Comparto con ustedes una Poesía maravillosa de "Pedro Bonifacio Palacios" un docente y escritor Argentino que escribía con el seudónimo de "Almafuerte".
Deseo que la disfruten.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Deseo que la disfruten.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Despertar creyendo que la memoria
guardó sigilosa los versos
que se fueron instalando
antes de que el sueño me abdujera.
Descubrir desolada a la mañana
que en realidad no hay indicios
las palabras todas se esfumaron
como lo hicieron los sueños.
Ser rehén y carcelera a veces
de una poesía en ciernes
que está dictando su letra
y terminar comprendiendo
que decidió fugarse antes.
Viviana Laura Castagno Fuentes
El árbol con enjutas ramas
está esperando otra oportunidad
sabe que hay un pequeño atisbo
para que su desnudez ya no sea.
Y mientras aguarda, ofrenda
pequeños gajos a los bulliciosos loros
que su amoroso nido edifican
para acunar la fragilidad de la vida.
Cuando irrumpa la primavera
con su faceta de renaceres
el ciruelo estrenará su vestidura
flores níveas le insuflarán bríos nuevos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A diferencia de los demás géneros la poesía es única, porque tiene la potestad de interrogarse a sí misma, es autorreferencial y se permite interpelarse.
Siempre me preguntaba: ¿por qué es tan especial este género?, y lo fui descubriendo mientras la pergeñaba y la escribía, aprendí a amarla desde afuera primero y desde su génesis después.
Tiene una versatilidad que ni la novela, ni el ensayo se permiten, "se cuestiona a sí misma".
Tuve que inmiscuirme en sus entrañas y analizar cada palabra para llegar a comprender por qué "la poesía" es y será una expresión sin parangón en la literatura.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Y lloré por ti
a sabiendas de que era un hecho
natural e irreversible
una parte de mí no comprendía
y se resistía a aceptar lo inevitable.
Y lloré como nunca
con el cuerpo y el alma cohesionados
inundé espacios yermos
fui la saciedad de los eriales
desbordé los estanques solitarios.
Y lloré vacía y extenuada
la respuesta que hallé para exiliar
a una angustia que se expandía
mientras a la vez se agigantaba.
Y lloro todavía te confieso
cuando tu recuerdo duele
—y seguiré haciéndolo—
las veces que crea pertinentes
porque el amor que has sembrado
no conoce ni sabe sobre olvidos
está aferrado a la piedra basal
de los ricos y eviternos recuerdos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Sabe enmascararse de silencio
el olvido con suma delicadeza,
como si una enredadera fuese
escala el muro de francas palabras
y con destreza consabida lo esvanece.
Es un habilidoso innato, un as,
navega en aguas turbulentas
sorteando todas las borrascas
se mimetiza de silencio siempre
pero es un actor disfrazado de olvido.
Viviana Laura Castagno Fuentes
La desgreñada cabellera
de un sauce en el atardecer
de su vida, es abducida cada día
por la oscuridad de la noche
y ante la mirada desaparece.
¿Habrá un árbol mañana,
o será un recuerdo solamente
que atesorará la memoria
de un alma que se está cansando
de las despedidas reiteradas?
Viviana Laura Castagno Fuentes
Incides en el clima de la flor
que al amanecer con ilusión aguarda
ataviando su corola con donaire.
Incides en mi universo íntimo
lo expandes cuando recuerdo
que los recuerdos jamás prescriben.
Incides hasta en el aroma del café
mientras me sigo preguntando...
¿Qué has percibido después del después?
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escribir con pasión, sin reticencia alguna, desalojar todos los impedimentos que en la mente suelen apoltronarse sin nuestra anuencia y atreverse a navegar en un piélago donde las palabras son nuestra barca.
Escribir sin pensar jamás lo que pensarán los otros, es una trampa sutil y reiterada para anclar la autonomía y soterrarla.
Escribir como si una hoguera estuviésemos atizando, trepar a un árbol para avizorar con claridad la natura, inundar lo que fuere con las lágrimas porque ignorar al dolor es muy complejo y juega muy bien las partidas.
Escribir desde las tripas, quitar los velos, abrir caminos donde la aridez abunda, sembrar una primavera entera en el alma aunque esté el invierno resquebrajando la piel sin hacer ruido.
Escribir, un duelo diario, una exposición a otras miradas, desnudarse entre el papel y la tinta, una decisión sin concesiones, caer desde un despeñadero y aun así... continuar ofrendando con el alma entera porque existe una fuerza motriz que desde las entrañas está obrando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Sus aguas discurren sabias
saben elidir a los óbices
con sus puntuales bifurcaciones.
Y cuando el calor abrasador
lesiona y abre grietas con sus garras
restaña la angustiosa sed con su riada.
Es un pedagogo dúctil y ecléctico
se torna tumultuoso y enmudece
antes de volverse mar y en él, diluirse.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Quizá sobrevivan ellas
a pesar del frío viento
que dispersarlas no ha podido.
Quizá sean presas del silencio
que se impone muchas veces
para no importunar al ruido.
Quizá no se agosten huérfanas
que la genuina ofrenda se eternice
y en algún alma poesía se vuelvan.
Quizá...
Viviana Laura Castagno Fuentes
Muchas veces, en la intemperie que el camino propone suele ofuscarse la mirada y en confusiones se extravía.
Es allí donde apareces, te insinúas con tu prudencia consabida generando los ajustes necesarios para reencauzar el itinerario y la serenidad retorna de nuevo, con una pizca de primavera escondida entre sus pliegues.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Observar con asombro
hasta quedar extasiada
los atributos de la natura,
unos trémulos brotes medran
a pesar del rigor de los fríos,
despliegan una actitud hidalga
desafían a la muerte con bríos
—mientras su belleza ofrendan–
es la planta diciendo: "yo tengo alma".
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cuando el crepúsculo magnificente
inhiba al enigma de las sombras,
cuando las hojas caducas del otoño
se queden a la rama adheridas,
cuando la montaña se mueva
para que nadie ose profanarla,
cuando el mar a sus olas domeñe
y sea un río manso y predecible,
cuando serena toques a la puerta
y emocionada atienda el alma...
sabré que llegué al orbe que esperaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
La vida que teníamos juntas ha sufrido una metamorfosis absoluta, después del naufragio nada ha quedado indemne —porque excepto la solidez del amor— lo demás ha desaparecido.
Los amaneceres saben a poco, aunque continúan obsequiando sus espectáculos inigualables, la ausencia de tu mirada cambia la percepción de la mía y las estridencias pierden su brillo.
Solamente están: —las adaptaciones eviternas—, un proceso que comienza en la mente y allí se desenvuelve con cierta solidez podría asegurar, pero cuando hay que persuadir al alma —para que haya una fusión entre ambas — el fracaso es rotundo porque en el alma ni las fintas ni las mentiras tienen asidero alguno.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Dibujar tímidamente con palabras
los besos que aún deambulan
por disímiles escenarios.
Poseen una innata habilidad
saben mimetizarse en los versos
de una poesía desorientada.
Se acomodan plácidamente
y esperan el indicio certero
para que el alma destinataria
descubra dónde están ...y los lea.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Recordar mi adorable niñez
es una fuente permanente e inagotable
de riquísimas emociones y vivencias
donde el amor es el absoluto protagonista
junto a la ingenuidad y la pureza.
Existe un refugio inexpugnable allí
una amalgama sutil y exacta
donde los embates todos de la vida
logran minimizar sus efectos colaterales
o sencillamente con elegancia se esfuman.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Me estoy olvidando del invierno
aunque sus fríos se empecinen
en diseminar su níveo manto.
Pienso en la sucesora solamente
mientras la simiente estoy aviando
para resarcir la frialdad de los eriales.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Duele el mundo...
solivianta y desorienta
inventa abismos mientras
sin miramiento alguno
nos apabulla y domeña.
Duele esta vida...
demasiado en pocas manos
mientras se expande lo exiguo
y amedrentan con los miedos
que al alma está fagocitando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Dejar de buscar y abandonarse
a los pliegues que las sombras
proponen mientras se expanden
en absoluto silencio, solamente
interrumpido por un frío viento
que intenta ingresar a hurtadillas
por un resquicio que ganó al olvido.
Viviana Laura Castagno Fuentes