucra al mundo y lo pone al borde del abismo por decisiones imprudentes y soberbias de los mismos de siempre".
Deseo que los líderes más coherentes de algunos países, puedan lograr un llamamiento a la paz, a la cordura y un cese definitivo de los ataques.
Si esto no fuese posible "estaríamos ante un verdadero riesgo de una conflagración mundial que incluye el uso de armas nucleares".
Pero aunque esas armas no sean utilizadas, todos sin excepción "debemos prepararnos para vivir crisis energéticas, alimentarias y de seguridad".
A los que tienen adicción a las redes y a los móviles les sugiero que consideren la probabilidad de una vida sin ellos, al menos por un tiempo o tal vez para siempre, esto es impredecible.
Lo único que nos convoca a todos como "humanidad" es que esta guerra deje de escalar porque en pocos días estará afectando el desenvolvimiento del mundo tal como lo conocemos —aunque "los medios de desinformación occidentales" intenten distraer con programas mediocres y noticiarios con un periodismo adicto a la programación mental—.
La situación es gravísima, compleja y nos atañe A TODOS, nadie se salvará solo.
Y reitero: Los responsables son los mismos de siempre.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Hasta aquí me acompañan
reverberaciones plenas
de una niñez inolvidable,
la simiente de cada etapa
la que resarce sin límites
la garante indiscutible
para que la contaminación
del afuera y sus esquirlas
no contaminen a la adulta.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Percibir íntimamente
que elegir ser libre
es arriesgarse entera,
en una caída interminable
sin soporte ni destino
es la sinuosidad constante
es el amparo ausente
pero también habilita
encontrar cuando no buscamos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Mirar hacia dentro
implica muchas veces
arriesgarse a nadar
en la mar que allí aguarda
—salir airosos y fortalecidos—
o claudicar por evasivos
y convertirse en naufragio.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A quienes aman leer les sugiero este libro del autor "Hermann Hesse".
Es un resumen de las vacilaciones existenciales del autor y sus experiencias con diferentes religiones, su resistencia a la religión impuesta en su hogar por sus padres y el descubrimiento de la versatilidad del "hinduhismo" por la ausencia de "dogmas".
Después llega el nudo gordiano del libro: Cuando el autor explora "las profundidades del alma" y la exhaustiva comprensión que sobre ella realiza con gran solvencia.
Una riqueza ingente en un "Pequeño Gran Libro".
Viviana Laura Castagno Fuentes
Desearía un atardecer a tu lado, degustando un fragante té y dialogar de lo que emane naturalmente como lo hacíamos.
Siempre estaba presente el recuerdo de tu madre —mi abuela—, y surgían anécdotas desconocidas por mí que la conversación enriquecían.
Recuerdo una en especial, cuando la abuela era maestra en el grado a su cargo desapareció una cartuchera con lápices de colores.
El niño afectado había llegado sollozando hasta su escritorio y comentó el episodio, descubrió cuando regresaba de un recreo —que no estaban sobre su pupitre—.
Mi abuela, pidió silencio a los alumnos y les dijo con firmeza: —Entregaré a cada uno de ustedes una rama y mañana todos deberán dejar la misma sobre su pupitre y pasaré a observarlas y si la misma creció un poquito, entonces estaré ante el autor del hecho.
La clase terminó, el alumnado regresó a su hogar y mi abuela emprendió también el regreso al suyo, allí la esperaban sus ocho hijos y estaba ansiosa por verlos.
Contó a su familia lo sucedido y todos coincidieron en que era una estrategia que algunos habían presenciado y que seguramente resolvería el desencuentro entre dos compañeros.
Llegó la hora de ir a la escuela, mi abuela deseaba terminar cuanto antes con ese incidente, pero a su vez dejar un mensaje para el autor y los demás compañeros de aula.
Comenzó a recorrer las filas de niños mientras observaba la ramita que cada uno exhibía, todo estaba dentro de lo pergeñado.
Cuando llegó donde un niño mostraba la rama, mi abuela se detuvo y le dijo casi al oído —lo que has hecho está mal, nunca más reiteres lo mismo—.
Devolveré lo que has retenido a tu compañero y quedará esto entre nosotros.
El alumno asintió avergonzado y entregó los lápices, pero mi abuela jamás dijo a los demás alumnos quién había sido.
¿Cómo supo mi abuela?
Un viejo truco que se acostumbraba aplicar, les dijo a cada uno de sus alumnos que esa ramita que les entregaría —crecería un poquito en manos del autor o responsable—.
El niño que se apropió de la cartuchera —cortó un poquito la ramita— y se delató ingenuamente.
Mi abuela no lo expuso, era un niño que vivía en pobreza extrema y deseaba tener sus lápices de colores.
Aprendió la lección y mi abuela nunca dijo quién había sido, ni siquiera a sus hijos que preguntaron con insistencia.
Viviana Laura Castagno Fuentes