Escucha amiga, escúchame,
es un diálogo a solas el nuestro,
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Escucha amiga, escúchame,
es un diálogo a solas el nuestro,
Y heme aquí,
intentando domeñar
a un río que llevo dentro
que intenta con vehemencia
convertirse en mar.
Y heme aquí,
suavizando las laderas
de imprudentes montañas
que en mi camino
osaron atravesarse.
Y heme aquí,
preparando un jardín
saturado de glicinas
para exiliar a un páramo
que se cree un huésped.
Y heme aquí,
abriendo todos los cielos
convocando a las estrellas
y a la nívea luna también
—para apaciguar a la tristeza—.
Y heme aquí...
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cuando estoy a tu lado
se volatilizan las distancias
desaparecen las fronteras
no hay límites, no hay nada.
Cuando estoy a tu lado,
el invierno se vuelve primavera
y reverberan con prestancia
los esplendores que segó el
verano.
Cuando estoy a tu lado,
mutan a principios los finales
y se reducen a suaves lomas
las imponentes montañas.
Cuando estoy a tu lado,
no existen los imposibles
nacen fuerzas insospechadas
que a los sueños despabilan.
Todo ello y mucho más
porque estás a mi lado
—con tu amor inconmensurable—
que trascendió en aquel estío.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Y acurruqué todo mi adiós, todo,
—ese que jamás pude darte—
no existen las despedidas
—no existen—
cuando está en el alma tu
hospedaje.
Y confieso que me asfixié
aquel día,
en un mar insondable de lágrimas
emergí hacia zonas calmas
—solo por un lapso—
y me hundí en las turbulentas.
Y se oscureció el cielo diáfano
—el que es mi guía y parámetro—
aun cuando exhibía exultante
a su sol que sobre luces
es un paradigma.
Y supo el camino ese día
que a la mirada huérfana
y ausente,
—no supo resarcirla un pinar esbelto—
ni los verdores tímidos
e incipientes.
Y me eclipsó la desazón primero
y el desgarro que se aposentó
luego
—porque a este abrupto final
hermano—
no lo había imaginado nunca.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Me acostumbré
a vivir en la incertidumbre
y a sostener la pared
donde me apoyo.
Me acostumbré
a caminar por desfiladeros
cada vez que la vida
hacia límites insospechados
me empuja.
Me acostumbré
a disfrutar otros cantos
y otras sombras
cuando vicisitudes inesperadas
a mis árboles y a mis aves
desgarraron.
Me he acostumbrado
a todo
o a casi todo diría,
pero a vivir
con tu ausencia
y sin tu sempiterna
sonrisa
en tu mirada anclada
a ello...
no me acostumbraré nunca.
Viviana Laura Castagno Fuentes
No te ausentes,
porque cuando lo haces
te llevas toda mi luz
y me extravío en las tinieblas.
No te ausentes así,
en silencios ataviada
hazlo con estridencias al menos
así no habrá expectativas vanas.
No te ausentes,
porque se entumece la poesía
huyen las letras de mí
te extrañan, están huérfanas.
No te ausentes nunca más,
eclipsas los amaneceres
cesa el río su discurrir
y se esfuman
sus márgenes todas.
No te ausentes,
quédate aquí, en tu casa,
somos dos almas en sincronía
aunque en apariencia,
—solamente en apariencia—
nos escinde la vida.
Quédate, no te ausentes,
fenecen las glicinas si lo haces
pierde su lustre el vergel
y se confunden
estridentes primaveras
con hieráticos inviernos.
Quédate por favor,
deja que retornen mis letras,
ellas se autoexilian, se van,
y en un esperpento, un remedo
me convierto si no estás.
No te ausentes, nunca más,
enciende mis amaneceres
despierta a mis flores predilectas
devuelve el brillo al vergel
retorna a mí: "inspiración esquiva".
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cada vez que mis miedos atizan,
realizo un viaje imaginario, íntimo,
Somos hojas a la deriva, esperpentos,
Eres un enemigo
me intimidas
eres tan vasto—Estoy como puedo—, fue su respuesta.
Se ha apoltronado otra vez
Ganar, no significa nada,
es un punto de partida
aunque ofuscados por el triunfo
crean que es un punto de llegada.
Ganar pensando que es mérito propio,
es no comprender que es ajeno
han sido voluntades anónimas
las que propiciaron el éxito.
Quién recibe la confianza
debe saber que no es amo,
es un fugaz custodio de las cosas
de quienes lo eligieron su siervo.
¡Pobre los hombres cegados
por las luces de la gloria vana!,
hoy detentan cargos omnímodos
mañana despreciados y olvidados acaban.
Viviana Laura Castagno Fuentes
—Estoy sobreviviendo–, fue la contundente
Insiste la vida,
aunque ensaye
miles de argumentos
para que no duelas
—en perpetuar tu vigencia—.
Insiste la vida,
aunque es mejor
denominar sabiduría,
a un sentimiento insondable
por amor eterno impregnado.
Y el presente
se entumece,
porque los recuerdos
lo han anquilosado
y ante ellos —sabe que pierde—.
Y ante esta disyuntiva diaria,
lo mejor es aceptar
que no te irás jamás
de ese lugar de privilegio,
porque siempre estarás
—aun... no estando—.
Viviana Laura Castagno Fuentes