No entender a veces
que aunque tu adiós
era un hecho tan natural
como inevitable...
un pétalo solitario
despierta tu recuerdo
—aunque jamás duerme—
y en un mar inasible
percibo que me estoy ahogando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
No entender a veces
que aunque tu adiós
era un hecho tan natural
como inevitable...
un pétalo solitario
despierta tu recuerdo
—aunque jamás duerme—
y en un mar inasible
percibo que me estoy ahogando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ausentarse...
despacito y sin estridencias
imitar la sutileza del día
cuando comienza a retirarse
y el manto de la oscuridad llega.
Ausentarse...
sin despedirse, sin aviso previo,
así como hace la vida con todos
en puntillas se acerca y el viaje
que creímos eterno, se acaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Sabía eternizar los silencios
iniciaba un viaje hacia su interior
un pacto secreto, un enigma,
donde inquirir era improcedente.
Deseaba una conexión íntima
apagarse en sus desiertos
resarcirse a solas de las estocadas
sin el acoso de la vacua vorágine
que a su alma noble apabullaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Buscar un espacio
donde pueda hospedar
en absoluto silencio
a los paisajes que he diseñado
para que mi alma respire
mientras inhala los aromas
y acaricia la peculiaridad
de las glamorosas texturas.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Mentira,
nos mienten
cuando nos dicen
que el pasado no existe,
como si fuese un oprobio
rememorarlo.
Sí, existe
y está vivo e indemne
en todos los intersticios
y desde allí nos mira.
Está cómodamente
hospedado
en las hojas doradas
que desgarró el otoño.
Está en el aroma
del humeante café
de la mañana,
y mi padre vuelve
porque jamás se ha ido.
Está en la plaza del pueblo,
en cada juego
donde mi niñez
risas y algarabía
desperdigaba.
Y mora en la sonrisa
que mi madre en sus ojos asilaba
estaba munida de un amor
inmarcesible
que en mí vive impoluto.
Y está omnipresente
en la plenitud del alma
cada vez que la infancia
su ingenuidad y frescura
esparce.
Mentira,
es mentira
que el pasado no existe,
lo recreamos día a día
—porque él nos ha edificado—.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A veces me sorprende y con creces
la soberbia avasallante de los humanos,
Mirando en retrospectiva
el dolor fue menguando
creo que terminó su trabajo
ahora cedió su espacio
y se está retirando en silencio.
Lo reemplazó otro sentimiento
que se ha instalado con sutilezas
atiza con insistencia y retrocede
como si disculpas pidiese...
tristeza es su nombre y está en el alma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Extrañar es un verbo, uno más de los que enriquecen nuestro riquísimo idioma "castellano", pero si indagamos en su génesis descubriremos acepciones varias y disímiles también.
Pero si exploramos en profundidad el sentimiento que genera nos adentramos en un universo que sacude y conmociona al entendimiento.
Es un navío sin puerto, sin piélago, con un derrotero confuso y obsoleto a donde van a morir los navíos abandonados por circunstancias varias.
Es el ave que se equivocó de árbol, de nido y de cielo, confundió las estaciones esperando a la primavera y le sorprendió el invierno con la tenacidad de sus fríos.
Es el vacío que pergeñó un lugar en nuestro cuerpo y es la incapacidad rotunda para detectar dónde se ha asilado; pero también es el huésped de nuestra mente o quizá vive en el alma y de allí es absolutamente inexpugnable.
Viviana Laura Castagno Fuentes
En ese instante puntual
cuando se retira la mente
a su receso natural
y deja de incidir...
aparecen subrepticiamente
las sutilezas del alma
comunicando a su manera
que sea río siempre
fluyendo sin cesar
hacia los vergeles
y las primaveras eviternas
que están, aunque a veces
visualizarlos no pueda.
Viviana Laura Castagno Fuentes
¿Desordena la natura en cada estación nuestra vida o quizá la organiza con su sabiduría si nuestra mirada modificamos?
Un río con sus aguas convulsionadas cuando el viento las azuza no dubita en avanzar e invadir sus alrededores, embiste cualquier óbice e inunda cada intersticio que encuentra.
Nosotros definimos como una "tragedia" a un fenómeno natural como es "una riada" (máxime cuando hay víctimas), pero sucede que el río —no sabe, no entiende—porque su génesis es crecer y expandirse, el daño —ex profeso— solamente el hombre infiere, es el único ser viviente con una capacidad inconmensurable para la malicia y es reincidente al respecto.
La natura desorganiza el orden tal como nosotros lo concebimos, pero los seres humanos atentan permanentemente contra ella a sabiendas de que hay agresiones que son y serán irreversibles.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escudriñar los brotes tiernos
de una suculenta que resiste
a los implacables fríos otoñales.
Observar cómo se volatilizan
las antojadizas formas de las nubes
cuando el viento en deshacerlas se empecina.
Explorar los misterios de la natura
y acabar leyendo sus mensajes implícitos
es la vida insistiendo —a pesar de todo—.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cobijarme entre tus brazos
el lugar donde lo imposible sea
y evanescerme allí sin miedos.
Dejar que todo fluya, que acontezca,
sin la tiranía absurda de las horas
y detener al tiempo sin prejuicios.
Que se volatilicen los resquemores
entre los límites todavía difusos
de un presente que atiza mientras colma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Descubrir que hablo sola
imaginando las respuestas
y el diálogo una realidad se vuelve.
Es la soledad —me respondo—
como si necesitara mi alma
un sesgo de normalidad, una excusa.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ser la brizna de un delicado pétalo
desgarrado por la tenue lluvia
y presentir que soy flor todavía.
Ser una playa salvaje y silenciosa
que a las aguas espera ilusionada
para curar la sed de sus grietas.
Ser luz de un amanecer en ciernes
que a los vestigios de las sombras fagocita
mientras al telón de la niebla desconcierta.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Muchas veces respiro solamente y confieso que busco una justificación para continuar viviendo, pero esa búsqueda es hasta ahora infructuosa y esmerila las fuerzas que aún resisten.
Muchas veces la soledad me disgrega y disemina partes mías que se exilian hacia un lugar ignoto donde no tengo albergue.
Muchas veces la tundra comienza otra vez a expandirse y evito con todos mis bríos que llegue al único espacio donde aun vive un atisbo de ilusión disfrazada de amaneceres espléndidos y primaveras refulgentes.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Los de siempre, los reincidentes,
si al pasado y al presente escudriñamos
otra vez a todos los encontraremos.
Los que descubren al mundo
mientras lo sojuzgan y exfolian
en aras de una libertad que conculcan.
Los mentirosos de siempre
los que proyectan las culpas
en las víctimas de sus masacres.
Son los de siempre, los mismos,
empeñados en reducir al planeta
con la excusa remanida de la supremacía.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ausentarse un tiempo
escapar de la ignominia
Seré un olvido instantáneo
una hoja extraviada en la hojarasca
de un otoño tenaz y prematuro.
Seré un recuerdo inexistente
un adiós transitorio y esquivo
la vida sigue, la muerte es nimia.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Decidir o creer que decidimos
—hasta que responde la vida—
con sus miles de imponderables
es una sutil invitación que cursa
para que la soberbia depongamos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Hay palabras que atizan
brasas que estaban debilitadas
y en proceso de extinción certera.
Hay palabras que enardecen
porque llegan imbuidas todas
de una sevicia incomprensible.
Hay palabras serenas y afables
son la primavera insinuándose
cuando la escarcha quema todavía.
Hay palabras que nos llevan
hacia ese orbe luminoso e invisible
donde los renaceres se encuentran.
Hay otras que dejamos de pronunciarlas
y se van hacia una biblioteca donde viven
los que un día en silencio se exiliaron.
Viviana Laura Castagno Fuentes