Cada uno de nosotros
posee una historia
sobre amores, desamores,
ilusiones mutiladas,
sueños rotos,
proyectos inalcanzables
pero también los plasmados.
Cada uno de nosotros
sintió la felicidad de a ratos,
—esa esquiva con intermitencias—
que posee la sutil habilidad
para alejarse cuando nos acercamos.
Cada uno de nosotros,
creyó que la vejez
—era un tema de los otros—
y si no era nuestro entonces
¿para qué preocuparse?
Éramos niños mirando el presente
—porque el pasado era exiguo—
y el futuro nos esperaba
algún día, en algún lugar
con nuestra adultez consolidada
o tal vez aun dubitativa.
Cada uno de nosotros atesora,
—lo que pudo enhebrar en el alma—
algunas son preciosas etapas
otras tienen cielos ominosos.
Cada uno de nosotros,
un misterio perpetuo
una amalgama imperfecta,
un cielo límpido e inconmensurable.
Viviana Laura Castagno Fuentes
