Me busco en cada nota
del canto de las avecillas,
en sus deliciosas sinfonías
cuando el amanecer despunta.
Me busco en cada página
de un libro al azar elegido,
me busco en cada pétalo
de las primorosas gardenias
que la primavera dejó olvidadas.
Me busco en las tempestades
pero también en la calma,
escudriño entre el follaje
de los imponentes plátanos.
Son búsquedas desesperadas
no hay espacio donde asirme,
percibo que hasta las veredas
tienen a sus baldosas flojas
y tornan mi caminata inestable.
Viviana Laura Castagno Fuentes