A veces me sorprende y con creces
la soberbia avasallante de los humanos,
Y la tierra gira sin nuestra anuencia
Solo debemos mirar a la naturaleza,
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
A veces me sorprende y con creces
la soberbia avasallante de los humanos,
Mirando en retrospectiva
el dolor fue menguando
creo que terminó su trabajo
ahora cedió su espacio
y se está retirando en silencio.
Lo reemplazó otro sentimiento
que se ha instalado con sutilezas
atiza con insistencia y retrocede
como si disculpas pidiese...
tristeza es su nombre y está en el alma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Extrañar es un verbo, uno más de los que enriquecen nuestro riquísimo idioma "castellano", pero si indagamos en su génesis descubriremos acepciones varias y disímiles también.
Pero si exploramos en profundidad el sentimiento que genera nos adentramos en un universo que sacude y conmociona al entendimiento.
Es un navío sin puerto, sin piélago, con un derrotero confuso y obsoleto a donde van a morir los navíos abandonados por circunstancias varias.
Es el ave que se equivocó de árbol, de nido y de cielo, confundió las estaciones esperando a la primavera y le sorprendió el invierno con la tenacidad de sus fríos.
Es el vacío que pergeñó un lugar en nuestro cuerpo y es la incapacidad rotunda para detectar dónde se ha asilado; pero también es el huésped de nuestra mente o quizá vive en el alma y de allí es absolutamente inexpugnable.
Viviana Laura Castagno Fuentes
En ese instante puntual
cuando se retira la mente
a su receso natural
y deja de incidir...
aparecen subrepticiamente
las sutilezas del alma
comunicando a su manera
que sea río siempre
fluyendo sin cesar
hacia los vergeles
y las primaveras eviternas
que están, aunque a veces
visualizarlos no pueda.
Viviana Laura Castagno Fuentes
¿Desordena la natura en cada estación nuestra vida o quizá la organiza con su sabiduría si nuestra mirada modificamos?
Un río con sus aguas convulsionadas cuando el viento las azuza no dubita en avanzar e invadir sus alrededores, embiste cualquier óbice e inunda cada intersticio que encuentra.
Nosotros definimos como una "tragedia" a un fenómeno natural como es "una riada" (máxime cuando hay víctimas), pero sucede que el río —no sabe, no entiende—porque su génesis es crecer y expandirse, el daño —ex profeso— solamente el hombre infiere, es el único ser viviente con una capacidad inconmensurable para la malicia y es reincidente al respecto.
La natura desorganiza el orden tal como nosotros lo concebimos, pero los seres humanos atentan permanentemente contra ella a sabiendas de que hay agresiones que son y serán irreversibles.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escudriñar los brotes tiernos
de una suculenta que resiste
a los implacables fríos otoñales.
Observar cómo se volatilizan
las antojadizas formas de las nubes
cuando el viento en deshacerlas se empecina.
Explorar los misterios de la natura
y acabar leyendo sus mensajes implícitos
es la vida insistiendo —a pesar de todo—.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cobijarme entre tus brazos
el lugar donde lo imposible sea
y evanescerme allí sin miedos.
Dejar que todo fluya, que acontezca,
sin la tiranía absurda de las horas
y detener al tiempo sin prejuicios.
Que se volatilicen los resquemores
entre los límites todavía difusos
de un presente que atiza mientras colma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Descubrir que hablo sola
imaginando las respuestas
y el diálogo una realidad se vuelve.
Es la soledad —me respondo—
como si necesitara mi alma
un sesgo de normalidad, una excusa.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ser la brizna de un delicado pétalo
desgarrado por la tenue lluvia
y presentir que soy flor todavía.
Ser una playa salvaje y silenciosa
que a las aguas espera ilusionada
para curar la sed de sus grietas.
Ser luz de un amanecer en ciernes
que a los vestigios de las sombras fagocita
mientras al telón de la niebla desconcierta.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Muchas veces respiro solamente y confieso que busco una justificación para continuar viviendo, pero esa búsqueda es hasta ahora infructuosa y esmerila las fuerzas que aún resisten.
Muchas veces la soledad me disgrega y disemina partes mías que se exilian hacia un lugar ignoto donde no tengo albergue.
Muchas veces la tundra comienza otra vez a expandirse y evito con todos mis bríos que llegue al único espacio donde aun vive un atisbo de ilusión disfrazada de amaneceres espléndidos y primaveras refulgentes.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Los de siempre, los reincidentes,
si al pasado y al presente escudriñamos
otra vez a todos los encontraremos.
Los que descubren al mundo
mientras lo sojuzgan y exfolian
en aras de una libertad que conculcan.
Los mentirosos de siempre
los que proyectan las culpas
en las víctimas de sus masacres.
Son los de siempre, los mismos,
empeñados en reducir al planeta
con la excusa remanida de la supremacía.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Ausentarse un tiempo
escapar de la ignominia
Seré un olvido instantáneo
una hoja extraviada en la hojarasca
de un otoño tenaz y prematuro.
Seré un recuerdo inexistente
un adiós transitorio y esquivo
la vida sigue, la muerte es nimia.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Decidir o creer que decidimos
—hasta que responde la vida—
con sus miles de imponderables
es una sutil invitación que cursa
para que la soberbia depongamos.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Hay palabras que atizan
brasas que estaban debilitadas
y en proceso de extinción certera.
Hay palabras que enardecen
porque llegan imbuidas todas
de una sevicia incomprensible.
Hay palabras serenas y afables
son la primavera insinuándose
cuando la escarcha quema todavía.
Hay palabras que nos llevan
hacia ese orbe luminoso e invisible
donde los renaceres se encuentran.
Hay otras que dejamos de pronunciarlas
y se van hacia una biblioteca donde viven
los que un día en silencio se exiliaron.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Soy
un amasijo de incertidumbres,
porque mis certezas colapsaron
cuando la vida escribió
las respuestas que faltaron.
Soy
agua de estanque a veces
cascada intrépida, sorpresiva,
piélago con desmesuras
y playas contenedoras otras
tantas.
Soy
la poesía que no he escrito
ante el exilio imprevisto
y sorpresivo de palabras,
porque ameritó el recato
y ellas fueron innecesarias.
Soy
la timidez petrificada,
la verdad como estandarte
aun cuando la soledad aceche,
soy un alma libre sin espacio
para estériles concesiones.
Soy
un nudo en la garganta
un llanto desconsolado
soy septiembre sempiterno
aunque diciembre a hurtadillas
se inmiscuya todo el tiempo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Escribir sin ser consciente
de la magia que se produce
cuando una poesía cualquiera
logra cautivar a un alma
que ingresó sin querer tal vez
donde ella la estaba aguardando.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Intentar todas las estratagemas
pretender domeñar a la mente
y descubrir enseguida nomás
que todo es un fracaso rotundo
porque en ese espacio inasible
"vives" como si no te hubieses ido.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Definitivamente
existen sentimientos
que jamás prescriben.
Se cobijan en un lugar
acurrucados y atentos
como si el cuerpo les habilitara
un cofre especial para acunarlos.
Y se quedan allí silenciosos,
se mimetizan con sus pares
en una convivencia armoniosa
hasta que el aroma de un café
recién preparado —logra despabilarlos—.
Viviana Laura Castagno Fuentes