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sábado, 10 de agosto de 2019

PRIMAVERAS TRUNCAS



¿Sabes?, olvidé en qué capítulo
de nuestra historia sin final, íbamos.
Dejé de recordar el instante exacto
en que faltaron los nexos cómplices,
que nos acercaban y decidieron aislarnos;
se quedaron mudos, como nuestros sueños, 
los que albergaban proyectos tantos.

Ellos estaban cuajados 
de primaveras pródigas y eternas
rebosantes de amorosas prímulas y glicinas,
debo confesarte, busco en mis recuerdos
las razones del desencuentro
hurgo en todas partes
y a medida que avanzo, más retrocedo.

Teníamos un mapa de nuestra vida
que desapareció como por arte de magia
y cabían en él todos los itinerarios,
esbozo recursos y estrategias
para menguar un poco el desconcierto
que produjo nuestra historia sin final
cuando por un agujero negro fue abducida.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

sábado, 3 de agosto de 2019

DÍAS...



Hay días estancos, difíciles, 
las montañas lloran 
lágrimas de rocas, 
nos bloquean los caminos
y la salida nos dificultan.

Son días complejos, arteros,
sentimos que nos invadió el afuera
intoxicando una paz consolidada
y las piezas ordenadas
cual tablero de ajedrez
desperdigadas yacen ahora.

Pero, a pesar de ese amasijo,
surge una fuerza que no conocíamos
comienza a organizar nuestro caos
y descubrimos una fortaleza
que sin estímulo externo
hubiese permanecido dormida.

Es la vida, tan impetuosa ella,
es pedagógica hasta cuando nos demuele. 

Nada, nada de lo acontecido
sucede sin modificar algo,
—cambiamos, con anestesia o sin ella—
es la vida, no hay fórmulas,
continuar es la única salida.

Viviana Laura Castagno Fuentes
        

LO MUSTIO



Hay tantos árboles enjutos
que de harapos visten,
se han quedado desnudos, 
hasta sus sombras perdieron
que eran alivio y amparo.

Hay tristeza acumulada,
hay demasiadas ausencias
no sólo están desvestidos
sino también huérfanos
de sus aves y sus cantos. 

Hay árboles tan desolados, 
que hasta su angustia comparten, 
—el viento es el gran confidente—
cuando entre sus intersticios
de troncos y vacías ramas, ruge.

Todo llega, todo fluye y pasa,
los días para renacer se acercan,
hasta el sol está alumbrando más rato
—como si estuviese anunciando —
que pronto estallarán de brotes
sus estoicas desnudeces.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 30 de julio de 2019

Y UN DÍA...SUCEDIÓ



Cuentan, que las aguas de un río,
cansadas de fluir sin pausa
serpenteando entre rocas, 
deslizándose en cascadas, 
—decidieron en secreto un día—
tener una vida más calma. 

Luego de una reunión pactada,
las aguas, eligieron su destino,
serían un estanque tranquilo,
sin las urgencias que implicaba ser río,
solo paz y serenidad necesitaban.

Y así sucedió, el deseo se materializó
en una depresión del terreno
se detuvieron —no siguieron al río—
y en estanque se convirtieron,
no serían aguas muertas
sino aguas quietas de ahora en más. 

Aquel río —perdió en su trayecto—
a unas aguas que soñaban
con una existencia meditabunda
para ser cuna y cobijo de otras vidas. 

Hoy, bellísimos nenúfares navegan
y garzas elegantes descansan
sobre unas aguas mansas
—que supieron ser río—
pero que un día eligieron
ser un amoroso estanque.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 29 de julio de 2019

LA CORRUPCIÓN

  

Qué difícil es ser honestos
en una sociedad que posee
cada intersticio, cada ámbito, 
infestado por una corrupción
estructural que todo lo contamina. 

Y estoy refiriéndome 
a prácticas mafiosas 
que datan desde hace décadas,
en mi amada Argentina, 
país donde nací y vivo.

Lo  que es incomprensible,
es que han aceptado las artimañas,
las mentiras, los embustes,
como algo que naturalizaron.

Y ello no reconoce estándares
es corrupto el de abajo,
el del medio y el de arriba,
no hay distingos de condiciones,
ni sociales, ni económicas,
y tampoco culturales.

No hay condenas, ni sentencias, 
—porque esta enfermedad del alma—
ha anestesiado a la justicia
—que ha pactado con el diablo—.

No habrá salida para esta tragedia
mientras miren para otro lado
y consideren como normal, 
lo que debería ser considerado execrable.

La corrupción no tendrá cura, 
—si el enfermo no desea ser curado—
y seguirá arraigada cual raíz a la tierra,
mientras su naturalización prosiga.

Viviana Laura Castagno Fuentes
            

EL LIBRO DE SU VIAJE



Tiene un libro adosado en su piel,
está allí escrita su travesía casi,
quedó plasmado en sus ojos color miel
y en cada pliegue de sus finas arrugas.

Hay tantas historias en él, 
hablan sin hablar, pero expresan todo
es el itinerario de una vida toda
con montañas escaladas, bravías, 
junto a adorables planicies verdes. 

Pero también exhibe hojas en blanco, 
que han quedado truncas, mudas,
es mejor no preguntar por qué
ella es muy reservada, cauta, 
y evitará con silencios las respuestas. 

A su libro lo fue pergeñando
sin proponérselo siquiera,
es su mayor logro dice, es su hijo, 
con la sutil diferencia de que nació con ella
y juntos están descubriendo
las últimas páginas del viaje.

Viviana Laura Castagno Fuentes
            

miércoles, 24 de julio de 2019

CAMBIOS DE ÉPOCA


Mientras un cielo plomizo
llora sus lágrimas de agua límpida
un viento tenaz e implacable
—ha arrebatado los vestigios inermes— 
de las trémulas ramas de un sauce.

Y él quedó desvestido, casi raído, 
parece aterido, abandonado,
ha bajado sus flacos gajos
hasta la tierra —como acariciándola—
como si en ella buscara un amparo.

Paciencia buen amigo, templanza,
vendrán tiempos halagüeños,
—llegará ella y medrará tu cabellera—
regresarán las aves que acunas
se está anunciando la dúctil primavera.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                 

domingo, 21 de julio de 2019

DEFINITIVAMENTE SOY ALMA



Sesenta y dos años me visten
y un amasijo informe se funde,
con la mujer de este presente
y aquella niña que se niega a irse.

Sesenta y dos abriles,
—hoy es ayer todavía—
aún me percibo jugando
armando collares con flores.

Me amuebla una niñez plena,
me resarce de dolores nuevos
y de aquellos que envejecieron.

Sesenta y dos años, ¿quién diría?

Soy un cuaderno de escuela primaria,
justo en el mes de septiembre,
poseo más páginas escritas
y quedan muy pocas por llenarse.

Sesenta y dos años, un libro,
con sus hojas ajadas, por leídas,
y las demás impolutas, intactas,
porque ser exploradas aún esperan.

Sesenta y dos años, es poco,
quedan caminos por ser descubiertos,
el cuerpo grita sus limitaciones
y el alma clama con candor genuino.

Sesenta y dos años,
¿Será cierto?
Una vida larga, según la perspectiva,
parecen muchos, pero son exiguos,
no he alcanzado la comprensión todavía.

Sesenta y dos años, ¡detente tiempo!
porque sigo dirimiendo
en soledad absoluta
si acato a mi alma sin cortapisa
abrazando los imponderables todos.

Sesenta y dos años
¡Quién diría!
Tú vida, tan impredecible
y yo, —tan incauta a veces—
la mente intrusa se interpone,
pero gana mi alma y lo hará siempre.

Sesenta y dos años
¿Quién diría?

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 20 de julio de 2019

TIEMPO AL TIEMPO


A veces, aunque haya soles radiantes,
tenemos tempestades ominosas
que se desatan sin pronóstico previo
muy dentro y a la deriva nos llevan.

No hay embarcación segura,
ni cielos apacibles, ni mares calmos.
Todo es un amasijo de inclemencias
que nos obligan a lidiar con bríos
para evitar naufragios.

Son tiempos de inseguridad, 
no hallamos el amparo exacto,
perdimos nuestra brújula,
la que nos conducía a buen puerto.

Son las vicisitudes de la vida, 
hay que permitir que todo amaine
—aparecerá la calma que evitará el naufragio—
se instalará la paz en nuestras borrascas
—porque el tiempo— es el único resguardo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 18 de julio de 2019

LO QUE NO FUE


A veces me sorprendo, 
porque sin proponerme 
sigo imaginando que estás aquí, 
trampas que me inventa la mente
tan hábil ella, tan impredecible. 

Porque es astuta, busca atajos, 
y me lleva a recónditos espacios
donde tus recuerdos aún duelen.

Pero, se interpone el alma, 
sabe encender alarmas,
creo que pretende despertarme
—porque siente que aún duermo—
cuando taciturna me observa. 

Mi mente, una urdidora habilidosa, 
sabe que gesto fantasías siempre 
—para suavizar los declives—
e insiste en traerte a este presente.

Pero no me engaña, es una timadora, 
—estás en el pasado, eres historia—
porque no logramos trascender 
los límites que nos fueron impuestos. 

Mente y alma, tan íntimas, 
pero tan disímiles siempre. 

Una posee artilugios tantos
tiene esperanzas escondidas
y la otra, es mi cómplice, 
la que logra, aun desgarrándome, 
traerme a una realidad incontrastable.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 17 de julio de 2019

SEÑOR DOCENTE


Y sí, la vida continúa siempre,
—no cede un ápice por nadie—
no existen paradas, ni estaciones,
que consigan detener su travesía.

Pero, para el dolor hay etapas,
él es quién escoge los tiempos
—aunque creamos tener injerencia— 
decide el cómo, el cuánto y hasta dónde. 

Si nos apresuramos en expulsarlo, 
—hará el intento por quedarse—
hay que otorgarle libertades
para que sea inquilino, jamás propietario. 

Allí reside el secreto:
—permitir el espacio para aceptarlo—
y cuando con él nos amigamos
el día menos pensado nos sorprende
arma sus maletas y se marcha.

Viviana Laura Castagno Fuentes
     
            

ENAMORADA DEL MURO


Te he observado, durante años. 

Recostaste tu cuerpo recién estrenado
sobre un muro que lo amparaba
y tendiste con generosidad infinita
tus ramas pródigas, como un abrazo. 

Poseías una belleza inigualable,
tus hojas verdes e intensas
brillaban cuando se reflejaba el sol 
y trepaban cada día hacia un cielo
que parecía con afán aguardarlas.

En las primaveras, vestías de gala, 
ramilletes de flores delicadas 
cubrían tu follaje abigarrado
y debajo de un sutil manto fucsia
por unos días con donaire te esfumabas.

Eras tan hermosa, imponías tu estilo. 

Y hoy, parece una pesadilla todo,  
te han mutilado sin piedad alguna 
y yaces en un suelo que es tu féretro
hubo una decisión incomprensible, 
que te ha desgarrado de aquel muro.

Solo albergo una esperanza tenue
y es, que cuando lleguen nuevos ciclos,
de tu lúgubre silueta hoy mustia,
renazcan otros brotes, otros verdores,
y vuelvas a abrazar a quién amabas.

Viviana Laura Castagno Fuentes
           

viernes, 5 de julio de 2019

LIMONERO "CUATRO ESTACIONES"


El patio ahora ostenta
la tristeza que instaló
un invierno puntual,
que trajo su bagaje
de fríos llegados de otros lares.

Nada ha quedado,
de los colores y las texturas
que había plasmado
con habilidad de artista,
la primavera tan dúctil y prolífica.

En un rincón, un limonero,
con su cuerpo de leña
encorvado hacia la tierra,
obsequia sus frutos
que resisten en ramas lánguidas.

Observarlo es una delicia,
intenta aferrarse a viejos tiempos
cuando estaba erguido
con sus pies bien aferrados
y sus ramajes pródigos estrenando.

Amigo árbol, has dado tanto...
vienen tiempos de descanso
estarás hastiado y aterido,
es hora de dormir, de menguar fuerzas,
hasta que nuevas primaveras
instalen otros bríos en tu alma sabia.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 4 de julio de 2019

LA MISMA, PERO DISTINTA


¿Sabes vida?
Tal vez haya un bis
entre nosotras...
¿Quién puede saberlo?
Y te confieso 
desearía ser la misma
pero distinta, con los avales
que la experiencia entrega.

Amaría revivir mi infancia
tan pródiga en inocencia ella,
tan amorosa y tan amada,
fue mi gran maestra, mi guía.

Pero hoy, con la anuencia
que los años otorgan,
despertaría antes, otros dones,
estaría más atenta,
a las inclemencias del afuera.

Porque: ¿Sabes algo vida?
la misma inocencia, lo genuino,
que trajo el paraíso a aquella niña,
acercó el averno a la joven.

No supe lidiar con destreza,
las tempestades hundieron
con extremo rigor mi nave,
tan endeble, tan vulnerable.

Hoy, la experiencia habló
sin que le hiciera preguntas
respondió y fue tan perspicua:
ser auténtica y tan incauta
no fueron avales, ni garantías,
sino estocadas sorpresivas
y permanentes que laceraron
a un alma que sólo de amor rebosaba.


Viviana Laura Castagno Fuentes


lunes, 1 de julio de 2019

EL CUSTODIO



Tu silueta vestida con piedras
se yergue impertérrita
desafiando a los años
y a un río —que de tanto en tanto—
se empecina en inundarte. 

Vetusto torreón, eres un símbolo, 
que manos prodigiosas
llegadas del viejo continente
te pergeñaron y construyeron
—con la impronta de un artista—
y allí estás en un lugar de privilegio.

Te observo y te ves exultante, 
—parece que sedujeras a un río—
que es tu amigo y confidente, 
pero también tu verdugo
cada vez que la inundación arrecia.

Es imposible no admirarte
—pasar inadvertido no es tu génesis—
ayer, como en un adiós el mes de junio
nos obsequió un plateado cielo 
que enmarca a la perfección 
tu cuerpo —que hacia dos países se ofrenda—.

Viviana Laura Castagno Fuentes

El "Torreón" está emplazado en la zona ribereña que acaricia el "Río Uruguay"
en la Ciudad de: "Monte Caseros - Corrientes".

                         

sábado, 29 de junio de 2019

AMIGA, TARDA UN POCO


Hoy, deseo humildemente
proponer un acuerdo contigo,
aun a sabiendas, aun consciente,
de que es inevitable lo nuestro.

Nos encontraremos y lo sabes,
pero necesito tiempo amiga mía,
porque he olvidado lo más importante,
se me olvidó ser feliz, ni más, ni menos.

Espero conciliar los tiempos,
me asiste la experiencia,
creo que también la sabiduría
solicito algunos años para la cita.

Déjame ser, déjame estrenar alas,
las tenía replegadas, silentes
y se sienten ávidas por su bautizo,
saben que un cielo las aguarda.

Amiga, tú tienes ganada la partida,
y yo he perdido demasiado,
permíteme descubrir "¿qué es ser feliz?"
porque tú eres la muerte
y yo soy tu sierva.


Viviana Laura Castagno Fuentes

CAFÉ A SOLAS


Cada mañana,
cuando intento degustar
—mi desayuno a solas—
amo imaginar que estás conmigo.

Si hasta veo tu imagen,

tus manos extendidas que se dibujan
en el humo escurridizo
de un café que rápidamente se enfría.

Se interponen los recuerdos
—nuestros diálogos tan intensos—
tu postura tan férrea
sobre una fe consolidada
y yo, tan crítica, tan agnóstica,
tan enemiga de los dogmas.

Se generaban discusiones 
pero tu templanza, tu paciencia,
—lograban cual libro—
apaciguar las aguas dando vuelta la página.

¿Sabes algo?, 
—extraño esos tiempos—
enriquecieron mi existencia
y la cambiaron para siempre.

En este presente, todo es tan absurdo,
el cielo no es nuestro cómplice
y lo percibo tan aciago,
antes era un puente, un seguro nexo,
y hoy es lamentablemente
una insalvable muralla.


Viviana Laura Castagno Fuentes
             
              

miércoles, 12 de junio de 2019

CONEXIONES



Poseo una conexión
tan especial y única
con el universo todo,
la naturaleza es mi ancla
pero también, es quién mis alas teje.

Percibo mis tormentas dentro,
como si colisionaran
estrellas y cometas en simultáneo
y todo queda a oscuras, 
hasta que nuevas luces se encienden. 

Cada vez que aquí abajo
hay confusión, mi alma grita
porque la mediocridad, la malicia
secuestran su paz anhelada
es allí, cuando comienza mi gesta
y hacia ignotos universos viajo.

Ahí me quedo, por horas,
por días y hasta por meses,
no importa el tiempo
solo los dones para encontrar 
el espacio donde resarcirme. 

Y así la vida sigue, 
la conexión se agiganta
el universo que ven afuera 
está sintetizado en mí, 
y acude en mi ayuda 
cada vez que las inclemencias arrecian.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 10 de junio de 2019

ABANDONO


Un par de viejas zapatillas rojas, 
deslucidas porque el tiempo 
impiadosamente las desgastó, 
yacen olvidadas en un desván
lugar de todo aquello 
que alguna vez sirvió. 

Evocan épocas vividas, plenas,
cuando su otrora dueño con ilusión,
años atrás las estrenaba.

Ellas no saben de moda,
no comprenden que existen etapas,
que hay épocas de vida útil
aun para unas zapatillas vetustas
que supieron sobre éxitos y medallas. 

Miran hacia un jardín con nostalgia, 
esperan que alguien ingrese
y puedan salir a trotar otra vez,
como lo hacían antes, al alba,
pisando la gramilla tierna del parque.

No pierden las esperanzas
están un poco gastadas nada más,
aparecerá un pequeño nuevo dueño 
que en sus pies las probará
y quién sabe, será otro comienzo
que del abandono las rescatará.

Nada, nada es para siempre,
supieron ser las cómplices silentes
cuando eran nuevas y útiles,
hoy, deterioradas y sin brillos
el destino es el abandono inevitable.

Aunque todavía puede aparecer un niño
en cuyos delicados pies quepan
y logren salir de su ocaso
a trotar por una suave y húmeda gramilla. 

¿Quién puede saberlo?


Viviana Laura Castagno Fuentes

                              

TU LEGADO


Tenía el cielo en sus ojos
y nieve en su suave piel, 
un caminar timorato
prudencia, miedo a caer. 

Disfrutó tiempos adorables
valoró cada instante como oro,
su mirada acunaba paz, sabiduría,
prohijaba con amor a los otros. 

Suturó con elegancia cicatrices, 
la bondad y la verdad eran sus hilos, 
aprendió con primaveras estridentes 
y también con inviernos gélidos. 

Tu recuerdo es mi paradigma 
es luz radiante donde lo oscuro,
es el referente sobre los valores,
es la justificación que me sostiene.

Viviana Laura Castagno Fuentes