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viernes, 21 de diciembre de 2018

LA INERME



Una piedra, donde se encuentre
es reposo del caminante,
ella aporta el espacio apropiado
para calmar y saciar el agotamiento.

Parece inerte, una impávida, 
hasta casi se diría —un objeto—
que alguien colocó allí
para que sea una servidora.

Pero, aunque nos parezca insensible,
incapaz de transmitir sentimiento
tengo la intuición segura
de que escucha y siente.

Es otra forma de vida
—su alma está encapsulada—
en un presidio petrificado
esperando que alguien la quiebre,
para liberar sus energías eclipsadas.


Viviana Laura Castagno Fuentes

INTROSPECCIÓN

Camina sin destino, ni rumbo, 
no la llevan sus pies, sino su alma, 
es su única brújula, su guía, 
en el laberinto de su vida. 

No le interesa saber el camino, 
tomará los recodos, los atajos, 
caminará hasta caer rendida 
dormirá bajo el cielo, su cobijo. 

Cuando la luz del sol la despierte, 
emprenderá de nuevo la travesía, 
su cuerpo no conoce el objetivo
porque en su interior nació la magia.

Mujer, camina, no te detengas, 
no importa hacia dónde vas, 
tampoco importará si llegas, 
tu alma en libertad, tu paz interna 
es el punto de partida y de llegada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

MODISTA ELLA

Sentada junto a una vetusta máquina
con la que cose minuciosas puntadas, 
confecciona vestidos con delicadeza
y es su compañera de vida casi.

El espacio es pequeño y alegre, 
un cuarto que mira hacia el patio
donde se mecen cítricos variados, 
y un laurel gigante da la bienvenida.

Ella está absorta en su trabajo 
ama lo que hace, es obsesiva a veces, 
es una exquisita artista con su estilo, 
casi una cirujana con agujas e hilos.

Cuando todo está terminado, 
convoca a las dueñas de sus obras, 
entrega todo prolijamente envuelto,
agradece con timidez los elogios.

Es modista por vocación o por destino, 
entregó su juventud sin advertirlo casi,
en ese cuarto diseñó sus creaciones 
pero olvidó lo más importante...
pergeñar con la misma solvencia
y dar vida —a los sueños que no fueron—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

EL CONTENEDOR



Él guarda historias viejas y sabiduría,
sobre hojas que amarillean su alma
sabe sobre su riqueza ingente, 
encierra un universo de belleza y calma.

En la biblioteca es el más buscado,
delicadas y sedientas manos lo crearon, 
cautivó mentes y corazones ávidos
mutó en luz las noches largas
de aquellos que se desvelaron.

Comprende sobre risas y silencios,
conoce como nadie la naturaleza humana,
entregó su vida a quién lo requería
y hoy es el reposo de una bellísima rosa
que sobre su cuerpo, se quedó dormida. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

                       

LA GESTACIÓN


Ella se desnuda
y queda a la intemperie,
abre puertas y ventanas
quita cadenas y cerrojos,
es la sutil invitación 
para que ingresen a su casa. 

Ella pergeña en soledad, 
—es su hijo casi, su tesoro—
una gestación muy íntima 
para brindar al universo 
porque nada retiene, es un obsequio
que elabora con amor y en silencio.

Ella es una privilegiada, 
las palabras son su nexo
percibe a su vida como a un libro 
—que no duerme en biblioteca—
porque para ofrendarlo fue concebido. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
           

jueves, 20 de diciembre de 2018

COMO UN AYO


Cuidado árbol, cuidado,
el implacable viento,
está meciendo con fuerzas
tus ramas y tu cuerpo de leña.

A veces, parece que intentara,
mojar tu cabellera de hojas
en el lago de aguas cristalinas
que utilizas como espejo.

Comprendo el esfuerzo,
demanda una gran resistencia
intentar permanecer firme
cuando un fuerte viento arrecia.

No eres solo un árbol,
sino una primorosa cuna
que da abrigo y preserva,
a pequeños y frágiles nidos.

Confieso que mi deseo
es que la calma retorne pronto,
hay diminutas vidas en tu cuerpo
y salvarlas es tu misión ansiada.

Mañana, tendrás tu recompensa,
unas delicadas avecillas
llenarán tu corazón magnánimo
de gran alborozo con sus sinfonías. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                                    

LA RIADA

El río era un lago quieto,
tenía a sus aguas detenidas
—como en estado de meditación—
y el cielo se miraba en ese espejo.

El bote parecía dormir su siesta
bajo el sol abrasador del mediodía,
solo interrumpida por unas aves sedientas
que bajaban hasta la orilla y lo despertaban.

Luego levantaban vuelo,
se unían a la bandada que navegaba
entre nubes escurridizas
que de tanto en tanto, al cielo oscurecían.

Pero, la calma era una impostura,
ese río con actitud de lago manso
comenzaría a inquietar a sus aguas
cuando una lluvia pertinaz arreciara.

Y comenzó lo que tanto se temía
las aguas iniciarían su danza,
escalarían las rocas disfrazadas
de altas e irregulares barrancas.

La aparente tranquilidad había acabado.


Llegó la inundación al pueblo,
que tenía a su río 
como preciado obsequio
pero también, como enemigo a veces.

Vendrían días para el éxodo 
cada quién intentaría salvar algo,
el agua era la protagonista absoluta
no había espacio para indecisos.

Quién diría, aquel río con cara de amigo
—embraveció su rostro, alborotó a sus aguas—
llegó hasta la plaza central del pueblo
y atemorizó a quienes con generosidad
ofrendaba todo,
 —sin límites convenidos—.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                         

EL DEVASTADOR

El dolor, es un intruso,
sin cursar invitación
un día, el más impensado,
hace su aparición.

Es experto en destrucciones
es tornado inesperado,
desperdiga nuestra casa
nos quita poder de reacción.

Habíamos armado el tablero
con cada pieza en su sitio,
pero un puñetazo artero,
mutó en desconcierto la armonía.

Tiempo, solo el tiempo,
construirá lo devastado dentro,
unirá con paciencia las piezas
de un rompecabezas inerte
que un gran dolor ha destruido.



Viviana Laura Castagno Fuentes       

¡CÓMO DUELE!

Cómo duele la vida a veces,
es como si se desplomara
sobre nuestra cabeza —el cielo—
y desparramara una a una
a sus ateridas estrellas,
sobre un sorprendido suelo
que no logra sostener
nuestras vacilantes pisadas.

Cómo duele la vida,
vamos sumando escoriaciones
algunas nos pertenecen
otras nos son ajenas
y en ese gran amasijo
lidiamos por fortalecer
la fragilidad de los sentimientos.


Somos a veces, artistas principales,
otras tantas, actores de reparto
y muchísimas otras, solamente extras. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

EL COMIENZO

Y comenzó su valioso derrotero.

Sus vacilantes pies, van en busca de la vida,
hasta ayer nomás su límite, su todo,
tenían como protagonista 

a los barrotes de su amorosa cuna. 

La madre llora, amasijo de alegría,
imbuido de tristeza y miedos...
su niño frágil inició el vuelo
sus inestables pisadas
son las cómplices que acompañan
la búsqueda de una libertad incipiente.

Son procesos naturales, evolutivos.


Ayer era tan vulnerable, tan tierno,
ahora está en la línea de partida,
iniciando el más apasionante de los viajes
ni más, ni menos —que el de la milagrosa vida—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                  

miércoles, 19 de diciembre de 2018

NIEBLA PERTINAZ

¿Qué intentas osada niebla?

Borraste un cielo translúcido,
el sol tiene cerrado sus ojos
y convertiste a los árboles
en fantasmas gigantescos.

¿Cuál es tu gracia,
adormecer lo que está despierto?
¿Desdibujar la belleza
que con enorme creatividad
nos obsequia la natura?

Hace horas que te observo.

Has generado un arrebato,
una negación, un simulacro,
intentas eclipsar obras maestras,
cubriendo jardines esplendorosos
con tu gris y amenazante manto.

Posees un gran atrevimiento,
aunque insistas, las flores, los árboles,
el sol radiante, el cielo esplendoroso,
existen y están incólumes por cierto.

Quizá, cuando te canses,
levantes tu telón húmedo y opaco
y nos habilites el disfrute
de la más perfecta de las obras,
la sempiterna natura y su magnificencia.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SE OLVIDÓ...

Se le esfumó la vida entre los dedos, 
creía que el futuro estaba lejos,
que el presente se repetiría
y podría reeditarlo al día siguiente. 

Pero no es así, todo fluye amiga, 
el tiempo no se detiene
cabalga en un corcel siempre, 
quién se distrae, deja de ser jinete. 

Se le esfumó la vida y está obnubilada,
cuando intentó advertirlo, era muy tarde, 
su juventud vestía de recuerdos 
y la madurez es ahora su nueva vestimenta. 

¿En qué estación bajó del tren de la vida? 
Hoy está aguardando, poder subir de nuevo, 
será la pasajera especial que intentará, 
resarcir con creces, lo que olvidó en su travesía.


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL ORADOR

El silencio, es un misterio,
aunque sea la ausencia de ruidos
posee el don del habla.
Hay que agudizar los sentidos,
porque, con cada uno de ellos,
el aparente silencio
nos comunica siempre,
es un magistral mensajero.
Tiene un talento especial
sabe manifestarse
es un generador de ruidos mudos
y cual hábil orador
utiliza su versatilidad escénica
para expresarse.
No crean, no se confundan,
cuando hay silencio
también hay mensajes
debemos bucear en el adentro
habilitar con sutilezas los sentidos,
para descubrir...
¡Cuánto nos habla el alma!

Viviana Laura Castagno Fuentes
     
            

LAS LETRAS, MIS ARQUITECTAS

Definitivamente estoy construida por papeles y palabras; mi piel es una gran extensión de hojas tapizadas con renglones que llegan hasta mis pies y los visten con hermosos zapatos plegados en sus puntas.

Por dentro me habitan cómodamente mis viejas amigas las letras, recorren con suma habilidad cada recodo, dibujando un sendero con vocales y consonantes.

Ellas fluyen; fluyen sin cesar un instante, me invitan a jugar y presumir por un rato, que soy tal vez una escritora.

Mi mente está asida sólidamente a mi corazón, ambos albergan ríos de sentimientos que navegan hábilmente como si fuesen veleros en un azul piélago, que los sustenta con enorme solvencia.

Así me presiento, modelada por palabras, letras y sentimientos; todos unidos dan vida a creaciones que reclaman ver la luz una vez plasmadas.

Nada queda dentro de mí, todo lo entrego, porque las palabras exigen, demandan ser liberadas para alborozar a exquisitas almas que tal vez las aguardan.

Esa soy realmente, una mujer usurpada por letras, que buscan con desmedida pasión, salir al mundo exterior disfrazadas de poesías, cuentos y relatos, diseñados todos con un inefable amor.

Viviana Laura Castagno Fuentes                

MELANCOLÍA DE LUNA


El muelle ostenta
maderas viejas, húmedas,
es el camino que tendió la luna
sobre las aguas azules y mansas
de un lago perdido
entre rocosas montañas.

Ella se siente sola, 
imagina que tal vez
con un sendero
que parece dormido y ausente,
construyó un nexo 
que aliviará sus cargas.

Está ansiosa,
imagina un desfile casi,
de buenas voluntades
que llegarán para curar su soledad 
y llenarla con afecto.

No exige nada
con su luz entrega todo,
es cuestión de esperar
que sus invitados lleguen.

Edificaste un camino
hasta tu cara,
serás premiada 
con besos dulces
que por el vetusto muelle
de maderas húmedas
y crujientes,
vienen bajando emocionados.

¿Estás más feliz ahora?


Imagino que tu angustia ha menguado
los miré absorta a todos,
caminaron en silencio
y a tu lado se durmieron.

Hasta otra noche luna,
cuando tiendas tu muelle raído
de maderas húmedas
y lo llenemos de besos trémulos
para disipar a tu tristeza.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 18 de diciembre de 2018

EL NAUFRAGIO

Nadie supo percibir
—aunque holgaban indicios varios—
detrás de sus risas dibujadas
bramaban tempestades
mimetizadas de suave brisa.

Nadie miró, solo vieron,
no escucharon, solo oyeron,
—le dolía el alma muy dentro—
se le resquebrajó la vida
era un velero en un naufragio.

El mundo siguió impávido,
nadie detiene su rumbo
mandan el —aquí y ahora—
si no les sucede a ellos
¿Qué sentido tendría involucrarse?

—Aprendió—, estar en aguas desconocidas
le insufló la fortaleza necesaria
para menguar heridas infligidas
sin esperar que acuda el guardavidas.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

ESCÚCHAME NIÑA


Escucha mi niña, escucha,
—no te apresures por ser adulta—
que no te mientan,
crecer no facilita un mundo rosa.

Disfruta de tu niñez candorosa
—nada en tu piscina con pétalos—
enfádate con el sol 
cuando se lleva la luz
y a oscuras quedas.

Ríe, busca a tus duendes,
—reclama tu arcoíris al cielo—
viaja en una mullida nubecita
sorprende a las estrellas dormidas.

Escucha mi niña, hazme caso,
deseo evitar que sufras
regodéate con creces
—perpetúa tu ingenuidad y pureza—
porque cuando llega la adultez
—se apagan todas las luces—. 



Viviana Laura Castagno Fuentes 
              

GRACIAS POR TANTO


Él accionó el arma
que por injusticias 
detendría los latidos
de su vapuleado corazón.
Entregó sin mezquindad todo,
desdeñó bienestar, honrosos cargos,
para edificar su sueño, su anhelo,
su tan amada —Fundación en Argentina—
imbuida de su espíritu benefactor.
Comprendía como pocos
que la medicina sin "humanización"
—no merecía ser ejercida—.
Hoy, millones de corazones
pueden continuar latiendo
porque una intervención los ha salvado
pergeñada por las manos de un creador.
La humanidad debe saber
—que un sencillo y genial médico rural—
atentó en absoluta soledad contra su vida,
aunque en realidad 
—nos estaba pidiendo "auxilio"—.
Porque una sociedad corrupta e indolente
—miró como siempre hacia otro lado—
lo convirtió en un mendigo itinerante
y su honor avasallado —fue su límite—.

Dedicada al MÉDICO RURAL (Así deseaba ser recordado)
DR RENÉ GERÓNIMO FAVALORO
Creador de la técnica del "BAIPÁS CORONARIO". 



Viviana Laura Castagno Fuentes 

SOLO ES SILENCIO...

No, el silencio no es olvido.
A veces se impone, es necesario,
para dejar espacio al otro
y observar cómo levanta vuelo.

No, el silencio no es olvido,
es una sutil intermitencia,
pretende no sofocar libertades
habilita alas, no raíces.

El silencio pone en pausa
sentimientos inefables,
es la expresión más genuina
cuando las palabras huelgan.

No amiga, el silencio no es olvido,
lo definiría como estrategia
cuando arrecian tempestades
que mi lesa estabilidad demuelen.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                        

DESENCANTO



Estoy extraviada —como ausente—
no hay intersticio donde asirme
se robaron las estrellas de mi cielo
todo es un amasijo informe,
no logro discernir claramente
cuando es verano y cuando invierno.

Se me rompió la confianza
—la raza humana me es ajena—
caminamos senderos paralelos
estamos cerca, pero también muy lejos.

Ya no disimulo, no me interesa,
quién lo comprenda es bienvenido
quién no lo entienda,
tiene mis respetos.

La verdad está ahogada, inerte,
—en un mar bravío de mentiras—
pide a gritos ser salvada
en un mundo que asesinó al guardavidas. 



Viviana Laura Castagno Fuentes