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sábado, 22 de diciembre de 2018

SOÑAR DESPIERTOS


La maravillosa niñez,
es un universo único.
Posee tantos privilegios, 
no hay límites, ni cadenas, 
cuando los sueños despiertan. 

La niñez es la escuela, 
donde se pergeñan sólidas bases, 
se invierten los roles solamente,
el hombre es el alumno, 
el niño es el docente. 

El niño está en las antípodas, 
del adulto que cancela ilusiones
el hombre es victimario de su felicidad 
y víctima a su vez de su tristeza. 

La niñez tiene el alma desvelada. 

Por eso una niña mágica, 
logra robar estrellas a un cielo diáfano, 
con la ayuda de una cómplice jirafa, 
con su cuello largo y esbelto. 

Cuánta versatilidad encierra, 
la vida de un niño con alas, 
no existen imposibles, ni murallas, 
si aprendemos a silenciar a la mente 
para que emprenda su vuelo el alma. 

Viviana Laura Castagno Fuentes

ESTRATEGIAS



Cuando la realidad sin anestesia
asesta sus golpes y nos desequilibra,
en silencio elegimos hacer un viaje,
peregrinamos hacia nuestro interior
para lograr sobrevivir al afuera.

Enmudecemos porque hay orfandad,
las palabras nos abandonan
ellas también se desorientan,
no logran cohabitar ni aceptar
desatinos que les son ajenos.

Esperemos que la paz se imponga,
el alma está atribulada, vulnerable,
disciplinó a sus aliadas las palabras,
les conminó a callar y a no decir nada.

Hay que dejar que el temporal se exprese,
desate su furia, son los ciclos naturales,
cuando sintamos que volvió la calma
salgamos de ese escondite interior
indemnes, para ponerle voz a nuestra alma,
con las amadas palabras, las sobrevivientes. 



Viviana Laura Castagno Fuentes 
            

EVITERNOS ALUMNOS


No hay recetas magistrales,
ni guías prácticas, ni mapas,
tampoco enciclopedia instructiva,
que nos enseñe cómo vivir la vida.

Es ella misma nuestra docente,
autoridad máxima de la escuela,

cada lugar, cada vivencia es un aula,
donde todos somos educandos.

Alumnos eternos desde la cuna,
aprendemos riendo, también llorando,
hasta cuando jugamos espontáneamente,
su majestad la vida, nos está enseñando.

Ejemplar maestra, candidata al nobel
desdeña posesiones, títulos nobiliarios,
lujos ostentosos, poder, cargos,
porque ella es docente en valores humanos.

Solamente abrevando de las experiencias,
es cuando nos imbuimos de sabiduría
la materia más valiosa, más didáctica,
de nuestra honorable maestra: la vida.



Viviana Laura Castagno Fuentes

UNA POETISA EN EL JARDÍN

Las elegía, eran obras de arte,
diseñaba como si fuese pintora
un glamoroso jardín,
que exhibía variedad, tonalidades,
y aromas en la belleza de sus flores.

Le angustiaba el acto de cortarlas
porque cada tallo era el cuerpo
y hasta escuchaba ayes de dolor,
cuando en realidad solo lo imaginaba.

Poseía una actitud dadivosa,
su jardín tenía un fin, un propósito,
no deseaba ver a ninguna flor
en impersonales jarrones perecer.

Mujer artista, tu cuadro era tu jardín,
supiste como no supo nadie
esbozar una obra magnificente
con la primavera como asistente privilegiada.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 21 de diciembre de 2018

ABSTRACCIÓN

Cierro los ojos,
y abro la puerta
para que ingrese
el silencio.
Cuando el ruido
se queda afuera,
hablan los recuerdos,
ellos son la biblioteca
que tiene el alma,
donde acuna
sus especiales libros.
Puedo quedarme así,
por tiempo indefinido,
jugando en un patio
con osos y muñecas,
paseando en bicicleta
por veredas viejas
con grises mosaicos.
Remontar un barrilete
color turquesa,
hasta verlo desaparecer
en un corazón de nubes,
blancas y espesas.
Y así, me abstraigo,
del afuera y su intemperie,
de la mediocridad instalada
de la masificación estéril
que vapulean sin piedad
y hacia el silencio me expulsan.

Viviana Laura Castagno Fuentes

GUARDIÁN DE "SUEÑOS"

Duerme niño, duerme,
emprende tu viaje
hacia tu planeta mágico
donde habrá otros niños
ansiosos, esperándote.

Duerme mientras viajas,
sobre un delfín azul brillante,
un gran amigo, intuitivo,
que sabe sobre juegos, como nadie.

Duerme, has llegado a destino,
hay una ronda inmensa,
con niños del mundo riendo
y un pastel de chocolate y fresas.

Duerme niño, en tu planeta mágico,
no hay dolores, ni peligro alguno,
está habilitada la felicidad eterna,
hay un sol diáfano y el día dura un año.

Duerme, disfruta tu hermosa aventura,
el delfín bosteza mientras espera,
y aquí, en tu mundo terrenal,
un compañero fiel, con amor te aguarda.

Viviana Laura Castagno Fuentes 
                      

SER MARIPOSA...



Deseaba ser mariposa,
poseer finas y delicadas alas,
para escudriñar los cielos todos
navegar entre transparentes nubes
con la suavidad de un terciopelo.

Deseaba comenzar su vuelo, 
sobre un jardín espléndido 
con primavera estrenando, 
posarse sobre las flores,
libar de su néctar y seguir volando. 

Ser mariposa, era un sueño, 
cuando dormía —volaba—
y lo hacía también despierta. 

Imaginaba que aligeraría cargas
que en la tierra la abrumaban,
mutar por un cuerpito grácil
dotado con alas de fina gasa, 
su libertad plena, garantizarían. 

También anhelaba, ya mariposa, 
acariciar sutilmente aflicciones, 
con solo rozar sus alas 
sobre unas manos trémulas, 
que su llegada, estarían esperando. 

La vida otorga estos dones, 
—si no soñamos, el alma entumece—
la mente es un lugar estanco
y el corazón de tristeza languidece.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA INERME



Una piedra, donde se encuentre
es reposo del caminante,
ella aporta el espacio apropiado
para calmar y saciar el agotamiento.

Parece inerte, una impávida, 
hasta casi se diría —un objeto—
que alguien colocó allí
para que sea una servidora.

Pero, aunque nos parezca insensible,
incapaz de transmitir sentimiento
tengo la intuición segura
de que escucha y siente.

Es otra forma de vida
—su alma está encapsulada—
en un presidio petrificado
esperando que alguien la quiebre,
para liberar sus energías eclipsadas.


Viviana Laura Castagno Fuentes

INTROSPECCIÓN

Camina sin destino, ni rumbo, 
no la llevan sus pies, sino su alma, 
es su única brújula, su guía, 
en el laberinto de su vida. 

No le interesa saber el camino, 
tomará los recodos, los atajos, 
caminará hasta caer rendida 
dormirá bajo el cielo, su cobijo. 

Cuando la luz del sol la despierte, 
emprenderá de nuevo la travesía, 
su cuerpo no conoce el objetivo
porque en su interior nació la magia.

Mujer, camina, no te detengas, 
no importa hacia dónde vas, 
tampoco importará si llegas, 
tu alma en libertad, tu paz interna 
es el punto de partida y de llegada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

MODISTA ELLA

Sentada junto a una vetusta máquina
con la que cose minuciosas puntadas, 
confecciona vestidos con delicadeza
y es su compañera de vida casi.

El espacio es pequeño y alegre, 
un cuarto que mira hacia el patio
donde se mecen cítricos variados, 
y un laurel gigante da la bienvenida.

Ella está absorta en su trabajo 
ama lo que hace, es obsesiva a veces, 
es una exquisita artista con su estilo, 
casi una cirujana con agujas e hilos.

Cuando todo está terminado, 
convoca a las dueñas de sus obras, 
entrega todo prolijamente envuelto,
agradece con timidez los elogios.

Es modista por vocación o por destino, 
entregó su juventud sin advertirlo casi,
en ese cuarto diseñó sus creaciones 
pero olvidó lo más importante...
pergeñar con la misma solvencia
y dar vida —a los sueños que no fueron—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

EL CONTENEDOR



Él guarda historias viejas y sabiduría,
sobre hojas que amarillean su alma
sabe sobre su riqueza ingente, 
encierra un universo de belleza y calma.

En la biblioteca es el más buscado,
delicadas y sedientas manos lo crearon, 
cautivó mentes y corazones ávidos
mutó en luz las noches largas
de aquellos que se desvelaron.

Comprende sobre risas y silencios,
conoce como nadie la naturaleza humana,
entregó su vida a quién lo requería
y hoy es el reposo de una bellísima rosa
que sobre su cuerpo, se quedó dormida. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

                       

LA GESTACIÓN


Ella se desnuda
y queda a la intemperie,
abre puertas y ventanas
quita cadenas y cerrojos,
es la sutil invitación 
para que ingresen a su casa. 

Ella pergeña en soledad, 
—es su hijo casi, su tesoro—
una gestación muy íntima 
para brindar al universo 
porque nada retiene, es un obsequio
que elabora con amor y en silencio.

Ella es una privilegiada, 
las palabras son su nexo
percibe a su vida como a un libro 
—que no duerme en biblioteca—
porque para ofrendarlo fue concebido. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
           

jueves, 20 de diciembre de 2018

COMO UN AYO


Cuidado árbol, cuidado,
el implacable viento,
está meciendo con fuerzas
tus ramas y tu cuerpo de leña.

A veces, parece que intentara,
mojar tu cabellera de hojas
en el lago de aguas cristalinas
que utilizas como espejo.

Comprendo el esfuerzo,
demanda una gran resistencia
intentar permanecer firme
cuando un fuerte viento arrecia.

No eres solo un árbol,
sino una primorosa cuna
que da abrigo y preserva,
a pequeños y frágiles nidos.

Confieso que mi deseo
es que la calma retorne pronto,
hay diminutas vidas en tu cuerpo
y salvarlas es tu misión ansiada.

Mañana, tendrás tu recompensa,
unas delicadas avecillas
llenarán tu corazón magnánimo
de gran alborozo con sus sinfonías. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                                    

LA RIADA

El río era un lago quieto,
tenía a sus aguas detenidas
—como en estado de meditación—
y el cielo se miraba en ese espejo.

El bote parecía dormir su siesta
bajo el sol abrasador del mediodía,
solo interrumpida por unas aves sedientas
que bajaban hasta la orilla y lo despertaban.

Luego levantaban vuelo,
se unían a la bandada que navegaba
entre nubes escurridizas
que de tanto en tanto, al cielo oscurecían.

Pero, la calma era una impostura,
ese río con actitud de lago manso
comenzaría a inquietar a sus aguas
cuando una lluvia pertinaz arreciara.

Y comenzó lo que tanto se temía
las aguas iniciarían su danza,
escalarían las rocas disfrazadas
de altas e irregulares barrancas.

La aparente tranquilidad había acabado.


Llegó la inundación al pueblo,
que tenía a su río 
como preciado obsequio
pero también, como enemigo a veces.

Vendrían días para el éxodo 
cada quién intentaría salvar algo,
el agua era la protagonista absoluta
no había espacio para indecisos.

Quién diría, aquel río con cara de amigo
—embraveció su rostro, alborotó a sus aguas—
llegó hasta la plaza central del pueblo
y atemorizó a quienes con generosidad
ofrendaba todo,
 —sin límites convenidos—.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                         

EL DEVASTADOR

El dolor, es un intruso,
sin cursar invitación
un día, el más impensado,
hace su aparición.

Es experto en destrucciones
es tornado inesperado,
desperdiga nuestra casa
nos quita poder de reacción.

Habíamos armado el tablero
con cada pieza en su sitio,
pero un puñetazo artero,
mutó en desconcierto la armonía.

Tiempo, solo el tiempo,
construirá lo devastado dentro,
unirá con paciencia las piezas
de un rompecabezas inerte
que un gran dolor ha destruido.



Viviana Laura Castagno Fuentes       

¡CÓMO DUELE!

Cómo duele la vida a veces,
es como si se desplomara
sobre nuestra cabeza —el cielo—
y desparramara una a una
a sus ateridas estrellas,
sobre un sorprendido suelo
que no logra sostener
nuestras vacilantes pisadas.

Cómo duele la vida,
vamos sumando escoriaciones
algunas nos pertenecen
otras nos son ajenas
y en ese gran amasijo
lidiamos por fortalecer
la fragilidad de los sentimientos.


Somos a veces, artistas principales,
otras tantas, actores de reparto
y muchísimas otras, solamente extras. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

EL COMIENZO

Y comenzó su valioso derrotero.

Sus vacilantes pies, van en busca de la vida,
hasta ayer nomás su límite, su todo,
tenían como protagonista 

a los barrotes de su amorosa cuna. 

La madre llora, amasijo de alegría,
imbuido de tristeza y miedos...
su niño frágil inició el vuelo
sus inestables pisadas
son las cómplices que acompañan
la búsqueda de una libertad incipiente.

Son procesos naturales, evolutivos.


Ayer era tan vulnerable, tan tierno,
ahora está en la línea de partida,
iniciando el más apasionante de los viajes
ni más, ni menos —que el de la milagrosa vida—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                  

miércoles, 19 de diciembre de 2018

NIEBLA PERTINAZ

¿Qué intentas osada niebla?

Borraste un cielo translúcido,
el sol tiene cerrado sus ojos
y convertiste a los árboles
en fantasmas gigantescos.

¿Cuál es tu gracia,
adormecer lo que está despierto?
¿Desdibujar la belleza
que con enorme creatividad
nos obsequia la natura?

Hace horas que te observo.

Has generado un arrebato,
una negación, un simulacro,
intentas eclipsar obras maestras,
cubriendo jardines esplendorosos
con tu gris y amenazante manto.

Posees un gran atrevimiento,
aunque insistas, las flores, los árboles,
el sol radiante, el cielo esplendoroso,
existen y están incólumes por cierto.

Quizá, cuando te canses,
levantes tu telón húmedo y opaco
y nos habilites el disfrute
de la más perfecta de las obras,
la sempiterna natura y su magnificencia.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SE OLVIDÓ...

Se le esfumó la vida entre los dedos, 
creía que el futuro estaba lejos,
que el presente se repetiría
y podría reeditarlo al día siguiente. 

Pero no es así, todo fluye amiga, 
el tiempo no se detiene
cabalga en un corcel siempre, 
quién se distrae, deja de ser jinete. 

Se le esfumó la vida y está obnubilada,
cuando intentó advertirlo, era muy tarde, 
su juventud vestía de recuerdos 
y la madurez es ahora su nueva vestimenta. 

¿En qué estación bajó del tren de la vida? 
Hoy está aguardando, poder subir de nuevo, 
será la pasajera especial que intentará, 
resarcir con creces, lo que olvidó en su travesía.


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL ORADOR

El silencio, es un misterio,
aunque sea la ausencia de ruidos
posee el don del habla.
Hay que agudizar los sentidos,
porque, con cada uno de ellos,
el aparente silencio
nos comunica siempre,
es un magistral mensajero.
Tiene un talento especial
sabe manifestarse
es un generador de ruidos mudos
y cual hábil orador
utiliza su versatilidad escénica
para expresarse.
No crean, no se confundan,
cuando hay silencio
también hay mensajes
debemos bucear en el adentro
habilitar con sutilezas los sentidos,
para descubrir...
¡Cuánto nos habla el alma!

Viviana Laura Castagno Fuentes