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martes, 24 de diciembre de 2019

DÍAS MÍOS...



Días difíciles, complejos,
hay sentimientos enajenados,
presencias investidas de ausencia
que estarán en el alma solamente
pero ya no más en nuestra mesa. 

Días donde las lágrimas guardadas
dibujan nudos de todos los tamaños
y se atascan en nuestra garganta
formando aludes de agua contenida,
que cuando libremente fluyen 
universos enteros inundan.

Días donde los desasosiegos 
no encuentran lugar para asirse,
invaden nuestras sinuosidades,
descienden hacia espacios abisales
y allí se quedan en silencio.

Viviana Laura Castagno Fuentes

IMPRUDENTES INTRUSOS



Irrumpieron los recuerdos otra vez,
pero sin anuencia acordada
quedó una hendija habilitada
y por allí se introdujeron los arteros.

¿Qué desean de mí, díganme,
que no haya sido entregado?

Porque trajeron al pasado todo
—en un amasijo informe—
que logró desorientarme 
y extraviada estoy vagando
allí donde ya no pertenezco.

No los he llamado siquiera,
es como si un devastador huracán 
hubiese derribado todo
—sin tocar la puerta previamente—
y entre escombros amorfos
en una naúfraga me convirtieron.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 23 de diciembre de 2019

JUGUEMOS



Imitemos a la magnificencia,
seamos un bellísimo amanecer
o tal vez un crepúsculo espectacular,
presumamos por un rato, que somos una flor.

¿Y si fuésemos una hoja que desprende
con sutileza el otoño cuando se anuncia?

O podríamos ser un cielo translúcido
diseñando nubes en obras de arte devenidas
cuando de formas y tamaños mutan 
mientras a un radiante sol ocultan.

Seamos una gota de rocío sobre un pétalo,
una enredadera grácil que a un muro orna,
elijamos ser una playa que al río aguarda
o seamos el río mismo a la playa acariciando.

Podremos ser lo que la imaginación habilita,
seamos alas, no raíces a la tierra ancladas,
despertemos a esas aves que anidan dentro
y hacia ignotos universos viajemos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 22 de diciembre de 2019

SU VIAJE



Como era el plan original,
preparó el viaje tan anhelado,
reservó los pasajes con antelación
y en sus maletas cabía su vida toda.

Viajaría en avión, aunque eran dos,
necesitó un lugar solamente,
su ilusión la desbordaba, resplandecía,
expandir sus límites sería la terapia.

Su itinerario era desconocido,
amaba improvisar sobre la marcha,
recorrería la ciudad primero,
para escudriñar las montañas más tarde.

Viajó sola, pero en su alma,
viajó mimetizada también
una inconmensurable desazón
que no necesitó ni siquiera pasaporte.

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 21 de diciembre de 2019

ENTRE INDECISOS ...


¿Cómo debo definir
a una estación indecisa?,
esperaba a un recalcitrante verano
y debí dar la bienvenida al otoño. 

¿Pero qué sucede, 
hay confusión acordada?

Mientras me preparaba
para decir adiós a una primavera tardía,
llegó un sucedáneo —un intruso diría—
no es otoño, pero tampoco es verano.

No importa, eres bienvenido igual,
adiós esplendorosa primavera,
adelante don estío —aún extraviado—
disfrazado de un otoño tenaz y atribulado.

Viviana Laura Castagno Fuentes


viernes, 20 de diciembre de 2019

DOS FRÁGILES VIDAS



Escucha viento, escucha,
no azotes con tus bríos,
mengua tu empecinamiento,
estás atribulando a un nido.

Él está desprotegido,
sobre una vieja chimenea 
que como hogar fue elegida
por dos palomas ansiosas
que allí amorosamente anidan.

Si continúas con tu ira
caerá desde lo alto,
fenecerán dos ilusiones
que allí se están incubando.

Deja que el ciclo continúe
—las aves están desorientadas—
cada vez que bramas las intimidas
están cuidando dos huevecillos frágiles
deja que sus vidas sean, sé compasivo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 19 de diciembre de 2019

CARTAS MUERTAS



He enviado la última carta,
iba imbuida de amor eterno
no hay indicios sobre ella
aguardo las respuestas todavía.

Deduzco que estará extraviada
tal vez a la mar haya caído 
y sobre un banco de corales 
adormilada esté resistiendo.

Sus predecesoras fracasaron
y ella estaba desconcertada,
temió reincidir en el intento
por eso en la mar se ha sumergido

Sabe a fracaso,
a intenciones genuinas
sin reciprocidades,
era amor sublime del bueno,
sin destino, ni destinataria.


Viviana Laura Castagno Fuentes


¿QUÉ HAY DESPUÉS?



Cuando un ser amado
su derrotero termina,
—genera una implosión dentro—
derrumba nuestra estabilidad
porque la devastación nos anquilosa.

Sabemos que muerte y vida
viajan unidas, son inherentes
a la condición humana,
pero —hay que convencer—
a un alma que quedó vacía.

Cuando un ser amado parte
—habría que paralizar al mundo—
la música, los ruidos, los festejos,
a todos —habría que prohibirlos—
nuestro desasosiego y dolor
lo ameritan, no hay excusa alguna.

Son los sentimientos comprensibles
—cuando una tragedia nos ofusca—
nos aguarda un largo proceso
por caminos pedagógicos
—porque somos alumnos eternos—
en la universidad de la vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 17 de diciembre de 2019

NUESTROS CIELOS



Hay cielos diáfanos,
que se instalan dentro
disipan las tribulaciones
y a los miedos neutralizan.

Hay cielos que de tan límpidos
iluminan los caminos,
nos enseñan rutas alternativas
y en ellos renace la vida de nuevo.

Hay cielos enigmáticos
y debemos explorarlos 
con actitud escudriñadora
imitando la sabiduría del ave
y en su seno mimetizarnos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 15 de diciembre de 2019

EL ALMA PERCIBE



Quiero ver rostros,
me harté de ver máscaras,
no quiero falsas sonrisas
cuando me miran las lágrimas.

Quiero la autenticidad siempre
quiero al alma mirándome,
porque con mi alma los miro
aun cuando mis ojos no ven.

Quiero a la espontaneidad,
huyo de las falsas apariencias,
si la sinceridad es mi atavío
¿Por qué debo soportar la hipocresía?

Viviana Laura Castagno Fuentes


sábado, 14 de diciembre de 2019

ELLAS, UN GRAN AMOR


Estoy enamorada de las palabras,
cada vez que algo garabateo
comienza con ellas un idilio
que de amores profundos
se nutre, porque sin él
definitivamente no existirían.

Adoro en amor sumergirlas,
pero también son necesarias las otras,
las que tragedias humanas albergan
porque la vida es eso,
un amasijo de luz y oscuridades.

La poesía, escueta, sucinta, sobria,
sabe despabilar almas adormiladas
cuando hay compromisos verdaderos
y los dolores ajenos —también son míos—.

Muchas veces leemos un libro
y no logramos hallar en sus páginas
una sola frase con la que nos sintamos
identificados o contenidos tal vez,
pero aparece una poesía
y decimos —la escribieron para mí—.

Posee el don indiscutible para plasmar
gritos de auxilio cuando amerita,
pero sabe convertirse en una interpelante
ante una humanidad indolente
que viaja hacia un naufragio a sabiendas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

CAMBIAMOS TODOS



Cambiamos todos sin excepción alguna
durante nuestro viaje, es lo inevitable,
quién dice lo contrario, viaja distraído
o en el itinerario se ha anquilosado.

Cambiamos, es natural,
la evolución es el nudo gordiano,
otros por comodidad o pereza mental
cancelan un proceso que debería mejorarnos.

Cambiamos y nos compete a todos,
aun conscientes, aun no, 
viajamos lesos desde ahora 
porque no somos los mismos.

Viviana Laura Castagno Fuentes


viernes, 13 de diciembre de 2019

MIS SILENCIOS



Amo el silencio, 
transmite tanto
y la locuacidad vacua
ante su solvencia, languidece.

Amo el silencio,
trae a la plenitud toda,
empotra sentimientos nobles
que del ruido escapan.

Amo el silencio,
invita a mis musas
ellas calladas viajan
y de la estolidez huyen.

Amo el silencio,
es timonel de mi alma
es su hábitat natural
donde ella se construye.

Amo el silencio,
habilita licencias tantas
elude a las multitudes
porque a la confusión convocan.

Viviana Laura Castagno Fuentes


HAY QUE INVENTAR PALABRAS



Faltan palabras, faltan,
—no han sido aún inventadas—
y para expresar sentimientos hondos
hay ausencia de ellas, hay orfandades.

¿Cómo denominar el dolor inasible
cuando un hijo parte, se adelanta,
en este inefable camino de la vida?
¿Cómo hay que definir tanto desgarro
qué palabra existe si no hay ninguna?

Hay que inventar palabras,
habría que acuñarlas, sin miedos,
—los padres no son huérfanos de hijos—
ellos están sin palabras que los contengan.

Hay que inventar palabras pronto,
para los padres por angustias transidos
es una tragedia que estruja al alma
—es un naufragio en la mar profunda—
porque el destino de ese hijo "era un puerto".

Viviana Laura Castagno Fuentes


RÉQUIEM PARA UN ÁRBOL


Allí estás, allí yaces languideciendo,
eres un despojo ahora, un moribundo,
un remedo que supo ser árbol, un sueño,
un amoroso "ficus", un cobijo que mutilaron.

Durante décadas medraste sin pausa,
una especie vegetal arbórea exuberante,
tus brazos frondosos se extendían 
asidos a un tronco sólido y robusto.

Se percataron demasiado tarde,
era inevitable que hundirías tus raíces 
invadiendo espacios prohibidos 
y hoy con un despliegue cinematográfico
cercenaron tu imponente cuerpo, amigo.

Cuestiones incomprensibles de los hombres,
los depredadores más brutales que existen,
alguien decretó tu muerte con gran indolencia
y tendido en la vereda, estás agonizando.

Pero, con tus raíces tercas y profundas
no pudieron todavía amigo, no pudieron,
están a la madre tierra con vigor aferradas
y debo confesarte algo:  —deseo que no puedan—
que no puedan nunca con ellas
mi querido "ficus", mi amigo árbol.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 12 de diciembre de 2019

SI VIENES A MÍ



Si vienes a mí,
ven con verdades ataviada
ya no más con mentiras
las he tolerado por sobria
pero ya no más,
me han hastiado.

Si vienes a mí,
sabrás que tus ambages 
tendrán selladas las puertas
y también las ventanas
solo verdades ingresan, 
solamente ellas.

Si vienes a mí,
tengo el abrazo presto,
pero lucirás genuina,
no habrá concesiones
porque he abrevado en mi viaje
y las argucias demolieron siempre
aparentes y férreas relaciones.

Si vienes a mí,
ven munida con verdades
—o mejor, no vengas—.

Viviana Laura Castagno Fuentes

¿CÓMO NO DESPEDIRTE?



¿Cómo no decirte adiós?
sería un dislate de mi parte,
una osadía, casi un atrevimiento,
para mejorar la vida has llegado.

Iluminaste con esplendores únicos,
los patios, los jardines, las calles,
que había apagado con creces 
el invierno
y la vida en los mustios vergeles despertaste.

Hoy, el tenue calor que trajiste ha mutado,
las flores están agobiadas
se precipitó el verano parece
—como si tu exilio procurara—.

 Decir adiós a mi estación predilecta 
es como arrancarme el alma,
es un arrebato, prefiero decirte hasta luego
—mi adorable y prolífica primavera—.

Viviana Laura Castagno Fuentes

EN FUGA

          

Cuando la inspiración se aleja,
cuando la orfandad se impone
salgo a buscar a mis musas
las persigo donde sea —aquí y allá—.

Porque cuando las palabras huyen:
crece una playa sin arenas
se expande una mar sin aguas
y hay espacios abisales abducidos.

Salgo pronto en búsqueda de ellas
pueden estar sobre una roca inerte,
trepando junto a una enredadera
algún vetusto y solitario muro 
o viajando quizá sobre una hoja
que desgarró un irreverente viento.

Mis musas son impredecibles
logran sumirme en
 desazones 
cuando hacia recónditos lares viajan
o restablecen la vitalidad a mi alma
cuando hacia mí con sigilo regresan.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LÁGRIMAS ANQUILOSADAS



Las lágrimas, simbolizan tanto,
llevan adosado muy dentro
huracanes devastadores a veces
y también pueden asilar alegrías quedas.

Las lágrimas, portadoras de emociones,
asistentes con solvencia para exiliar dolores,
manifestaciones naturales, nuestros permisos,
que muchas veces la estolidez humana eclipsa.

Las lágrimas, transportan al pasado todo,
pero también al presente, aunque tácito,
lloramos por tanto, por tantos y todo,
y en cada lágrima emancipada
subrepticiamente —viajamos nosotros—.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA SIESTA

             

Junto al verano —que con bríos ha irrumpido—
anticipándose unos días según el calendario,
también llegan tiempos para la siesta
—esos interregnos tan especiales—
que parecen suspender un rato a la vida.

La siesta, un hábito natural aun en pueblos 
y ciudades del interior —son casi obligatorios—
un paréntesis donde solo el silencio habla
y los soles abrasadores a la piel laceran.

La siesta, un llamado tácito al reposo
—y un recuerdo que aún me perturba—
porque para mí era como convocar
a la inescrutable muerte sin mi anuencia.

Viviana Laura Castagno Fuentes