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jueves, 13 de febrero de 2020

MIXTURAS


Soy lo que ven,
una apariencia
una foto de perfil
pero no soy esa.

Soy un alma pristina,
sentimientos hondos
pensamientos ciertos,
sensaciones tantas.

Soy una amalgama,
mixtura de mujer
y de niña eterna,
risas y lágrimas.

Soy mucho y poco,
pasado y presente
gritos y silencios
soy amor silente.

Soy ese misterio,
lo que no se plasma
exhibo una foto,
enmudezco al alma.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 2 de febrero de 2020

MI MAESTRA


Ella me mira con ojos escudriñadores
y parece que me interpelara
como si algo que aún no percibo
—intentara con amor comunicarme—.

Ella es sabiduría innata
su presencia colma mi universo,
—posee dones de docente eximia—
con sus actitudes me enseña
y soy su alumna privilegiada.

Ella es mi compañera de viaje,
nos une un invisible nexo
que sobre incondicionalidad sabe
—porque en temas del amor—
mi perrita es la maestra dilecta.


Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 29 de enero de 2020

LUZ DE LUNA



¡Cuántas preguntas abrigas luna!
cuando en ti hurgo las respuestas
cada vez que en tu faz me pierdo
en tantas noches de desconcierto.

Eres depositaria de tribulaciones
hasta percibo que comprendes
—porque tal vez—
para ello fuiste creada.

Luna, posees magia, 
la plácida luz que irradias
es como un reparo,
un puerto donde anclan
los desasosiegos todos.

¡Cuánta inspiración has generado,
cuántos poetas te han perpetuado!
eres un faro con certidumbres
en un piélago misterioso y ausente.

Viviana Laura Castagno Fuentes


martes, 28 de enero de 2020

PÉTALOS DESORDENADOS


Una sutil brisa de primavera,
alteró anoche, la tranquilidad 
que en el adormilado jardín había, 
desprendió a los coloridos pétalos
de las flores, sin pedir permiso siquiera
y hoy desnudas y ateridas, yacen.

Fue como un sueño —o una pesadilla—
apareció un prestidigitador de la nada
y esparció rápidamente toda su magia
eclipsando la beldad indiscutible de las reinas.

Hoy, hay pétalos desorientados
esparcidos sobre las hojas distraídas
de una enredadera que a un muro abraza,
buscando con desesperación —diría—
regresar al lugar donde pertenecen,
hay pedúnculos sombríos que reclaman.

Son los imponderables naturales
—miles de pétalos están desasosegados—
porque una irreverente brisa de primavera
ha osado desdibujar tanta belleza,
dejando a las flores en estado de orfandad
y sumiendo en una gran tristeza
a sus tallos vacíos y atribulados. 

Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 22 de enero de 2020

POESÍA PARA "ANNE"



Tenía una mente frondosa, presta,
ella aseguraba que prefería imaginar
antes que dar cabida a los recuerdos.

Y era comprensible, sus trece años,
no albergaban biblioteca con pasado,
su vida era el aquí y ahora junto al futuro
que ella con emociones aguardaba.

Un cerezo con flores blancas en la pradera,
no era un árbol más para su mente ágil
—era una novia inmaculada luciendo—
un hermosísimo vestido que la engalanaba.

Una laguna, no era solamente una laguna,
—para su prolífica mente—
era una belleza extraordinaria 
con aguas translúcidas y apacibles.

¿Y los gansos, acaso eran aves y nada más?,
—eran de la fidelidad un paradigma—
ellos elegían a su par para toda la vida
y mirar el elegante vuelo era su embeleso.

Niña, brillabas hasta cuando plañías
aunque a veces te sintieras diferente al resto,
pero con tu maravillosa imaginación
le entregaste luz, magia y con ello cambió todo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 14 de enero de 2020

MI BÚSQUEDA



Me busco en cada nota
del canto de las avecillas,
en sus deliciosas sinfonías
cuando el amanecer despunta.

Me busco en cada página 
de un libro al azar elegido,
me busco en cada pétalo 
de las primorosas gardenias 
que la primavera dejó olvidadas.

Me busco en las tempestades
pero también en la calma,
escudriño entre el follaje 
de los imponentes plátanos.

Son búsquedas desesperadas
no hay espacio donde asirme,
percibo que hasta las veredas
tienen a sus baldosas flojas
y tornan mi caminata inestable.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 13 de enero de 2020

CUANDO ESTÁ VACÍA



Muere la poesía, languidece,
cuando la palabra está desnuda
y no logra transmitir nada,
porque de los sentimientos 
se han olvidado, los eludieron,
por acatar demandas de la mente.

Mueren los versos, fenecen,
porque sin alma viajan
y cuando ella está ausente,
es como imaginar un mar sin playas,
una primavera sin sus esplendores,
es un desatino todo, un galimatías.

Muere la poesía inexorablemente
cuando no hay amor incrustado
la mata el deslustre, la opacidad,
—perdió el alma su fuerza inspiradora—
la única que logra devolver los brillos.

Viviana Laura Castagno Fuentes


domingo, 12 de enero de 2020

SOCIAS Y CÓMPLICES



La mentira y la hipocresía
—aliadas y cómplices dilectas—
se necesitan mutuamente
son como líquenes, 
sin cooperación, sin coartadas,
sobrevivir no podrían.

¡Pero cuántos costos supone!

Hay que transitar vidas complejas,
una es la verdadera, pero las otras...
son remedos, esperpentos vacuos,
es vivir para el afuera, es la apariencia,
mientras el alma en extravíos sucumbe.

Mentira e hipocresía, socias perennes,
vidas simbióticas irremediables
cuando se interponen los dogmas
y a vivir mintiendo inculcan
—haz lo que digo, pero no lo que hago—
a quienes muy cómodos se sienten.

Viviana Laura Castagno Fuentes

¿DÓNDE ESTÁN?


Es una tarea harto imposible,
cada noche escudriño el cielo
para deleitarme con las estrellas 
pero no las encuentro,
han desaparecido.

¿Dónde están, 
hacia dónde emigraron?

Cada noche había 
un despilfarro de ojos
que se encendían 
acompañando a la luna,
pero se han exiliado.

Contaminación lumínica aducen,
son las frías estadísticas 
pero no creo, nos mienten,
hasta las horas, los días,
y los años se han acotado.

¿Es la única explicación coherente,
para que mi cielo
huérfano de estrellas, 
luzca deslucido, tenebroso 
y sin destellos
que a la inspiración arrebata?

Devuélvanme la magia
la que a mi numen despertaba
cuando miles de ojos  
encendían su luz 
y a la oscuridad intimidaban.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 8 de enero de 2020

¿LA SIESTA? ¡NO!



¡No mamá, no me obligues por favor
a dormir la siesta, sabes que la detesto!,
deseo seguir jugando en la vereda 
con mis hermanos y amigos,
pero si me obligas a pesar de todo,
arrebatarás toda mi alegría.

La siesta es para los adultos,
pero no fue inventada para niños,
nos secuestran toda la magia
esa que mantiene al alma despierta
la que convoca a las hadas y los duendes.

La siesta es un arrebato,
—es una suspensión de la vida—
es una obligación inadmisible,
¡soy una niña mamá, escúchame!
—es como si llamaras a la muerte— 
son horas perdidas e irrecuperables. 

¡No mamá!, la siesta es un eclipse 
mi universo interior se oscurece
no me obligues por favor,
es un tema de los adultos
y yo —soy una niña todavía—.

Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 1 de enero de 2020

EL FRACASO DEL AÑO



Acabó su travesía 
agobiado, exhausto,
un gran abatimiento 
produjo que sus pasos apurara
pasó tan rápido todo
que en una nave espacial 
pareció que estuvimos viajando.

Inició una retirada 
con la inequívoca percepción
de que su estadía fue un fracaso;
pensaba él, que lograría traer cordura
a una humanidad inerme, pérfida,
que en vacíos existenciales deambula.

Sí, has fracasado amigo
y los hombres han contribuido 
tenías las mejores intenciones,
pero no pudiste contra la estolidez 
que por doquier está adherida
como la hiedra al inerme muro. 


Viviana Laura Castagno Fuentes


EL PERSONAJE


—Estuve observando su adiós—, 
tenía la apariencia 
de un hombre viejo
a quién la vida 
de improviso 
sobre su espalda encorvada
y sin piedad alguna, 
todas las cargas
le había depositado. 

Le dolía todo 
desde las profundidades
de su alma magna,
hasta los huesos más sólidos, 
—tenía tanta angustia acumulada—
que a medida que se alejaba
más y más se doblaba.

Llevaba unas alforjas
sobre sus hastiados hombros,
cabían en ellas 
—los recuerdos de su travesía—
y un escueto futuro, minimizado,
que sabía a muy poco
a casi nada diría.

Logré mirar su derrotero
hasta que en una esquina
abruptamente —se esfumó—
como una nube 
cuando el viento la deshace,
—decidió acompañar al año—
que también se despedía,
quizá fue esa la decisión.

—Era el personaje del barrio—
el hombre que tenía
al silencio como único atavío, 
un taciturno perpetuo
dueño de una mirada tan profunda
—como jamás había visto en mi vida—
tal vez, la que más claridad tenía
esa, que sin decir nada...
—comunicó todo—.

Viviana Laura Castagno Fuentes


lunes, 30 de diciembre de 2019

LA HONORABLE Y LA ABYECTA



Son dos antagonistas
irreconciliables ellas,
una camina imbuida de honor
la otra en las abyecciones mora.

Una en desnudeces transita
por senderos rectilíneos,
la otra necesita atavíos 
viaja por cuanto atajo encuentra,
habilitado solo para ella.

La honorable anda descalza
porque nada necesita,
la inmoral de disfraces cambia
porque lo suyo es una patología.

Todos nacemos libres
—durante el viaje nos dogmatizan—
o elegimos vivir en la verdad
o ante la mentira nos esclavizamos.

La verdad es una dama digna,
ante quién requiera
sus argumentos plasma, 
la mentira es tan prosaica
que necesita al abogado, al litigio,
porque carece de solidez
es un remedo de reina
que solamente de harapos viste.

Viviana Laura Castagno Fuentes


GRACIAS...


Gracias a la natura
no solamente
por las ofrendas maravillosas,
sino también 
porque es una inspiradora
perpetua para los poetas.

Gracias al clima
se inician diálogos,
con propios y también 
con extraños,
es un nexo permanente.

¿Acaso no es el tema recurrente
que a una conversación invita? 

La raza humana,
tan soberbia, tan indolente
no ha comprendido todavía
que depende de la natura.

Viven mirando su ombligo,
tramando sus negocios espurios
creyendo que el dinero es todo,
corrompen desde el poder 
al alma de los pueblos.

No han despertado aun
se creen insustituibles,
insustituibles son los árboles
que con indolencia asesinan,
sin ellos, no hay oxígeno,
sin oxígeno fenece la vida toda.

Viviana Laura Castagno Fuentes



domingo, 29 de diciembre de 2019

¿RARA YO?


A veces —me dicen que soy rara—
tal vez sea una apreciación subjetiva,
cada quién deduce desde su percepción
y desde allí los parámetros se acotan.

No importa, no nací para seguir normas,
tampoco para acatar dogmas, ninguno,
porque siento que algo dentro de mí 
no solo anquilosan, sino que asesinan.

Tampoco comprendo el prejuicio
porque: ¿Qué es ser normal me pregunto?
¿Será pensar como otros piensan
y vivir todos opinando lo mismo?

Mientras el mundo va en búsqueda
de placeres transitorios,
de conquistas materiales, de ambiciones
—para mí la vida tiene otros rumbos—
no me hallarán jamás donde la masa
me encontrarán allí donde el alma es libre.

No me busquen donde no estoy,
sino en esos recónditos espacios 
—donde mis rarezas de autonomía gozan—
es un universo único, diferente a todos.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 28 de diciembre de 2019

¿QUÉ TRAE ÉL?



Lo que trae el mañana,
es una osadía hasta preguntarse
la vida es una máquina incesante
nos abate, nos empuja y nos obliga.

Lo que trae el mañana.
¿Alguien está en capacidad 
para responder tan profunda pregunta?,
si cada día es una oportunidad única,
donde se entremezclan sentimientos tantos.

Lo que trae el mañana,
desearía poder responder la duda,
pero es imposible, hasta el mañana,
es una actitud positiva,
que reside en la mente, no en la vida.

Lo que trae el mañana,
deberíamos agradecer si despertamos,
porque todo lo demás es una utopía,
y la vida es eso, nos incita a creer 
que el mañana traerá a un nuevo día.

Viviana Laura Castagno Fuentes

CARTA PARA MI MUERTE



Que la muerte me encuentre viva,
porque deseo tener un diálogo con ella, 
quiero estar bien despierta, lúcida,
para escuchar sus respuestas.

Que la muerte me encuentre atenta,
tendré una agenda presta con preguntas,
según como fluya todo habrá un ida y vuelta,
no deseo un soliloquio, sino una charla amena.

Que la muerte me encuentre plena,
con paz en mi alma y luz en mi mente,
tal vez sea inquisidora y desee una respuesta
la misma que no hallé en toda mi travesía:
— ¿Hay vida después de la vida o esto será todo? —

Viviana Laura Castagno Fuentes

ILUSTRE RÍO URUGUAY


El río con aguas translúcidas
fluía por el lado este —del otrora pueblo—
junto a una naturaleza exuberante
era la impronta que aportaba distingo.

¿Qué hubiese sido del mismo
—sin ese majestuoso caudal de agua—
que no solo era un proveedor natural 
sino el que su existencia justificaba?

Su curso diseñaba accidentes varios
se disfrazaba de barrancas por tramos,
pero también sabía ofrendar a sus playas
el lugar donde la vida social se daba cita.

—El río era un poema— que en aguas había mutado,
poseía las potestades para ser declarado insigne
porque para mí, —el pueblo no tenía a un río—
el prodigioso río Uruguay tenía a un pueblo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

IGNARA HUMANIDAD


Ignara la humanidad toda,
cree que es dueña y ama
cuando en realidad es inquilina,
nada le pertenece, nada,
porque hasta al cuerpo 
en algún momento devolveremos.

Ignara la humanidad toda,
se adueña de los animales,
de los árboles, de los ríos,
sin comprender todavía 
que el planeta es de todos.

Ignara la humanidad toda,
pergeña guerras, conflictos cruentos
que demuelen sueños, cautivan mentes,
porque de tan ignara la humanidad,
olvidó que solo el alma nos pertenece.

Viviana Laura Castagno Fuentes

UNA TOPADORA


Eres tan predecible,
tornas ominoso al cielo,
mientras ruge un viento implacable
y tú con ímpetu te derramas
para menguar tus bríos luego
cuando un sol abrasador despierta.

Despabilas a las ramas,
a las enredaderas, a las flores,
les arrebatas sus lustres,
generas una conmoción abrupta
porque solo jirones esparcidos dejas.

Llegas con una impronta única
—eres una topadora avasallando—
la prolijidad que por doquier anidaba
pero es tu génesis, tu sesgo natural
y así debemos aceptarte
¡Bienvenida eres lluvia de verano!

Viviana Laura Castagno Fuentes