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martes, 1 de enero de 2019

TEMPORALES EN EL ALMA


Tal vez, un día despiertes y descubras,
que aquellos nubarrones amenazantes
dejaron al descubierto 
a un cielo diáfano azul celeste.

Convéncete, nada dura para siempre,
vivirás estas intermitencias 
porque no existe un camino recto
que facilite el viaje de la vida para nadie.

Es así, niña incauta, vendrán borrascas,
esas que confundirán a tu alma 
y querrás levantar murallas 
para minimizar sus desazones.

Déjala fluir, quita todos sus cerrojos,
el dolor es pedagógico, es docente,
enseña más que la felicidad misma 
y tu alma aprenderá
que será una alumna eviterna.


Viviana Laura Castagno Fuentes

ESE AMIGO...



Si observamos su apariencia
diremos que es solo un mate,
una infusión, con yerba más agua, 
y un implemento único, la bombilla.

Pero es mucho más, posee dones,
es la amistad que se brinda, 
es el nexo cuando hay diálogo,
pero también cuando el silencio grita.

Es un amigo tácito, mudo,
se ofrece de mano en mano,
—es el confidente aun estando solos—
acompaña los misterios humanos. 

Es un intermediario para las paces, 
derrite lo gélido en un segundo
con una invitación solamente:
¿Aceptas tomar unos mates?


Viviana Laura Castagno Fuentes 

lunes, 31 de diciembre de 2018

LA VISITANTE


Una frágil y delicada ave
llega cada tarde y entona su melodía, 
es un lujo su canto, una pieza musical exquisita.

Posa su grácil cuerpito,
adornado con plumaje iridiscente 
—sobre el borde del balcón—
que asoma su cara de cemento
como si buscara avanzar
sobre jardines y patios linderos
con una sutil actitud escudriñadora.

Es tan perceptiva que al mirarla solamente,
extiende sus alas y raudamente emprende
el vuelo ¿O la huida tal vez? 

¿Quién eres avecilla,
qué intentas transmitir con tu canto?
Para el mundo eres una especie,
una de las tantas que a la vida deleitan.

Pero mi alma intuye que eres la mensajera
de algún ser amado que se adelantó en el viaje
y regresa cada atardecer —para despedirse—
entonando la más sublime de las melodías.


Viviana Laura Castagno Fuentes

ANHELOS TANTOS


Hoy desea ser flor al despertarse
para expandir color, aroma, alegría,
en aquellos jardines taciturnos
donde el invierno eligió quedarse.

O ser mariposa, etérea y dúctil,
para acariciar los pétalos mustios
que la primavera dejó olvidados
y con un beso alado, despertarlos.

También desearía robar una estrella
al cielo, que simula estar abstraído, 
e iluminar aquellos rostros enjutos, 
donde las sonrisas se han ido de viaje. 

Es tanto lo que desea, tanto,
porque es tan larga la angustia
que lee en las páginas de la vida, 
e intuye que con sus letras podría
quizás emancipar a las desazones.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 29 de diciembre de 2018

EL ANFITRIÓN

Sus tablas resecas y grises
son la alfombra roja extendida,
para dar la bienvenida
a los visitantes, a quienes aguarda.

Todo es silencio, solo se escucha,
rugir al viento y los graznidos 
de gaviotas bulliciosas
que ofician de damas de ceremonia.

El muelle es el único nexo,
la conexión con el afuera
que poseen los habitantes 
de una isla, el paraíso en la tierra.

Él se siente el protagonista
y lo es en realidad, porque tiende  
su brazo de madera áspera y húmeda,
hacia un lago taciturno que duerme. 

Si no lo hiciese, si no besara a las aguas, 
aislaría a los isleños del mundo  
y privaría a los ilusionados visitantes
disfrutar de sus entrañas de ensueño. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
                   

JAQUE MATE AL HONOR


Está devastada,
se le desmoronó el alma 
y no encuentra todavía
la salida, ni la templanza.

Desea haber sido diferente, 
menos incauta, más displicente, 
porque la sociedad en la que vive
exige artilugios de los que carece. 

Porque el honor ¿A quién le importa? 

La corrupción imparte órdenes
en todos los ámbitos, porque
la actitud delictiva, la vil mentira,
la maledicencia, aseguran el éxito. 

Que la experiencia reciente
abra tus ojos para que comprendas:
la honorabilidad no cotiza en bolsa
la deshonestidad es la gran ganadora. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 
          

viernes, 28 de diciembre de 2018

DIALOGANDO CON LA LLUVIA


Dialoguemos amiga lluvia, permíteme una pregunta: ¿Hasta cuándo seguirás inundando los bellísimos jardines y patios linderos que miro a diario?

Has interrumpido mi disfrute, sabes que tengo un vínculo profundo con la natura. 

Hasta ayer nomás, las flores estaban erguidas, con sus hojas lozanas, parecía que las abrazaban con actitud protectora y ellas eran sus protegidas. 

Hoy, están alicaídas, vencidas, porque una lluvia pertinaz está cayendo desde hace horas y no les ha dado respiro alguno para recuperarse.

¿Hasta cuándo lluvia? 

El sauce, la palmera, las enredaderas, están con un manifiesto agobio, porque tú y el viento parecen haber conspirado para azotarlos, las ramas con prolífico follaje sobre el césped han claudicado, como demandando que minimices tu embate.

Comprendo, es una gran osadía la mía, intentar detener lo que naturalmente acontece.

Mira, ¡Qué ironía!, cuando te tardas, los jardines también se deprimen y esperan con sed acumulada, que los sacies con tu agua tan necesaria para sus vidas y ahora estoy demandando que ceses, que amaines al menos.

Continúa con tu tarea asignada, aún está amenazante el cielo, seguirás danzando por un rato y tal vez mañana, estarás preparándote dentro de otras nubes, para fertilizar otros suelos que estarán ansiosos por tu visita.

Entonces, cederás paso al sol, que está apoltronado, aguardando su turno para solazarnos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
            

EL PRÍNCIPE


Un viejo y resquebrajado muro
—de ladrillos que cuentan historias—
está solitario, esperando el cambio
que traerá la exuberante primavera.

Su cuerpo luce desnudo, derruido, 
ostenta cicatrices varias
pero aun así, tiene una alegría aposentada
en su íntegra alma de adobe y barro.

El milagro ha comenzado, 
han edificado un cantero a sus pies
para cultivar una dúctil enredadera
que será para su desnudez un atavío.

Luce espléndido, los meses pasaron 
la planta desplegó sus brazos
para engalanarlo con hojas brillantes
parecen olas vegetales mecidas por el viento. 

Se hizo realidad tu sueño muro viejo,
manos generosas sembraron una belleza
—la enfermera que suturó tus heridas— 
y ahora eres el príncipe de los patios. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                              

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA ESPERA


Un vetusto bote bosteza. 
Está adormilado, como ausente, 
sobre las aguas claras y quietas 
de una brillante laguna.

Parece abandonado a su suerte
está inmóvil, languideciendo,
es como si estuviese aguardando
a quién sacudirá su modorra.

Él no sabe sobre anclajes
ama recorrer las aguas mansas, 
mojar su cuerpo de pino viejo, 
porque la emoción está en el viaje. 

¡Cuántas aventuras guarda tu alma!

Ilusiones, regocijos, proyectos tantos, 
acariciar las aguas plácidas 
es como ir abriendo senderos
que habilitarán nuevas aventuras.

Amigo, se terminó el descanso,
se acerca quién estremecerá
a tu corazón de madera 
—despierta, extiende tus remos—
¡llegó por fin! 
—el pequeño niño pescador—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

LA PARTIDA

Y un día inesperado, partió
con rumbo desconocido.
A nadie dijo a dónde iría
porque tampoco sabía ella.

El viaje, ese que había pergeñado
tenía como único equipaje
un corazón rebosante de ilusiones,
sentimientos ciertos e inconmensurables.

Estaba feliz, su rostro resplandecía,
era una niña, pero esta vez más atenta,
la ingenuidad ya no estaba tan asida,
su alma es virgen, pero su mente es vieja.

Que tu camino sea la felicidad tan deseada,
evita las distracciones, enfrenta lo incierto,
has iniciado un viaje dentro de otro viaje,
no hay tiempo para divagaciones ahora.

Viviana Laura Castagno Fuentes

SEDUCIDA Y ABANDONADA


Desde muy pequeña he sentido una enorme fascinación por las letras, por las palabras, por la lectura en general. 
Aun antes de incursionar en el apasionante mundo del aprendizaje, este sentimiento ya existía, fue como navegar en aguas previamente exploradas y conocidas.

Me enamoré del idioma castellano, de su versatilidad inigualable y su ingente riqueza, no existe otro tan dúctil y tan vasto. 

Desde aquella niña —una mixtura de curiosidad perpetua y timidez que aún persiste—, el idilio con las letras se agiganta cada día. 

Pero algo ha sucedido últimamente, he sido abandonada por la fuerza inspiradora, por mi numen, siento que se ha ido a fecundar a otras almas y me ha dejado vacía.

Ese don, por llamarlo de alguna manera, no existe, ha partido quién sabe hacia qué lares y se siente como una gran ausencia muy dentro. 

Es extraño, estoy habitada por las letras, pero ha habido una fuga previamente acordada presumo y ahora la búsqueda es la nueva tarea asignada.
Me dejaron vacía, silenciaron a la escritura, secuestraron sutilmente mi capacidad imaginativa. 

¿Dónde están, cuál es el argumento que justifica este abandono?

Muy dentro de mí siento que el hastío solo será transitorio, ellas intuyen que las espero, porque tanta ausencia a mi alma ha socavado.

Tal vez, cuando regresen, despierten en mí de nuevo la alegría, será un placer tan grande volver a enamorarme de las letras y desatar sin límite alguno la inspiración que hasta hoy está lacerada y ausente. 


Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 26 de diciembre de 2018

EXQUISITA DISEÑADORA

Ella es peculiar y única
posee la facultad, el don diría,
para despertar luces
allí, donde yacen oscuridades. 

Genera una metamorfosis
viste con colores,
texturas y fragancias el entorno
con una sutil idoneidad
como si fuese una diseñadora.

Tiene la potestad, la magia, 
para trocar por verdores
lo hasta hoy mustio y yermo,
porque ella es una creadora. 

Instala en los árboles
un escenario único 
donde aves diversas
interpretan sublimes sinfonías. 

Primavera, hasta el cielo 
es otro, más translúcido, 
tu magnanimidad atavía
con trajes bellísimos 
la desnudez que dejó 
un impiadoso invierno.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 25 de diciembre de 2018

AMOR QUE AÚN DUELE


Fuimos una gran historia de amor, de esas que podrían perpetuarse en una película o plasmarse en un libro para deleitar por horas a esas almas sensibles y apasionadas. 

No fuimos un amor convencional, no, fuimos diferentes a todos e iguales también.

Una mixtura entre lo autorizado y lo prohibido, sin el aval social, que por supuesto ni a ti, ni a mí, nos importó mucho. 

Porque nació así, avasallante, nos envolvió con sus osadías y nos silenció cuando las palabras se tornaban casi innecesarias.

Supo que el cielo era el límite y varias veces lo cruzamos, pero aprendió también sobre restricciones que le fuimos inventando, una a una. 

Un gran amor, una historia que logró fusionar las lágrimas con las risas, se miraba en un futuro que auguraba tiempos de plenitud y complicidad convenidas.

Pero algo que no estaba en el guión que habíamos elegido, apareció sin dar cuenta y precipitó un final presuroso que abatió todo lo pergeñado.

En segundos, se nos deshizo el sueño, aquel que bordamos con delicadeza extrema y no alcanzó a atisbar la luz siquiera.

Sí, feneció entre nuestras manos, se quedaron desnudas, no pudimos asir a ese amor que sabía a flores silvestres y glamorosas. 

No pudo ser lo nuestro, no pudimos ser amor, se nos derrumbó el cielo y el dolor se aposentó omnipresente sin que tuviera permiso. 

Solo quedan los recuerdos, ellos se empeñan en sobrevivir entre unas ruinas amorfas y grises que cancelan todas las expectativas .

Partiste, buscando la lejanía donde resarcirte y yo aun intento recuperar nuestras risas, porque de risas genuinas lo habíamos edificado, pero solamente un atronador silencio está respondiendo ahora.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LOS AMANTES

En la pradera hay dos árboles especiales. 
Si los observamos con los ojos solamente
veremos a dos especies naturales bellísimas,
pero si los escudriñamos con el alma
ellos son sin hesitar —dos enamorados—.

Tal vez, una gran tempestad los arreció, 
—entrecruzaron sus cuerpos de leña—
buscando no morir en la embestida
y desde entonces viven abrazados.

Misterios perpetuos serán siempre
dos árboles más que ostenta la pradera,
—pero el alma grita que son dos amantes—
a los que un vendaval pertinaz dejó petrificados.


Viviana Laura Castagno Fuentes
 
                          

lunes, 24 de diciembre de 2018

ARROBAMIENTO

Admiro las pinturas
y al artista que las pergeña
son poesías magistrales sin letras,
son sinfonías exquisitas sin orquesta.

Es una habilidad prodigiosa la pintura,
se mimetizan sentimientos especiales
los pinceles, óleos y lienzos,
sublimes instrumentos 
que la visualizan.

Observar un cuadro gratifica,
expande al corazón, cautiva,
ilumina la vida, la explica,
en ellas vive el alma del artista. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

PERSONAS ÚNICAS


Hay personas tan únicas
que con imaginarlas alcanza
no es necesario verlas,
están presentes
aun ausentes.

Son tan especiales
que encienden una luz
cuando se apaga el cielo
y traen la claridad
aun cuando la noche es ama.

Son personas extraordinarias,
convierten en flores
la precariedad
de los vergeles,
porque minimizaron 
sus esplendores
para ceder paso al invierno.

Personas especiales
—nos las envía la vida—
son un obsequio perpetuo
saben trocar lo derruido
en exuberante belleza.

Ellas saben
convertirse en timonel
cuando la nave de nuestra vida
está a la deriva 
y conducirla a un reparo
cuando se volatilizó el puerto.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

ES COMO UN ADIÓS


El crepúsculo es un espectáculo
tan inconmensurable como el alba.
Pero genera una sensación de orfandad,
la irrupción de la noche es el fin de la luz,
agiganta las sombras y las dudas.

Es un despojo, una incertidumbre,
es un arrebato con un mensaje implícito.
Percibo como una advertencia,
la claridad del día es una bienvenida,
la oscuridad de la noche un adiós quizá.

Maravillosas obras de la naturaleza,
una, nos trae la confirmación de la vida,
la otra, tiene a la muerte como mensajera;
porque aquieta las voces, inmoviliza,
hasta las aves enmudecen su canto,
cuando la inefable noche es la protagonista. 



Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA ETÉREA


Es tan grato el observarla,
danzando su peculiar vuelo
se posa sobre las flores
con una delicadeza extrema.

Es una simbología,
su transformación es pedagógica
nos habla sobre la fragilidad,
sobre la verdad de lo efímero
y la mentira de lo eterno.

Ella desdeña ser poseída,
disfrutarla entre las manos,
acariciar sus delicadas alas,
es una acción casi milagrosa.

Nació para ser libre,
para ello vivió su metamorfosis,
lo amorfo mutó en gran belleza,
regalo prodigioso es la mariposa.



Viviana Laura Castagno Fuentes
          

SOLO GRATITUD


Escribir me salva
de morir asfixiada
en un mundo hipócrita, 
perverso y materialista, 
al que no pertenezco.

Cuando es largo el agobio,
no hay distracción, ni alivio,
solo mis amadas letras
llegan al rescate 
y generan el milagro. 

No existen lugares, 
no existen viajes, 
cuando el alma está desvalida, 
no existe escapatoria tampoco
porque la desazón viaja dentro.

Puedo trocar un cielo plomizo, 
en uno azul y diáfano. 
Trepar hasta una nube
para lograr que llueva letras
en vez de agua. 

Sembrar jazmines, glicinas,
lilas, anémonas, allí 
donde habita lo yermo, 
para que florezca después
un vergel magnífico. 

Hoy soy golondrina, 
mañana una gaviota, 
todo eso y más también 
con la acendrada libertad 
que solo la escritura habilita.


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EL HARTAZGO


Se sentían atrapadas, tiesas, 
estaban como adormiladas
dentro de un viejo libro,
que era su cuna y su féretro.

Una mañana, un lector, 
un habitante de bibliotecas
lo olvidó sobre la mesa, 
con sus páginas mirando el techo. 

Las atribuladas palabras, 
se observaron entre ellas
y sin necesidad de decir nada 
se agolparon para iniciar el vuelo.

Una a una, se fueron desarmando, 
amaban dar forma a un libro, 
pero deseaban vivir solas
y experimentar la libertad por un tiempo. 

Se mimetizaron en hermosas mariposas, 
y buscaron al cielo como un sosiego. 
O tal vez, deseaban compartir, 
la historia que en aquel libro
estaba plasmada para otras almas. 

Y hoy están volando, exultantes, 
vagando por el espacio, 
tan vasto y tan infinito, 
al que percibieron como su casa. 

El libro se quedó anonadado, 
sus protagonistas salieron de gira, 
sus amadas letras se marcharon 
y hoy yace con sus páginas vacías. 

Ahora está pensando, 
en planear su fuga, 
y en imitarlas algún día. 
Será, cuando otro lector disipado, 
lo deje abierto y olvidado. 

Y llegará la oportunidad propicia,  
para reencontrarse con sus letras
en algún lugar del espacio 
tan inconmensurable y tan vasto. 


Viviana Laura Castagno Fuentes